Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal

Noticias

En las últimas dos décadas, en las que más niños y adolescentes participan en deportes organizados, a edades más tempranas y con más intenso entrenamiento -- los médicos han visto un aumento de un tipo de lesión que puede tener consecuencias devastadoras.

Un número cada vez mayor de atletas jóvenes, especialmente de niñas, están sufriendo de desgarramientos del ligamento cruzado anterior, o LCA, que proporciona estabilidad a la rodilla. El incremento es especialmente dramático en las niñas que practican deportes en la escuela secundaria como el fútbol (soccer), baloncesto, voleibol y gimnasia.

Para prestar capacitación a los médicos de atención primaria para evaluar estas lesiones, la American Academy of Pediatrics (AAP) publicó un informe clínico para guiar a los médicos en el diagnóstico y el tratamiento de lesiones de LCA en jóvenes atletas. El informe, "Las lesiones del ligamento cruzado anterior: Diagnóstico, tratamiento y prevención”, se publicará en la edición de mayo de 2014 de Pediatrics (publicado en línea el 28 de abril).

El informe describe el enfoque para el tratamiento de lesiones del LCA, incluidas las técnicas de cirugía menos invasivas que protegen las placas de crecimiento en desarrollo de los jóvenes atletas.

Más crucial todavía, el informe recomienda formas comprobadas para que los atletas puedan primero reducir el riesgo de lesiones. La investigación demuestra que cierto tipo de entrenamiento físico puede reducir el riesgo de lesiones del LCA hasta un 72 por ciento, especialmente en mujeres jóvenes.

"Los programas de entrenamiento neuromuscular fortalecen los músculos de las extremidades inferiores, mejoran la estabilidad central o de equilibrio y enseñan a los atletas a evitar posturas inestables para la rodilla", dijo Cynthia LaBella, MD, FAAP, la autora principal del informe y miembro del Consejo de la AAP en medicina del deporte y el estado físico.

La AAP recomienda ejercicios pliométricos y de fortalecimiento para reducir el riesgos de lesiones en los atletas y exhorta a los entrenadores y a los programas escolares de deporte a informarse acerca de los beneficios de este tipo de entrenamiento neuromuscular. 

El LCA es uno de los cuatro ligamentos principales que estabiliza la articulación de la rodilla y ayuda a proteger a la rodilla cuando tocamos tierra después de un salto, cuando giramos o disminuimos la velocidad cuando corremos. Cuando los pre-adolescentes entran en la pubertad y aumentan de peso y estatura, también aumenta el riesgo de las lesión del LCA – éste comienza a los 12 años para las niñas y a los 14 años para los muchachos. Las niñas corren un riesgo mayor de lesionarse el LCA porque después de la pubertad, a medida que aumenta el tamaño de su cuerpo, las niñas generalmente no desarrollan más potencia muscular, dijo Timothy Hewett, PhD, FASCM, coautor del informe.

"Después de la pubertad, las niñas tienen una especie de 'desajuste del motor de la máquina'", dijo el Dr. Hewett. "En contraste, los varones se vuelven aún más potentes en relación con su tamaño corporal después de su etapa de crecimiento. La buena noticia es que hemos demostrado que con el entrenamiento neuromuscular, podemos aumentar la potencia de motor neuromuscular en las niñas y reducir el riesgo de las lesiones del LCA."

Las mujeres atletas entre 15 y 20 años de edad representan el mayor número de lesiones de LCA. Cuando están  en la secundaria o preparatoria,  las niñas que practican el fútbol (soccer)  tienen las mayoría de las lesiones del LCA, seguidas por los niños que practican fútbol americano, seguidas por las niñas que practican el baloncesto y la gimnasia y los niños y niñas que practican lacrosse. Entre la escuela secundaria y los atletas universitarios, las mujeres tienen un índice de dos a seis veces más lesiones del LCA que los varones en deportes similares. En comparación con los muchachos, las niñas tienen más cirugías y  menos probabilidad de a volver al deporte después de una lesión de LCA.

Las secuelas de un desgarramiento del LCA pueden ser duraderas. Los atletas lesionados que se distancian de su deporte y su red social podrían sentirse deprimidos y el tiempo que pasan fuera de la escuela para hacerse los tratamientos puede afectar su rendimiento académico. Los atletas con lesiones de LCA son hasta 10 veces más propensos a un comienzo precoz de osteoartritis una afección degenerativa de la rodilla que limita su capacidad para participar en los deportes y a menudo conduce a un dolor crónico y a la discapacidad. La investigación sugiere que la mitad de los pacientes con una lesión de LCA desarrollarán la artrosis degenerativa de la rodilla en 10 a 20 años.

"Esto es importante, porque quiere decir que los atletas que sufren una lesión de rodilla a los 13 años son propensos a sufrir dolor crónico en sus 20s y 30s," dijo el Dr. LaBella.

Anteriormente, los médicos y las familias con frecuencia posponían la cirugía hasta que el niño alcanzara la madurez esquelética. Pero técnicas quirúrgicas más sofisticadas que previenen que la placa de crecimiento se vea afectada, hacen posible que los atletas pueden someterse a la cirugía para estabilizar la rodilla y regresar a su deporte. En general, la cirugía del LCA tiene aproximadamente un 90 por ciento de éxito en restablecer la estabilidad de la rodilla y de dejar satisfecho al paciente.

"En muchos casos, la cirugía y la rehabilitación pueden ayudar a que el atleta vuelva con seguridad al deporte en unos nueve meses," dijo William Hennrikus, MD, FAAP, coautor del informe. "Los padres que están pensando en cirugía para su niño deben buscar los servicios de un cirujano ortopedista pediátrico con adiestramiento en la práctica de la medicina del deporte."

Información adicional:

 

Última actualización
5/19/2014
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.