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Edades & Etapas

La duración de la mayoría de embarazos es entre 37 y 42 semanas. Las contracciones de trabajo de parto son la más clara indicación de que su cuerpo se está preparando para el nacimiento de su bebé. Cuando el trabajo de parto inicie, su cérvix (el extremo más bajo del útero) se abrirá y el útero empezará a contraerse o comprimirse. La cérvix debe desaparecer (o adelgazar) para que la cabeza del bebé pase por el canal de parto. Cada vez que ocurre una contracción, su útero y abdomen se vuelven más fuertes y firmes. Entre las contracciones, el útero se ablandará y se puede relajar por un corto tiempo mientras espera la próxima contracción.

Aunque la mayoría de mujeres sabe cuando se aproxima o inicia el trabajo de parto, no siempre es fácil decir con seguridad cuando empezó este proceso. Esto se debe a que puede suceder un "trabajo de parto falso", en el cual las contracciones son esporádicas y relativamente suaves. Aún así, no tenga pena de llamar a su médico o ir al hospital si no está segura de si lo que le está pasando es en realidad, ¡el trabajo de parto!

Con un trabajo de parto real, usted experimentará:

  • Contracciones repetidas, calambres y aumento de los niveles del dolor que corresponden a la apertura (dilatación) de su cérvix y el descenso del bebé a través del canal de parto.
  • Una secreción vaginal con un poco de sangre, rosada o clara que es el tapón de moco en la cérvix.
  • La ruptura de su fuente, la cual es en realidad una ruptura del saco amniótico que contiene líquido acuoso que rodea y protege a su bebé.

A medida que el trabajo de parto progresa, las contracciones se tornarán más fuertes, ocurrirán con más frecuencia y continuarán por alrededor de 30 a 70 segundos cada una. El dolor de las contracciones tiende a empezar desde su espalda y luego avanza al abdomen bajo.

¿Cuándo debe llamar a su médico o ir al hospital? Con suerte, ya lo discutió con su médico. En general, debe ir al hospital o llamar a su médico si su fuente se rompe (aún si todavía no tiene contracciones), si experimenta sangrado vaginal o el dolor es intenso y persistente aún entre contracciones.

El médico puede inducir el trabajo de parto antes de que usted empiece con el trabajo de parto por sí sola. Se puede elegir esta inducción si su médico determina que su salud o la salud de su bebé está en peligro. Quizás padece una enfermedad crónica como diabetes o presión arterial alta que puede representar riesgos para usted o su hijo. O bien, su médico puede recomendar inducir el trabajo de parto si las pruebas indican que el crecimiento de su bebé es inusual. Con ciertos medicamentos (como los fármacos de oxitocina o prostaglandina que se pueden administrar por la vía intravenosa en el hospital), la madre tendrá contracciones y su cérvix se empezará a abrir y desaparecer. El médico también puede romper intencionalmente las membranas que rodean al feto o utilizar otros medios para iniciar el trabajo de parto.

 

Última actualización
5/1/2014
Fuente
Caring for Your Baby and Young Child: Birth to Age 5 (Copyright © 2009 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.