Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal

Edades & Etapas

Los bebés pueden necesitar vigilancia cardiorrespiratoria en casa por una variedad de problemas que afectan la respiración. Los monitores de apnea no previenen el Síndrome de muerte súbita infantil (SMSI) y no se recetan para ese propósito. Debido a que la apnea es relativamente común en los bebés prematuros, este tema constituye el enfoque de este artículo.

La apnea es cualquier pausa en la respiración (respiraciones) y puede causar una desaturación de oxígeno (muy poco oxígeno disponible para los tejidos). La bradicardia es una reducción del ritmo cardiaco inferior a lo que es normal para la edad del bebé y puede estar acompañada por cianosis (un color azul de los labios o las membranas mucosas). Antes del alta hospitalaria, el equipo médico habrá descartado otras causas fisiológicas de la apnea de su bebé, tales como anemia, reflujo gastroesofágico, broncoespasmo relacionado con displasia broncopulmonar subyacente o convulsiones.

Los bebés a los que se les diagnostica apnea por prematuridad con frecuencia reciben tratamiento en la Newborn Intensive Care Unit (Unidad de cuidados intensivos neonatales, NICU) con medicamentos tales como teofilina o cafeína, que ayudan a estimular el centro respiratorio del cerebro. A los bebés que tienen episodios frecuentes de apnea y bradicardia no se les da el alta hospitalaria, aun cuando sea con un monitor de apnea, hasta que los episodios se resuelvan o sean menos graves. En la mayoría de casos, con la edad los bebés superan la apnea y la bradicardia. La observación clínica suele determinar si su bebé respira lo suficientemente bien por su cuenta para que se le dé el alta de forma segura. Los monitores más nuevos de la NICU pueden documentar la respiración y el ritmo cardiaco con el tiempo, lo cual también ayuda a validar el alta hospitalaria.

Algunas unidades pueden realizar un estudio del sueño, también conocido como polisomnografía, neumocardiograma o neumograma, antes del alta hospitalaria para vigilar la respiración y el ritmo cardiaco de su bebé durante un período de 12 a 24 horas. Un neumograma utiliza un monitor similar al monitor cardiorrespiratorio de su bebé, pero con canales adicionales que registran el ritmo cardiaco, las respiraciones, el flujo de aire a través de la nariz y la saturación de oxígeno. Si se sospecha que el reflujo gastroesofágico es la causa de la apnea o la bradicardia, se utiliza una sonda adicional para registrar la acidez de las secreciones en el esófago. Al bebé se le conecta a este monitor especial por un período especificado, generalmente durante la noche, y personal especialmente calificado analiza los resultados. Esto puede ayudar a determinar la secuencia de eventos que causan, o desencadenan, un episodio de apnea o bradicardia. Las instituciones varían en el uso y la interpretación de neumogramas. Muchos hospitales no los usan para nada, sino que se basan en gran parte en el historial clínico de su bebé (episodios recientes) para determinar la necesidad de vigilar la apnea en casa.

Si el bebé sigue teniendo episodios de apnea, bradicardia o desaturación y por lo demás está listo para el alta, se ordena un monitor de apnea para uso en casa de una compañía externa (a veces llamada un proveedor o una compañía de equipo médico duradero [durable medical equipment, DME]) que se entrega en el hospital antes del alta de su bebé.  El planificador del alta, el administrador del caso o un trabajador social coordina este proceso. El proveedor le explica a los padres cómo usar el monitor de apnea antes del alta y les entrega un manual de instrucciones y un número de teléfono por si tienen problemas con el monitor cuando ya están en casa.

El proveedor debe exhortar a los padres a que hagan preguntas. Algunos hospitales requieren que los padres pasen una noche en la misma habitación que su bebé antes del alta para asegurarse de que el monitor esté funcionando bien y que los padres se sientan cómodos y capaces de poner a funcionar el mismo. Dormir en la misma habitación también es excelente para practicar los cuidados de rutina, la alimentación y otros cuidados especiales (como la administración de medicamentos) que su bebé pueda necesitar. Aprenderá a responder a las alarmas del monitor y cuándo avisarle al médico sobre eventos inusuales. También tendrá oportunidad de conocer el comportamiento de su bebé basado en un lapso de 24 horas, con enfermeros y médicos cerca para contestar sus preguntas.

Si su bebé regresa a casa con un monitor de apnea, lo recomendable es usarlo siempre que el bebé esté dormido y cuando usted esté ocupado. No hay problema con quitarle el monitor cuando esté jugando con su bebé durante los períodos en que está más alerta y cuando lo esté bañando. Esto permite que la piel descanse del cinturón que sostiene el monitor. El cinturón puede irritarle la piel, especialmente cuando hay calor. Si se usan electrodos en lugar de un cinturón, deben cambiarse de acuerdo con la programación indicada por el proveedor de atención médica. Debido a que los electrodos son adhesivos, quitarlos con demasiada frecuencia, o mantenerlos demasiado tiempo en el mismo lugar, también puede irritar la piel del bebé.

