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Edades & Etapas

Contrario a la creencia popular, los bebés no necesitan bañarse todos los días; especialmente cuando son recién nacidos. A medida que empieza la paternidad, todos debemos considerarnos afortunados de que recibamos unos meses en los que nos sintamos cómodos con las tareas de bañar al bebé antes de que nuestros hijos encuentren la manera de ensuciarse realmente.

Realmente, no es sino hasta que los bebés empiezan a gatear en la tierra, en la arenera o simplemente en el piso de la cocina (dependiendo de cuán sucio está su piso) y empiecen a explorar los alimentos para bebés; terminando rutinariamente con más comida en sus rostros que en sus bocas, que requieren bañarse todo el cuerpo con más frecuencia. Sin embargo, hasta entonces, tiene la opción práctica de enfocar su atención en un número relativamente limitado de partes del cuerpo.

El área principal en la que se debe enfocar es la zona del pañal, y por supuesto, las áreas de alrededor, el tamaño dependerá de si su bebé se ha manchado mucho o no. Otras áreas en las que debe poner particular atención: alrededor de la boca y cualquier otro lugar en donde existan pliegues de piel.

Mientras que algunos de ustedes pueden estar viendo a su recién nacido y pensar para sí mismos que hay algunos pliegues en la piel, si es que los hay, quédese tranquilo que pronto desaparecerán. Es muy posible que los pliegues que tiene actualmente en las axilas e ingle y que ha tenido desde el nacimiento, y que además rechazamos con frecuencia, se unirán en unas semanas para formar doble papada y pliegues en los muslos. Si tiene como hábito regular identificar estos puntos específicos y limpiarlos a medida que lo necesite con un paño húmedo, realmente no tendrá que bañar a su bebé todos los días. De hecho, con frecuencia, un par de baños a la semana es suficiente.

 

Autor
Laura A. Jana, MD, FAAP and Jennifer Shu, MD, FAAP
Última actualización
5/19/2013
Fuente
Heading Home With Your Newborn, 2nd Edition (Copyright © 2010 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.