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Edades & Etapas

No es ninguna coincidencia que muchas de las destrezas necesarias para embarcarse en la toma de alimentos sólidos se alcanzan casi al mismo tiempo en que los bebés pueden estar a la altura de las circunstancias. Y justo cuando el consumo de leche maternao leche de fórmula ya no es suficiente para sustentarlos, sus sistemas digestivos están listos para aceptar el desafío de los alimentos sólidos. Cuando su bebé aprende a dominar los siguientes logros a la hora de comer, seguramente estará listo, dispuesto y capaz para iniciarse en la aventura de la toma de alimentos.

  • Sostener la cabeza erguida. Aunque algunos bebés pueden levantar su cabeza como muestra de su fuerza desde el día en que nacen, no suele ser sino hasta los tres o cuatro meses de edad que se tiene la capacidad de mantener la cabeza erguida por períodos prolongados.
  • Sentarse erguido. Los bebés generalmente empiezan a sentarse -aunque al principio con bastante apoyo- aproximadamente a los seis meses de edad. Afortunadamente, diversas sillas para comer y sillas para bebés modernas vienen con convenientes funciones de reclinado que ofrecen soporte adicional para aquellos que no están completamente listos para sentarse erguidos por sí solos.
  • Suficientemente grande para aceptarlo. Como regla general, los bebés están lo suficientemente grandes como para iniciarse en los alimentos sólidos cerca del momento en que duplican su peso al nacer y pesan un mínimo de aproximadamente 13 libras.
  • Bien abierta. A medida que los bebés perciben más el mundo a su alrededor, también tienden a interesarse más en los alimentos. Suelen observar la comida con atención y abrir sus bocas con ansiosa anticipación cuando ven que alguien se les acerca.

 

Autor
Laura A. Jana, MD, FAAP and Jennifer Shu, MD, FAAP
Última actualización
7/12/2013
Fuente
Food Fights, 2nd Edition (Copyright © 2012 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.