Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal

Edades & Etapas

Si su hijo tiene dificultades para dormir por la noche, por lo general, es útil establecer rutinas de sueño antes de la hora de acostarse. Es posible que un niño de cuatro años responda en forma positiva a un cronograma que incluya un horario regular para bañarse y un momento tranquilo para escuchar un cuento para dormir y, luego, un horario en el que se apagarán las luces. También podría intentar que su hijo se duerma más temprano en lugar de más tarde. Tal vez descubra que la lucha para conciliar el sueño por la noche es menor cuando su hijo está menos cansado y malhumorado. La necesidad de su hijo de tomar una siesta tal vez disminuya gradualmente en este momento.

Otro problema que se presenta por la noche en este grupo de edad son los terrores nocturnos. En ocasiones, su hijo en edad preescolar estará en la cama, aparentemente despierto y alterado, posiblemente gritando y retorciéndose, con los ojos bien abiertos y aterrorizado, pero no le responderá. En este caso, no está ni despierto ni tiene una pesadilla. En realidad, usted está presenciando algo que se denomina terror nocturno (o terror del sueño), una forma de comportamiento del sueño misteriosa y, para los padres, angustiante, que es común durante los años previos a empezar la escuela y los primeros años de la escuela. Generalmente, el niño se duerme sin dificultad, pero se despierta unas horas después, con los ojos bien abiertos y aterrorizado. Es posible que señale objetos imaginarios, patee, grite, dé alaridos (“¡No, no! ¡No puedo!”) y que, por lo general, no pueda consolarlo. Para los padres, estas experiencias son particularmente perturbadoras debido a que el niño tiene un aspecto y una forma de actuar muy diferentes de lo habitual. (Estos eventos son mucho más inquietantes para los padres que para el niño que los tiene). Lo único que realmente puede hacer en esta situación es sujetar a su hijo para evitar que se haga daño. Tranquilícelo diciéndole: “Está todo bien. Mamá y papá están aquí”. Mantenga la luz tenue y hable en voz baja. Después de diez a treinta minutos de hacer esto, su hijo se calmará y volverá a dormirse. A la mañana siguiente, no recordará nada de lo que pasó.

Algunos niños pueden tener solo un episodio de terrores nocturnos, mientras que otros los tienen varias veces. No es común, sin embargo, que vuelvan a aparecer con frecuencia o durante un período largo. Si se producen terrores nocturnos muy frecuentes, los medicamentos para dormir recetados por su pediatra pueden ser útiles, pero parece que la mejor estrategia es esperar a que desaparezcan. Debido a que algunos niños tienen terrores nocturnos cuando están demasiado cansados, intente mandar a dormir a su hijo alrededor de treinta minutos antes de lo habitual y vea si disminuye la frecuencia de los episodios. En todo caso, desaparecerán de manera natural a medida que el niño crezca.

A veces es difícil saber cuál es la diferencia entre una pesadilla y un terror nocturno. Esta tabla debería ser útil.

 

 

Pesadilla

Terror nocturno

Aspecto y comportamiento

Sueño aterrador; el niño puede despertarse atemorizado y llorando.

El niño grita, llora, se retuerce durante el sueño; puede parecer parcialmente despierto, ansioso y agitado.

¿A qué edad comienza?

Se produce con frecuencia en niños pequeños y niños mayores.

Puede comenzar a los cuatro o cinco años (o, en ocasiones, más adelante).

Momento en el que se producen los episodios

Generalmente en la segunda parte de la noche durante el sueño intenso.

Principalmente durante la fase del sueño en que no se sueña. Los episodios comienzan en el término de dos horas de haberse ido a dormir y duran de cinco a quince minutos. Se producen con mayor frecuencia cuando el niño tiene fiebre o cuando se alteran los horarios del sueño.

Volver a dormirse

Es posible que el niño tenga problemas para volver a dormirse debido a que está ansioso.

Vuelve a dormirse rápidamente.

Recuerdos de la experiencia

Es posible que recuerde el sueño y hable sobre él.

No tiene recuerdos del episodio.

Problemas subyacentes

No está asociada con problemas emocionales, pero puede reflejar miedos interiores que se hacen evidentes en los sueños.

No está asociado con problemas emocionales.

Manejo

Despierte y calme a su hijo. Hable con él para reducir el estrés que pueda estar molestándolo. Evite que mire televisión antes de la hora de acostarse.

El tratamiento con medicamentos no es efectivo. Intente mandar a dormir a su hijo un poco antes para evitar el cansancio.

A largo plazo

Hable con el pediatra si el niño se queja de pesadillas nocturnas.

La mayoría de los niños dejan de tener terrores nocturnos cuando crecen.

 

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
Caring for Your Baby and Young Child: Birth to Age 5 (Copyright © 2009 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.