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Edades & Etapas

Las chicas jóvenes frecuentemente experimentan una crisis de confianza que empieza en la adolescencia temprana, cuando la autoestima está ligada inseparablemente a su cambiante apariencia física e imagen corporal. Una encuesta entre siete mil jóvenes adolescentes, hombres y mujeres, del quinto al décimo-segundo grados, determinó que la inseguridad de las niñas tiende a intensificarse a medida que crecen. De acuerdo con la encuesta, de Commonwealth Fund, solo dos de cinco chicas de la escuela secundaria se describieron como muy seguras de sí mismas, mientras que una de cada cuatro dijo que se odiaba o no se gustaba a sí misma.

La autoestima de los chicos también se ve afectada durante los años de la adolescencia. Pero la tambaleante autoestima de una chica es más probable que contribuya a un descenso general en el rendimiento escolar, empezando en los años previos a la escuela secundaria. Una revolucionaria encuesta de estudiantes entre los nueve y quince años de edad sostuvo que tanto nuestro sistema educativo como nuestra cultura de forma involuntaria desmotiva a las chicas a desarrollar intereses en la ciencia, matemática y otros temas académicos. La encuesta estuvo a cargo de la Asociación Estadounidense de Mujeres Universitarias (American Association of University Women, AAUW).

Un segundo informe de AAUW, que se hizo público al siguiente año, amplió los resultados originales. “Cómo las escuelas ofrecen menos a las niñas” acusa que desde kindergarten hasta el décimo-segundo grado, la educación de las niñas es inferior a la de los niños. Los investigadores revelaron que a las niñas se les requiere menos en la clase, se les hacen menos preguntas, pasan menos tiempo útil en los laboratorios de computación y de ciencia, y generalmente reciben menos atención de los maestros. Además, los planes de estudio de las escuelas suelen dar poca importancia a los papeles de las mujeres a lo largo de la historia o promueven estereotipos femeninos, mientras que los prejuicios de género invaden muchas pruebas estandarizadas.

Qué puede hacer usted

Enseñe a su hija a no dejar que el sexo dicte sus intereses y aspiraciones

¿Por qué es probable solo a un 50% que las niñas usen la computadora tanto como los niños? Definitivamente no porque sean menos capaces. El principal motivo de la discrepancia es que las niñas no reciben la misma motivación para dominar la tecnología que los niños. La computación todavía se sigue viendo predominantemente como un llamado masculino, al igual que la profesión de enfermería sigue siendo en gran parte del dominio femenino. Aunque las diferencias de sexo se han reducido en la medicina, leyes y negocios, solo el 6% de las mujeres está en carreras que se considerarían no tradicionales.

A fin de ampliar las oportunidades de su hija en la vida, fomente intereses que van en contra de los estereotipos masculino-femenino. Una niña debe recibir más que elogios por su aspecto; su intelecto y capacidad atlética merecen no menos elogios de los que daría a un niño. A continuación se muestran otras formas de crear un hogar libre de discriminación por sexo:

  • Mamá, usted va a hacer porras al hermano en el próximo juego de hockey; papá, usted asiste al concierto de la hermana con la banda de la escuela.
  • Asegúrese de que los hijos y las hijas tengan el mismo acceso a las computadoras y otras formas de tecnología.
  • Ponga un alto a los insultos basados en el sexo que los hermanos y las hermanas se intercambian. Ejemplo: “¿quieres que te preste mis pesas? ¡Pero si eres una niña! ¡No puedes ni levantar veinte libras!”
  • Haga que su matrimonio sea un modelo de igualdad. Por ejemplo, en los fines de semana, deje que papá se encargue de cocinar y limpiar entre sus otras responsabilidades, mientras que mamá se encarga de cortar la grama y otros trabajos del jardín. El punto es mostrarles a los hijos que ninguno de los sexos tiene que estar confinado a papeles estrictos de esposo y esposa. También les está dando un excelente ejemplo de una verdadera sociedad de personas.
  • De forma similar, si tiene un hijo y una hija adolescentes, asigne las tareas de la casa de forma equitativa, no de acuerdo al sexo. No hay motivo para que él no pueda cuidar de los hermanos más pequeños eventualmente y ella no es menos capaz de sacar la basura.

Apoye la independencia y confianza en sí misma de su hija

Los estereotipos sexuales arraigados nunca mueren, evidentemente, pues las mujeres a veces todavía tienen que luchar contra la percepción persistente de que la confianza en sí misma, la independencia y la inteligencia son de alguna manera incompatibles con ser femenina. En el entorno de la escuela secundaria, una adolescente que no tiene confianza en sí misma puede tomárselo a pecho en un esfuerzo por encajar entre sus compañeros. Puede ser confuso para padres y maestros cuando la competitividad de una niña y la confianza en sí misma son reemplazadas por pasividad y renuencia a expresar sus opiniones.

Usted puede ayudar a su hija a soportar la presión de suprimir su inteligencia natural al brindarle oportunidades para tomar decisiones, exhortarle a que diga lo que piensa y enseñarle a hacer las cosas por sí misma, como cambiar el neumático del auto.

Contrarreste los mensajes duales que las niñas reciben sobre el valor de las mujeres en la sociedad

El movimiento de liberación femenina que ocurrió en la década de 1970 aumentó las expectativas que las mujeres tienen de sí mismas. Sin embargo, la televisión, las películas y las revistas siguen inundando a las niñas (y a los niños) con imágenes restringidas de las mujeres; la mayoría, con formas y atractivo que no son naturales.

“Las niñas no ven muchos modelos de mujeres intelectuales y orientadas a alcanzar metas”, comenta el Dr. William Lord Coleman. Busque modelos de mujeres positivas, por ejemplo, una biografía de la Primera Dama o una mujer astronauta, comediante o ejecutiva de negocios. Pero también hágale ver posibles modelos que ya conozca, como usted. Comenten incidentes de sexismo a los que usted se haya enfrentado y cómo los superó. Si pasó por una fase de adolescente en la que intentó no aparentar ser “demasiado inteligente”, cuéntele.

Por último, estimule a sus hijos y a sus hijas para que se dediquen a sus intereses particulares. Bríndeles oportunidades para probar varias cosas diferentes e intente evitar hacerlos que se inclinen por actividades específicas solo porque se ajustan al estereotipo o van en contra de este.

 

Última actualización
7/1/2014
Fuente
Caring for Your Teenager (Copyright © 2003 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.