Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal

Edades & Etapas

Comprar leche de fórmula es un gasto significativo de la paternidad. Si está tan propenso, hemos organizado una pequeña lista de maneras en las que puede ahorrar un poco en esta actividad.

  • Haga sus cálculos.Nos damos cuenta que no siempre es fácil, divertido o factible, pero puede valer la pena tomarse el tiempo y determinar cuánto pagamos por onza. Se puede sorprender por lo que encuentra al comparar los precios entre las marcas al igual que al comparar los tipos y tamaños. Una vez ha observado la etiqueta y determinado cuántas onzas preparadas en total obtendrá de una lata o recipiente determinado, divida el precio entre el número total de onzas preparadas. Dependiendo del expendedor, el precio por onza realmente se puede calcular y enumerar para su conveniencia justo junto al precio total publicado en el mismo estante.
  • Abastézcase.Para hacerlo, primero deseará asegurarse de que su bebé esté perfectamente satisfecho con la leche de fórmula que está tomando. Luego aproveche cualquier oferta o cupones que pueda obtener. Recuerde verificar la fecha de vencimiento impresa en las latas antes de abastecerse. Aunque muchas tendrán las fechas de vencimiento con un año adicional, no deseará abastecerse con demasiadas latas cuyo tiempo se vencerá antes de que pueda usarlas. 
  • Guarde los recibos.Antes de esto, es más difícil saber con seguridad que la leche de fórmula que compra ahora será la leche de fórmula que comprará para siempre (es decir, al final del primer año). Ya que todavía se estará acostumbrando durante las siguientes semanas, le sugerimos guardar sus recibos, tanto de la leche de fórmula como de todas sus otras compras para el nuevo bebé, en un lugar seguro y de fácil acceso.

 

Autor
Laura A. Jana, MD, FAAP and Jennifer Shu, MD, FAAP
Última actualización
7/12/2013
Fuente
Heading Home With Your Newborn, 2nd Edition (Copyright © 2010 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.