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Edades & Etapas

Estoy amamantando a mi bebé. ¿Cómo puedo saber si está recibiendo suficiente leche?

Hay muchas formas de saber si su bebé está recibiendo suficiente leche. Estas incluyen los siguientes signos:

  • Su bebé moja y ensucia los pañales con frecuencia.
  • Su bebé parece estar satisfecho después de alimentarse.
  • Su bebé está aumentando de peso.

Su bebé debe mojar o ensuciar varios pañales todos los días, durante los primeros días posteriores al parto. A partir del momento en el que comienza a tener leche, los pañales mojados deben aumentar a 6 o más por día. Al mismo tiempo, las deposiciones deben comenzar a volverse verdes, luego amarillas. Debe haber 3 o más deposiciones cada 24 horas. Generalmente, una vez que la lactancia materna está bien establecida, los bebés que toman el pecho tienen deposiciones amarillas durante cada toma o después de esta. A medida que su bebé crece, las deposiciones pueden ser menos frecuentes y, después de un mes, es posible que incluso no tengan deposiciones durante varios días. Si las deposiciones son blandas, y su bebé se está alimentando y actuando bien, esto es bastante normal.

Los patrones de alimentación de su bebé son un signo importante de que se está alimentando lo suficiente. Un recién nacido puede tomar el pecho cada 1 1/2 a 3 horas durante todo el día. Si suma todas las tomas durante el transcurso del día, su bebé debería alimentarse, al menos, entre 8 y 12 veces al día.

Cuando se alimenta bien con una buena prensión, el bebé succionará profundamente, usted escuchará que está tragando y el amamantamiento no será doloroso. El bebé debe parecer satisfecho y/o dormir hasta el momento de la próxima toma. Si su bebé duerme durante intervalos mayores de 4 horas durante las primeras 2 semanas, despiértelo para alimentarlo. Si su bebé no se despierta lo suficiente como para comer, al menos, 8 veces por día, llame a su pediatra.

Se medirá el peso de su hijo en cada visita al médico. Esta es una de las mejores maneras de saber cuánta leche está recibiendo su bebé. La AAP recomienda que los bebés realicen una visita al consultorio (o reciban una visita domiciliaria) entre los 3 y 5 días de vida, para hacer un control del amamantamiento y el peso del bebé. Durante la primera semana, la mayoría de los bebés pierden varias onzas, pero deberían recuperar su peso de nacimiento hacia el final de la segunda semana. Una vez que su suministro de leche esté establecido, su bebé debería aumentar entre ½ y 1 onza por día, durante los primeros 3 meses.

Signos de hambre

En poco tiempo, usted conocerá los patrones de alimentación de su bebé. Además, es posible que los bebés quieran tomar el pecho por motivos diferentes del hambre. Está bien que le ofrezca estas “tomas reconfortantes” como otra forma de cubrir las necesidades de su bebé.

Casi todos los recién nacidos están alertas durante alrededor de 2 horas después del parto y demuestran interés en alimentarse de inmediato. Hágale saber al personal del hospital que planea aprovechar estar oportunidad; es muy importante para el proceso de lactancia. Después de 2 horas, muchos recién nacidos tienen sueño y es difícil despertarlos durante casi todo el día siguiente.

Preste atención a los primeros signos del hambre. Este es el momento de levantar a su bebé, despertarlo suavemente, revisar su pañal y tratar de alimentarlo.

Su bebé comienza a hacerle saber cuándo tiene hambre mediante los siguientes primeros signos o señales:

  • Hace movimientos pequeños a medida que se despierta.
  • Lloriquea o se relame.
  • Levanta los brazos o las piernas hacia la mitad de su cuerpo.
  • Se estira o bosteza.
  • Se despierta y parece alerta.
  • Se lleva las manos a la boca.
  • Hace movimientos de succión.
  • Mueve los puños hacia la boca.
  • Se vuelve más activo.
  • Se acurruca contra su pecho.

 

Última actualización
7/10/2014
Fuente
Breastfeeding Your Baby (Copyright © 2005 American Academy of Pediatrics, Updated 8/2012)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.