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Edades & Etapas

Si todavía le está dando lactancia materna a su hijo de un año de edad, se puede felicitar a usted misma por proporcionarle la mejor nutrición posible que él pueda recibir. Ahora que está consumiendo una variedad de alimentos sólidos, su leche materna se vuelve un tanto menos fundamental desde una perspectiva de nutrición. Algunos niños pequeños continúan consumiendo una cantidad moderada de leche materna (y, por consiguiente, los nutrientes que contiene), mientras que otros ingieren "apenas" cantidades más pequeñas, obteniendo la mayoría de su nutrición de otros alimentos. Ciertamente, no se conoce un punto en el que la leche materna pierda su valor nutritivo. Lo que sí sabemos es que a medida que su hijo pasa de la infancia a la niñez temprana, la lactancia materna sigue actuando como una fuente de confort profundo y seguridad, sentando las bases para un futuro seguro, feliz y saludable. Es por esto que, así como los beneficios continuos nutritivos e inmunológicos de la lactancia materna, AAP aconseja a las madres seguir amamantando después del primer año tanto tiempo como lo deseen tanto la madre como el hijo.

Inicio del viaje hacia el autocontrol

Muchas madres aprecian el poder y el sentido práctico de la lactancia materna para calmar las emociones de un niño pequeño, tranquilizarlo con su presencia, y proporcionar confort en un mundo a menudo confuso. A otras mujeres les preocupa que continuar con la lactancia materna en la niñez temprana impida que el niño aprenda a manejar sus emociones de manera alternativa. El hecho es, sin embargo, que los niños pequeños con frecuencia necesitan consuelo emocional durante el día. Es tan válido y aceptable amamantar a un niño pequeño para confort como lo es para él succionar el chupete o el dedo.

Lidiando con las opiniones de los demás

Nuestra cultura a veces puede proyectar una visión un tanto limitada de las prácticas de lactancia aceptables, si bien amamantar a los niños pequeños se ha vuelto una imagen más común, todavía provoca ocasionalmente comentarios y miradas de los adultos desinformados. Al decidir cuánto tiempo debe amamantar a su hijo, el criterio más válido que la opinión pública es el enfoque de su propio hijo hacia la lactancia y sus propios sentimientos al respecto. No cabe duda que estos sentimientos se están transmitiendo a su hijo. ¿Cree usted que él es dependiente del seno para confort hasta el punto que interfiere con su crecimiento social (al igual que un niño pequeño cuya relación con su manta es tan intensa que es incapaz de dejarla de lado para jugar con un amigo)? ¿Le preocupa que la continuidad de la lactancia esté causando que otros adultos (como el encargado del cuidado infantil, la maestra del preescolar u otra persona importante en su vida) le etiqueten de manera negativa? ¿Tiene sentimientos encontrados acerca de si amamantar a un niño interfiere en su relación con él, haciéndola una compañera reacia y menos solidaria? Si sus respuestas a todas estas preguntas son negativas, entonces no hay razón para acelerar el proceso de destete.

Las madres que han optado por continuar amamantando a sus niños pequeños han encontrado muchas maneras creativas de hacer frente a la sorpresa y desaprobación desinformada que encuentran entre otros adultos. Muchas mujeres les enseñan a sus hijos una "palabra clave" para usarla cuando quieren amamantarlo (tales como "mimi" o "noni") para que el tema se mantenga privado entre ellos dos. Después, algunas mujeres se retiran con sus niños pequeños a un lugar privado para amamantarlos. Por otro lado, otras dicen algo importante acerca de la lactancia materna en público, tal vez con la esperanza de hacer más aceptable la continuidad de la lactancia materna para los niños pequeños.

Ciertamente, incluso en este país, la actitud general hacia la lactancia materna está mejorando gradualmente. Gracias al activismo político de los grupos de padres y organizaciones profesionales, muchos estados han promulgado leyes que protegen el derecho de la mujer para amamantar. De hecho, hasta el año 2010, cuarenta y cuatro estados, más el Distrito de Columbia y las Islas Vírgenes, tenían leyes que permiten a las madres amamantar en cualquier lugar público o privado. Solo cinco estados no cuentan con leyes para lactancia materna de ningún tipo. Muchas de estas leyes declaran que la mujer tiene derecho de amamantar en cualquier lugar donde esté legalmente con su bebé. La legislación federal garantiza el derecho que las madres tienen de amamantar a sus bebés en cualquier parte de una propiedad federal donde la madre y el bebé tengan derecho a estar. Esto es bueno no sólo para las madres, que con tanta frecuencia han sido hostigadas simplemente por cuidar a sus hijos, sino también para los niños, que se benefician de toda la nutrición, el confort y el amor que reciben. Incluso existe una legislación federal para proteger los derechos de las madres trabajadoras a extraerse la leche en el trabajo.

Estamos bien, gracias: Decidir lo que es mejor para su hijo

Al final, cuánto tiempo va a amamantar a su hijo es una decisión que solo usted, con la ayuda de su bebé, debe tomar. La relación que se forma al amamantar es un lazo único, que idealmente debe tener el apoyo de su pareja y de otros miembros de la familia. Así que ya sea que termine cuando su bebé tenga seis meses o tres años de edad, es una decisión personal. Siga sus instintos y haga lo que es mejor para usted y para su bebé.

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
New Mother's Guide to Breastfeeding, 2nd Edition (Copyright © 2011 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.