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Edades & Etapas

Cuando Julie, de 16 años, sale de casa para ir a una cita, su madre y su padre ya no se sienten tan ansiosos como antes. Como otros adolescentes alérgicos a determinados alimentos, Julie puede estar en riesgo de tener una reacción alérgica fatal ocasionada por algún alimento (anafilaxia). Ella es alérgica a la leche de vaca. Pero, Julie, orientada por sus padres, ha comenzado a hacerse cargo de su salud. Ella ahora está más informada y es más cuidadosa: “Incluso pequeñas cantidades del alimento al que eres alérgico, que, en mi caso particular es la leche de vaca, pueden ocasionar una reacción grave”.

A medida que los adolescentes se hacen adultos, también se hacen más responsables por su salud. Los padres son sus socios en este crecimiento. Ellos ayudan a sus hijos adolescentes a manejar sus alergias alimenticias y a hacerse cargo de las mismas. Estudios recientes muestran que más del 50 por ciento de las muertes ocasionadas por reacciones alérgicas alimenticias graves ocurren a los adolescentes.

Estos adolescentes tienen una “alergia alimenticia conocida... y no recibieron tratamiento inmediato con epinefrina”, el medicamento inyectado de primera línea contra la anafilaxia, dice el Dr. Scott Sicherer, miembro de American Academy of Pediatrics, profesor asociado de alergias e inmunología pediátrica en Mt. Sinai Medical Center en New York y miembro del comité ejecutivo de la Sección de Alergias e Inmunología de American Academy of Pediatrics.

Aunque la mayoría de padres esperan que los adolescentes corran riesgos, las malas elecciones de los adolescentes que padecen de alergias alimenticias son especialmente peligrosas porque podrían provocar la muerte. Estos riesgos ocurren porque es más probable que los adolescentes coman alimentos que no son seguros, no presten atención a los síntomas por la reacción y retrasen el tratamiento. También se niegan a cargar consigo el medicamento que les salva la vida, la epinefrina, dice el Dr. Sicherer, coautor deManual Completo sobre Alergias al Maní. ¿Por qué lo hacen? Las encuestas de adolescentes con alergias alimenticias muestran que muchos corren riesgos porque sienten que la alergia alimenticia los aísla socialmente. De hecho, 94 por ciento de los adolescentes encuestados dijo que el aislamiento social es la peor parte de tener una alergia alimenticia.

Ayude a sus hijos adolescentes a responsabilizarse

Los padres enseñan a sus hijos a ser adultos responsables en otras áreas de su vida. También deben ayudarles a comportarse de manera segura durante la adultez en lo que respecta a vivir con sus alergias alimenticias. Existen varias estrategias que puede utilizar para moldear estos comportamientos en su hijo adolescente. Ayude a su hijo adolescente a hablar acerca de sus alergias alimenticias.

En un restaurante, día de campo, parque de diversiones u otro evento social, enseñe a su adolescente a hacer las preguntas correctas a las personas que preparan y sirven los alimentos. Usted ha hecho estas preguntas muchas veces; ahora su hijo adolescente necesita la oportunidad de perfeccionar esta destreza. La red de alergias alimenticias y anafilaxis (FAAN) trabaja para concientizar al público en general en lo que respecta a las alergias alimenticias. Esta concientización la hace a través de la educación, promoción e investigación. La página Web de FAAN ofrece a los adolescentes una estrategia para dar a conocer sus alergias alimenticias; una plantilla que los adolescentes pueden descargar y que contiene una tarjeta de información para el cocinero. Los adolescentes anotan sus alergias alimenticias en la tarjeta y la llevan consigo para dársela al cocinero, miembro del personal de la cafetería o gerente del restaurante para asegurarse que los alimentos que va a ingerir sean seguros.

Los amigos y parejas son importantes para los adolescentes. Así que los amigos cercanos deben convertirse en aliados de estos para manejar las alergias alimenticias. Ayude a los adolescentes a hablar sobre sus alergias con aquellos que se preocupan por ellos. Estas personas querrán su seguridad por encima de todo. Algunos adolescentes que hablaron con sus amigos descubrieron que contaban con el apoyo que necesitaban. Un adolescente de 17 años escribió en un foro de discusión en línea que algunos de sus amigos cercanos "se han vuelto tan cuidadosos como yo... me siento honrado de que se preocupen por mí como para leer, verificar y volver a verificar".

Es especialmente importante hablar con las parejas sobre las alergias alimenticias. Aunque tener una alergia alimenticia no significa que los adolescentes no puedan salir en citas, sí significa que tienen que tener mucho más cuidado. Un sitio Web, Food Allergies in the Real World (Alergias alimenticias del mundo real), fue creado por adultos jóvenes que están jugando un papel más activo en el manejo de sus alergias alimenticias. El sitio aconseja a los adolescentes sobre cómo abordar a la pareja e informarle los aspectos esenciales de las alergias alimenticias al jugar en línea el "Juego de las citas".

Las estrategias incluyen la elaboración de una lista que contenga los detalles de la alergia alimenticia específica para informarle a la pareja. La lista evita que los adolescentes omitan información importante cuando hablan de su alergia alimenticia con su pareja. Aunque las citas no necesitan tener el historial médico completo, deben saber que una reacción grave podría garantizar un viaje a la sala de emergencias.

El sitio también les aconseja practicar lo que van a decir, para que puedan decirlo en tono casual, pero serio. Motive a su hijo adolescente a practicar estas conversaciones con usted. Ayude a su hijo adolescente a practicar oraciones sencillas como "No puedo comer en los restaurantes de mariscos", o "Soy alérgico al maní. Por favor no comas maní antes de nuestra cita. Si comes maní, cepíllate los dientes y lávate las manos antes de que me recojas, para que esto no vaya a provocar una reacción en mí". Las citas de los adolescentes son como un ensayo para las relaciones adultas y ayudan a determinar con qué tipo de personas se sientes cómodos. Las parejas que presionan a los adolescentes a correr riesgos no son recomendables. Por otro lado, las parejas que hacen el esfuerzo de aprender sobre la alergia alimenticia en particular valen la pena. Merecen saber lo mucho que significan sus esfuerzos, por lo que es importante que ayude a su hijo adolescente a aprender a expresar su gratitud. Ayude a los adolescentes a convertirse en mediadores.

Aunque continuará trabajando con médicos, maestros y funcionarios escolares, será importante que los adolescentes establezcan estas relaciones por sí solos. Motive a su hijo adolescente a que le haga preguntas a su pediatra. Los adolescentes con alergias también pueden trabajar con los administradores escolares, enfermeros y planificadores de alimentos para sugerirles qué alimentos más seguros pueden agregarse a los menús. Incluso puede ayudar a su hijo adolescente a planificar un evento escolar en el que los maestros y enfermeros concienticen a la gente sobre las alergias alimenticias.

Existen muchos riesgos durante los años de la adolescencia, pero podrá aminorar uno de ellos al ayudar a su adolescente a aprender a manejar una alergia alimenticia. Las consecuencias de una alergia grave sin tratar pueden ser fatales, así que asegúrese de que su adolescente esté enterado y preparado.

 

Última actualización
5/28/2013
Fuente
Healthy Children Magazine, Allergy/Asthma 2007
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.