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​En la pandemia de nivel mundial de la gripe A (H1N1) en el 2009 miles de personas resultaron enfermas de gravedad y perdieron la vida, incluyendo en los Estados Unidos. Desde el inicio de la pandemia del H1N1, se ha recomendado la pronta administración de fármacos antivirales para aquellos pacientes de quien se sospecha o se le ha confirmado un diagnóstico de gripe tan serio como para requerir de hospitalización.

En un estudio publicado en el número de diciembre de 2013 de Pediatrics, “Inhibidores de la neuraminidasa para niños enfermos de gravedad con la gripe”, publicado en línea el 25 de noviembre, los investigadores estudiaron datos de los resultados de 784 niños en California entre las edades de 0 a 17 años que fueron hospitalizados en una unidad de cuidados intensivos con gripe confirmada por exámenes de laboratorio entre abril de 2009 a septiembre de 2012.

Durante la pandemia del H1N1, 90 por ciento de los niños recibieron tratamiento con un tipo de medicamento antiviral llamado inhibidor neuraminidasa (NAI, por sus siglas en inglés), comparado con 63 por ciento de los niños en el periodo siguiente a la pandemia. Seis por ciento (38 de 653) de los casos de pacientes tratados con un NAI fallecieron, comparado con 8 por ciento (11 de 131) de los casos que no fueron tratados. Análisis estadísticos adicionales revelaron que el tratamiento con NAI reducía significativamente el riesgo de muerte en los casos de los enfermos más críticos, incluyendo a los que requieren de ventilación mecánica. Los casos tratados con NAI dentro las 48 del inicio de los síntomas tenían menos probabilidad de fallecer comparados con los pacientes que nunca recibieron tratamiento

Los autores del estudio concluyen que es necesario hacer mejores esfuerzos para educar a los médicos clínicos sobre los beneficios de los inhibidores de la neurominidasa para tratar a niños que han sido hospitalizados con la gripe o influenza.

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Última actualización
1/15/2014
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.