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Edades & Etapas

Ahora el foco de la discusión cambia de la mecánica del sexo y la reproducción humana a los aspectos sociales y emocionales del sexo y las relaciones humanas. Hay muchas preguntas complejas para las que su hijo o hija necesitará ayuda para responder, tales como:

  • "¿Cuándo puede iniciar a tener citas?"
  • "¿Cuándo está bien besar a un niño [o niña]?"
  • "¿Qué cualidades debo buscar en un novio [o novia]?"
  • "¿Cómo sabes cuando estás enamorado?"
  • “¿Cuán lejos es demasiado lejos?”
  • "¿Cómo sabré que estoy listo/a para tener relaciones sexuales?"

La guía que ofrezca para este tipo de preguntas debe basarse en su código personal de ética, incluso si los estándares actuales consideran anticuados sus valores. "Los padres pueden hablar de sexo sin tener que modificar sus perspectivas", dice el Dr. Hoyle. "Si, por ejemplo, como padre cree que el sexo prematrimonial está mal, debe decirlo, pero", agrega, "con el entendimiento de que los adolescentes finalmente sacarán sus propias conclusiones y tomarán sus propias decisiones".

La abstinencia hasta el matrimonio ha sido por mucho tiempo el criterio para medir la moral sexual. Las afirmaciones en cuanto a que generaciones anteriores se apegan a estándares más altos no toman en cuenta el hecho de que las personas contraen matrimonio a una edad mayor que en cualquier otra etapa de la historia de EE. UU. Actualmente el promedio de edad de una novia primeriza es de veintiséis años; el novio, veintisiete. Compare eso con la década de 1950 y 1960, cuando la mediana de la edad para caminar hacia el altar era de veintiuno y veintitrés; muchos recién casados aún estaban en la adolescencia o apenas acababan de salir de ella.

Si su hijo o hija parece madurar a temprana edad, puede que estos temas deban discutirse mucho antes.

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
Caring for Your Teenager (Copyright © 2003 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.