Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal

Edades & Etapas

Incluso a la mitad de la infancia algunos jóvenes que participan en deportes de competencia están buscando una ventaja que podría hacerlos correr un poco más rápido o lanzar un poco más duro. A menudo, recurrirán a la nutrición para obtener ayuda

Sin embargo, no hay alimentos mágicos o suplementos que puedan transformar a un atleta promedio en una súper estrella. Independientemente de la edad de su hijo, el rendimiento óptimo depende más de una dieta balanceada, nutrientes suficientes para satisfacer las demandas de la actividad física y el descanso adecuado. Las actividades deportivas pueden necesitar un aumento de:

  • Ingesta calórica (energía).Sin las calorías adecuadas, su hijo se podría sentir débil y fatigado y su rendimiento atlético puede verse afectado. Para aumentar el consumo calórico, su hijo debe depender principalmente de los hidratos de carbono (patatas, arroz, pasta, legumbres, pan), que son una excelente fuente de energía durante el ejercicio.
  • Ingesta de proteínas.Las necesidades proteicas de un atleta pueden ser solo un poco mayores que las de una persona más sedentaria. Aun así, algunas pruebas sugieren que un pequeño aumento de proteínas, en relación con el ejercicio, puede ser importante cuando se intenta aumentar la masa muscular y el tejido magro. A menudo, simplemente mediante el aumento de la ingesta de calorías en una dieta bien equilibrada, un niño obtendrá toda la proteína adicional que pueda necesitar.
  • Ingesta de líquidos.Tanto los niños que participan en deportes como sus entrenadores, a menudo pasan por alto los líquidos adicionales. Sin embargo, durante el ejercicio, los jóvenes que transpiran pierden líquidos que se debe reemplazar para evitar la deshidratación y el sobrecalentamiento. Los niños deben beber mucha agua antes de hacer ejercicio y beber nuevamente de cada diez a veinte minutos durante el ejercicio en sí, incluso si no tienen sed. Esto es particularmente importante cuando se hace ejercicio en época calurosa.Las necesidades de consumo de líquidos pueden variar mucho de un niño a otro, según el tamaño de su cuerpo, el nivel de actividad física, y el clima. Esta necesidad generalmente está en el rango de 1.5 a 3 litros de líquidos por día y su hijo debe tomar de 8 a 12 onzas de agua adicionales por cada media hora de actividad física extenuante.

Gracias a la publicidad persuasiva, muchos niños y sus entrenadores creen que las bebidas electrolíticas preparadas comercialmente o las bebidas deportivas tienen algunas ventajas sobre el agua. Estas bebidas proporcionan cierto reemplazo para las sales y azúcares que se pierden con el ejercicio vigoroso. Sin embargo, pueden tener un alto contenido de azúcar, que a veces puede causar calambres, náusea y diarrea. A pesar de su simplicidad, el agua es generalmente la mejor opción.

Si su hijo practica un deporte donde su peso es importante, como la lucha libre o la gimnasia, él se podría sentir atraído a estrategias poco saludables de control de peso, tal vez la adopción de una dieta de choque, tomar laxantes o consumir suplementos especiales. Por ejemplo, los luchadores, en un intento de "alcanzar el peso", pueden tener la tentación de ayunar, lo que es potencialmente dañino. Usted podría optar por consultar al pediatra de su hijo o a un dietista registrado para evaluar la idoneidad de la dieta de su hijo. El médico probablemente no le aconsejará la reducción rápida del peso corporal.

 

Última actualización
5/28/2013
Fuente
Caring for Your School-Age Child: Ages 5 to 12 (Copyright © 2004 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.