Con los avances en la tecnología de vigilancia en el hospital y las mejoras en el control de apnea por prematuridad en general, menos bebés son dados de alta con monitores de apnea para la casa hoy en día en relación a una década atrás. Cuando a los bebés se les envía a casa con monitores, los padres suelen sentirse aliviados. Los hace sentir más seguros. Después de una semana, sin embargo, están listos para lanzar el monitor por la ventana porque las falsas alarmas los están volviendo locos. Las falsas alarmas usualmente son activadas por la respiración abdominal o por un cinturón que está flojo o electrodos (contactos) que están mal colocados. La frecuencia de las falsas alarmas tiende a aumentar a medida que el bebé crece y se hace más activo. Ignorar las alarmas o asumir que son falsas puede ser potencialmente peligroso.

Los proveedores de atención médica pueden pedirle que lleve un registro de las alarmas en casa para ayudar a determinar cuándo discontinuar la vigilancia o los medicamentos. La mayoría de bebés que se van a casa tanto con monitor como con medicamentos pueden superar la dosis de medicamentos, siempre que los episodios de apnea y bradicardia disminuyan y luego se detengan. Cuando su bebé ya no ha sufrido apnea o bradicardia por un período, el proveedor de atención médica detendrá los medicamentos. El monitor de apnea suele continuar por un mes o dos. Si no se registran episodios de apnea o bradicardia, puede discontinuarse el monitor. Algunos proveedores de atención médica solicitarán una “descarga de monitor” (o registro de eventos de apnea y bradicardia) de la compañía de equipo médico duradero antes de discontinuar el monitor. Ocasionalmente, se puede realizar un neumograma en casa antes de discontinuar el monitor, pero esto se está volviendo raro debido a que las compañías de seguros y los programas de asistencia del gobierno ya no cubren el pago de esta prueba de diagnóstico en el entorno del hogar.

Por lo general, un monitor de apnea tiene 3 alarmas: para apnea, ritmo cardiaco lento y ritmo cardiaco rápido. El proveedor de atención médica le indica a la compañía propietaria del equipo qué configuración de alarma usar para su bebé. Generalmente, la alarma de apnea está configurada en 15 segundos; el ritmo cardiaco lento, en 80 latidos por minuto; y el ritmo cardiaco rápido, en 210 - 230 latidos por minuto. Los límites de la alarma se bajan a medida que su bebé crece.

Las señales de alarma sonora del monitor de apnea son bastante fuertes. Por lo tanto, es muy importante no colocar el monitor de apnea directamente junto a la cabeza de su bebé, con el fin de proteger su delicado oído. A veces, la intensidad de sonido del monitor de alarma de apnea en sí sobresaltará al bebé hasta despertarlo, y se reiniciará la respiración o se detendrá la bradicardia que pudo haber causado la alarma en primer lugar. Los padres a veces se preguntan si fue una falsa alarma, pero es importante comprobar todas las señales de alarma, sean cuales fueren. Por lo tanto, si se está duchando o está pasando la aspiradora o haciendo cualquier otra cosa que podría evitar que escuche la alarma del monitor de apnea de su bebé, se recomienda que use el monitor para bebés en casa (a la distancia indicada del monitor de apnea para que las frecuencias no interfieran con la vigilancia de su bebé) como un amplificador adicional para la señal de alarma.

Al igual que con cualquier aparato eléctrico, debe tomar ciertas precauciones, si su bebé tiene un monitor de apnea para usar en casa. No debe dejar a su bebé sin supervisión con otros niños. Algunos bebés han sido electrocutados porque sus hermanos mayores meten los cables del monitor en el tomacorriente de pared. Actualmente, la mayoría de los monitores tiene una cobertura protectora sobre los cables conductores para evitar que esto ocurra. Si el monitor de su bebé no tiene esta característica de seguridad, pida un modelo más seguro. Incluso con un diseño protector, debe advertírseles específicamente a los niños mayores que no manipulen el monitor.

El proveedor de atención médica le dará cartas para que envíe a su compañía de teléfono, de servicio eléctrico y del sistema local del Emergency Medical Service (Servicios médicos de emergencia, EMS), para ponerles en aviso que tiene en casa a un bebé con necesidades especiales. Esto coloca a su casa en una lista de prioridad en el caso de que haya un corte de energía o una emergencia médica.

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
Newborn Intensive Care: What Every Parent Needs to Know, 3rd Edition (Copyright © 2009 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.