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Edades & Etapas

Además de realizar tareas, su hijo debería dedicar algún tiempo a la lectura no solo con usted, sino también por su cuenta. Si un niño le encuentra el placer a la lectura, esto se convertirá en un hábito para toda la vida. El maestro o bibliotecario de la escuela pueden ayudarle a usted y a su hijo a seleccionar algunos libros para la lectura por distracción.Asegúrese de que cuente también con una tarjeta en la biblioteca pública. Asimismo, si él lo desea y usted puede costearlo, intégrelo a un club de lectura para niños, inscríbalo en una revista para niños en el grupo de edad apropiado (tal como Boys' Life, Highlights for Children, National Geographic Kids, Stone Soup). Si su hijo ve que usted lee con regularidad, hay buena probabilidad de que siga su ejemplo y se siente a leer un libro por su cuenta. Reserve algún tiempo para hablar con él acerca de lo que lee cada uno de ustedes. Si le ha estado leyendo con regularidad en voz alta, para cuando tenga edad escolar probablemente él querrá también leerle en voz alta, quizá alternando capítulos de un libro que ambos disfruten.

Asimismo, encuentre tiempo para conversar con su hijo acerca de cómo estuvo el día de cada uno, incluido lo que él hizo en la escuela. Incluso en una noche en que esté particularmente ocupado, debería poder encontrar un momento y un lugar para platicar.

Debería también animar a su hijo a escribir o dibujar sin ningún propósito educativo en mente que no sea el de expresarse. Quizá también pueda redactar historias originales o escribir tarjetas, cartas e invitaciones a amigos y parientes. Mantenga papel, lápices, crayones, marcadores y cinta adhesiva en un lugar conveniente, de modo que él pueda sentarse y usarlos sin planificación anticipada. Muchos investigadores creen que escribir mejora las destrezas de lectura de un niño y viceversa.

Planifique algunas actividades -un proyecto artístico, por ejemplo- que pueda hacer con su hijo. Mantenga al mínimo las interrupciones de llamadas telefónicas durante este período; haga que se trate de un tiempo que se están dedicando el uno al otro. (Algunos niños dicen que desean poder llamar a sus padres por teléfono, porque a una llamada telefónica siempre le dan la primera prioridad).

Ponga un mapa en la pared de la habitación de su hijo y menciónelo frecuentemente. Podría preguntar, “En dónde vive la tía Linda? . .. ¿Puedes encontrar la ciudad en donde vive el Presidente?” También puede usar el mapa para platicar sobre historia, especialmente en torno a un día festivo histórico.

Muchos niños disfrutan también las visitas a la biblioteca. Debido a que usan frecuentemente la biblioteca de la escuela, los niños casi instintivamente se sienten en casa cuando van a la biblioteca de la comunidad. (En las escuelas, a las bibliotecas se les conoce a menudo actualmente como centros de aprendizaje, porque también cuentan con materiales de video y audio).

Asimismo, busque algunas actividades comunitarias que sean simplemente divertidas. A pesar de su naturaleza recreativa, pueden considerarse suministradoras de apoyo para lo que se está enseñando en la escuela, ya que van a ampliar la base de experiencia de su hijo y le darán algo nuevo acerca de lo cual escribir.

Intente reforzar la educación de salud de su hijo en la escuela mediante una serie de maneras, por ejemplo al decidirse por opciones de comidas saludables cuando vaya de compras. Sin importar qué se esté enseñando en el salón de clases y lo que se sirva en la cafetería de la escuela, es mucho menos probable que estas influencias tengan impacto en su hijo si usted no sigue las mismas pautas de promoción de la salud en sus propias selecciones de alimentos. Hacer que su hijo participe activamente en el proceso al pedirle que lea recetas y mida ingredientes puede reforzar la educación en nutrición.

Saque provecho del programa de educación física de su hijo en la escuela, al programar algunas actividades de fin de semana o extracurriculares que sean apropiadas para toda la familia. Nadar, practicar tenis, montar bicicleta y practicar esquí son algunos de los deportes en que pueden participar los niños para toda su vida y que pueden mantener a su hijo en buena forma física después de terminar la escuela. Tampoco pase por alto la caminata como una forma perfecta para que la familia disfrute al realizar actividad física en grupo.

 

Última actualización
7/10/2014
Fuente
Caring for Your School-Age Child: Ages 5 to 12 (Copyright © 2004 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.