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Edades & Etapas

Los automóviles y los chicos han sido un dúo potencialmente peligroso desde hace muchos años. Los accidentes automovilísticos continúan cobrando las vidas de 5,500 adolescentes al año, lo que hace que los accidentes automovilísticos sean la causa principal de la muerte de adolescentes entre las edades de 16 a 20 años. A pesar de que es un hecho que los adolescentes constituyen únicamente el 6 por ciento de los conductores, estos se ven involucrados en un alarmante 14 por ciento de todos los accidentes automovilísticos fatales. Dos tercios de los adolescentes que mueren son de sexo masculino. Para sorpresa de todos, estas cifras también se han mantenido, incluso a pesar del aumento de la población, y es probable que permanezcan iguales. Pero esto no significa que no haya medidas que puedan y deban tomar los padres, escuelas y agencias gubernamentales para ayudar a que los adolescentes conduzcan de manera segura.

Presión de grupo, mensajes culturales

Tal vez la razón más poderosa del alto índice de accidentes que involucran adolescentes es la naturaleza de la cultura y psicología del adolescente.

Los adolescentes están pasando por un momento de cambios rápidos, un proceso que va acompañado de mucha conmoción y cambios de varios aspectos; es decir, psicológico, hormonal, emocional, social y cultural. Es momento de tener un pase, y el rito principal de iniciación de los adolescentes estadounidenses todavía es la licencia de conducir.

En ese momento, al cumplir 16 años, como regla general, los retos, dilemas, tentaciones y distracciones de convertirse en adulto se vuelven más intensos. Y es en ese momento cuando colocamos a nuestros hijos detrás del volante de una poderosa máquina capaz de moverse a alta velocidad. Manejar un automóvil es una destreza que requiere concentración total y atención minuciosa constante, toma rápida de decisiones y reacciones inmediatas.

Las tentaciones y riesgos también son parte de la experiencia del adolescente. El nuevo conductor se coloca detrás del volante en el justo momento en que sus compañeros y amigos presionan de manera más intensa para experimentar con el alcohol, marihuana y otras drogas. Como si esto fuera poco, el automóvil le da al adolescente el medio para “escapar” y abusar substancias en “privado”.

Adicionalmente, nuestros medios de entretenimiento, que son la televisión, el cine y muchos videojuegos, de hecho celebran el manejo temerario, estableciendo un ejemplo muy tentador para que lo imiten los adolescentes.

Hormonas y distracciones

El papel del desarrollo psicológico del cerebro del adolescente no puede subestimarse. Mientras que los hallazgos hasta el momento no son concluyentes, algunos científicos argumentan que la corteza prefontal (la parte del cerebro responsable de la toma de decisiones) no se desarrolla completamente hasta los 20 años de edad. Si esto es cierto, es probable que estemos colocando a nuestros hijos en situaciones intensas de toma de decisiones antes que sus cerebros estén completamente equipados para tomarlas.

Todos esos son los factores que enfrenta un conductor completamente inexperto. Como es de esperar, en comparación con los adolescentes mayores, los adolescentes más jóvenes están más propensos a ocasionar accidentes. Un estudio canadiense descubrió que el índice más alto de accidentes de automóviles conducidos por adolescentes ocurre dentro del primer mes de conducir con la licencia de conducir. Los conductores de dieciséis años ocasionan 35 accidentes por millón de millas recorridas, un índice que casi duplica el de conductores de 18 años, que ocasionan 20 accidentes a lo largo de la misma distancia. Para la población de conductores en general, el índice es un promedio de cuatro accidentes por millón de millas recorridas.

La paradoja de colocar a un adolescente detrás del volante de un automóvil no es para nada nueva. En realidad, ni siquiera fue nueva cuando la mayoría de nuestros padres eran conductores adolescentes. Tampoco es nueva toda la conmoción, incertidumbre, experimentación y toma de riesgos inherentes al hecho de ser adolescente. Esto siempre ha sido una combinación volátil. Pero existe una variedad de factores que son nuevos y generales entre los adolescentes de la actualidad, y que incrementan los riesgos de fatalidad de la combinación automóvil/chico.

Estos factores incluyen una variedad de tecnologías electrónicas. Los días en que el radio del tablero era el único dispositivo electrónico que encontrábamos en un automóvil ya no existen. Los teléfonos celulares y los buscapersonas, iPods y otros reproductores musicales, dispositivos de GPS e incluso reproductores de DVD están entre la variedad de dispositivos que convierten a nuestros hijos y a sus vehículos en centros móviles de medios. Estos dispositivos exigen atención y distraen a los conductores. Los aparatos electrónicos hacen más atractivo el vehículo y lo convierten en un “lugar de fiestas”.

El papel de los padres

¿Qué debe hacer un padre y una sociedad preocupados? Pues resulta que varias cosas.

  • Conozca a su hijo. Asegúrese de que su hijo sepa qué es lo que usted espera de él cuando está conduciendo. En parte, esto significa dar un buen ejemplo al conducir usted de manera responsable. No hable por el celular, coma o beba cuando esté conduciendo, y asegúrese de que sus hijos comprendan que usted espera lo mismo de ellos.
  • Establezca normas estrictas y aplíquelas. Su conductor adolescente debe saber lo siguiente:
    • Los cinturones de seguridad son obligatorios. Algunos estudios muestran que apenas un 60% de los adolescentes utilizan cinturón de seguridad.
    • Dónde y cuándo se le permite conducir. Conducir durante la noche es extremadamente peligroso y debe limitarse.
    • Cuántos pasajeros tiene permitido llevar. Mientras menos, mejor, tanto para limitar las distracciones como para evitar presumir en frente de los amigos.
    • No se permiten teléfonos y otros dispositivos, así como alimentos y bebidas, mientras conduce.
    • El alcohol y las drogas están estrictamente prohibidos (¡y no solo detrás del volante!)
    • Debe conducir a la velocidad límite y obedecer las señales de tránsito.
  • Considere elaborar un contrato por escrito con su nuevo conductor. El contrato debe indicar las reglas y reglamentos de su familia que rigen el uso y operación del automóvil. También debe contener penalidades adecuadas y rigurosamente aplicadas incluso por violaciones menores.
  • Practique con su hijo adolescente en una ubicación segura. No deje que toda la responsabilidad de la instrucción de manejo recaiga sobre el programa de entrenamiento del conductor. La mayoría de cursos de entrenamiento para conductores del estado ofrecen alrededor de 30 horas de aprendizaje en clase. Una gran parte de ese tiempo se emplea para ver distintos videos, y apenas un quinto de ese tiempo se utiliza para dar instrucción detrás del volante. Los padres deben ayudar a sus hijos a reforzar lo que sus hijos adolescentes están aprendiendo en clase.
  • Enseñe a su hijo a manejar de manera responsable todos los vehículos automotores. Las leyes en la mayoría de estados permiten que los niños menores conduzcan vehículos todo terreno, motonetas y otros vehículos todo terreno, pero es mejor esperar hasta que su hijo posea una licencia de conducir para dejarle conducir cualquier vehículo motorizado. Cuando esté listo, asegúrese de que los conduzca de manera responsable y que utilice el equipo de seguridad apropiado.

Que su hijo conduzca un vehículo motorizado es uno de los pasos más grandes que un padre puede dar. Es importante que usted de ese pasocon su hijo, siempre asegurándose de que al conducir estén equipados de manera segura y regresen de manera segura también.

 

Última actualización
8/29/2013
Fuente
Healthy Children Magazine, Summer 2007
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.