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Edades & Etapas

“No sé por qué, pero no le agrado a mi maestro de física. Él siempre trata de hacerme parecer tonto delante de otros niños. No me gusta estar en su clase”.

Que quede claro que apoyamos a los maestros. La mayoría son profesionales especializados que se dedican al bienestar de los niños y merecen la admiración y respeto de los padres. En un futuro lejano, cuando su hijo reflexione sobre los adultos que le inspiraron más durante su niñez, además de mamá y papá, por supuesto, uno o varios maestros probablemente vendrán a su mente y encabezarán su lista.

Qué puede hacer

La pregunta que muchos padres y madres se hacen es ¿cuándo, si es que sucede alguna vez, la acción de un maestro amerita la intervención de los padres? En ciertas circunstancias, es apropiado hablar por su hijo, particularmente durante los años de enseñanza media. Algunas quejas legítimas incluyen cuando un maestro humilla a un niño delante de la clase o cuando no responde a los insistentes llamados de ayuda de un niño.

En situaciones como estas, comuníquele primero al maestro sus inquietudes. Explique el problema, absteniéndose de acusarle o insultarle. Luego permita que el instructor relate su versión de los hechos, que puede ser distinta de la historia de su hijo adolescente. Idealmente, se llegará a una solución en el momento, pero si no sucede esto, comuníquele su queja al siguiente en la cadena de mando. Comience con el orientador o subdirector, para que probablemente actúe de intermediario. Si no obtiene una solución satisfactoria, su siguiente parada será la oficina del director. Es raro que necesite hacer algo más.

Ahora cambie el escenario a la escuela secundaria. En este punto, los jóvenes ya tienen suficiente edad para manejar sus pequeñas crisis. Ofrézcales consejo, por supuesto, pero no vaya a salir al rescate. Una de las lecciones centrales de la adolescencia es llegar a la conclusión de que mamá y papá no pueden arreglar todo siempre. Aprender a tolerar personalidades discrepantes, ser paciente con las figuras de autoridad, soportar injusticias; en fin, bienvenido al mundo, chico.

 

Última actualización
3/3/2014
Fuente
Caring for Your Teenager (Copyright © 2003 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.