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Edades & Etapas

“Acabamos de empezar a enseñar a nuestro hijo Andrew a usar el inodoro y ya estoy confundida”, escribe Linda, la madre de un niño de dos años. “Hasta donde yo se, todo lo hemos hecho correctamente. Hace cuatro semanas mi esposo y yo le compramos a Andrew su propio inodoro, se le explicó qué era y se colocó en el baño. No mostró ningún interés por utilizarlo, excepto como un sombrero, y tuvimos el cuidado de no presionarlo. Pero esta mañana cuando se despertó, finalmente caí en la tentación y le pregunté si quería utilizar el inodoro hoy. ¡Me vio y empezó a llorar! No pude comprender qué es lo que yo le había dicho para alterarlo. No sabía cómo reaccionar, así que solamente lo abrace y le dije, ‘Esta bien cariño, no tienes que hacerlo’. Pero me gustaría que alguien me pudiera decir qué es lo que está pasando”.

Si usted es padre de un niño pequeño que usa pañal, es posible que comparta la incertidumbre de Linda sobre la mejor manera de empezar a enseñar a usar el inodoro. Probablemente esté preocupada por presionar demasiado a su hijo para que empiece muy pequeño o dejarlo que empiece demasiado tarde. Es posible que esté confundida por los consejos contradictorios de los medios y de familiares y amigos que le dicen que puede enseñarle a su hijo a usar el inodoro desde su primer año, o que debe esperar hasta que tenga tres o cuatro años; que puede “enseñarle en un día” o que la enseñanza se debe realizar gradualmente de varios meses a un año; que una rutina de sesiones regulares de uso del inodoro implementada por los padres es la mejor manera de enseñarle a un niño, o que es mejor dejar que el niño decida cuándo, dónde y cómo lo hará. Y por si fuera poco, las propias necesidades y urgencias de su hijo pueden hacer fracasar repentinamente el programa de enseñanza más simple y positivo. La situación de su familia, la tensión familiar, un traslado reciente, un nuevo bebé en la familia pueden afectar el progreso de su hijo de maneras que jamás se haya imaginado, mientras que sus propios sentimientos o recuerdos de la niñez pueden predisponer su actitud para enseñar a usar el inodoro e indirectamente, la de su hijo.

Muy probablemente, lo que está buscando al acercarse al proceso de enseñar a usar el inodoro son respuestas simples a dos preguntas básicas: “¿Cuándo debo empezar?” y “¿Qué método debo usar?” Muchas personas a las que les pregunte esperan proporcionarle respuestas definitivas a estas preguntas. Sin embargo, es posible que su consejo no sea el apropiado para su familia o para su hijo. Algunos niños están preparados para empezar a aprender a usar el inodoro a los dieciocho meses, mientras que otros aprenderán más rápida y fácilmente si esperan hasta que tengan tres o cuatro años. Muchos niños responden bien a una rutina para aprender a usar el inodoro, pero es posible que el suyo se resista a usarlo a la misma hora todos los días y prefiere esperar hasta que sienta la necesidad de usarlo. La verdad es que casi cualquier método sin castigo para enseñar a usar el inodoro hará el trabajo tarde o temprano, pero un método adaptado especialmente para la etapa de desarrollo y estilo de aprendizaje de su hijo los llevará a ambos a través del proceso de la manera más positiva y eficiente. Al aprender cómo evaluar la predisposición de su hijo para aprender a usar el inodoro, podrá iniciar el proceso en el mejor momento posible para ella.

Aprenderá a encontrar sus propias respuestas a las preguntas “¿Cuándo debo empezar a enseñarle a mi hijo a usar el inodoro?” y “¿Qué método debo usar?” Aprenderá qué destrezas básicas debe adquirir su hijo antes de que ocurra el verdadero dominio para usar el inodoro. Se familiarizará con una variedad de métodos verbales, físicos, sociales y otros para enseñarle a su hijo cómo usar el inodoro, y descubrirá maneras de mezclar y hacer coincidir técnicas para satisfacer las necesidades de personalidad, temperamento y evolución de su hijo. Si está frustrado por la resistencia de su hijo para aprender a usar el inodoro, encontrará información sobre qué puede estar ocasionando el problema, junto con la motivación para descartar los métodos que no están funcionando e intentar un nuevo método.

Sobre todo, estará motivado para ver el entrenamiento para usar el baño no como una prueba agotadora necesaria para enseñarle a un niño pequeño, sino como una oportunidad anticipada de familiarizarse con la personalidad del desarrollo de su hijo y descubrir cómo aprende mejor. Cuando lo considera, el uso del inodoro es una de las primeras y más significativas destrezas que su hijo debe adquirir conscientemente, más que una respuesta a las clases de urgencias instintivas que lo incitaron a aprender a caminar o a hablar. No hay nada instintivo en usar el inodoro. Es una práctica que su hijo adopta únicamente porque usted quiere que lo haga y, él quiere complacerla y ser como usted. Para enseñarle este hábito, debe motivarlo, supervisarlo y recompensarlo constantemente para lograrlo.

Debe observar las respuestas a sus técnicas de enseñanza y adaptar su método respectivamente. Debe apoyar los primeros esfuerzos de su hijo para establecer los objetivos para él y cumplirlos constantemente. En el proceso puede descubrir que su hijo aprende mejor a través de la interacción verbal (hablando sobre el uso del inodoro en vez de simplemente imitar y practicar) o que responda al aprendizaje haciéndolo (sentándose en el inodoro a horas programadas para que el uso del inodoro se vuelva parte de su rutina regular). Es posible que observe que aprecia los recordatorios discretos o se resiste obstinadamente a ellos, que está más feliz cuando se le permite demostrar cada paso de su progreso o prefiere practicar detrás de las puertas cerradas.

Estos descubrimientos, que mejoran la comprensión de su hijo pequeño y le ayudan a enseñarle cómo aprender, ofrece beneficios más allá de solo aprender a usar el inodoro. Ayuda a realizar el trabajo de base para que se conecte con su hijo de manera positiva, y establezca el tono para un aprendizaje eficiente en los próximos años. La clave para enseñar a usar el inodoro, y sí, lo divertido de esto, consiste en elegir el tiempo y las técnicas que funcionan mejor en su familia, enseñándole a usarlas de manera efectiva y constante, y observar el increíble progreso de su hijo a medida que responde a un plan de lección diseñado solo para él.

 

Última actualización
4/2/2014
Fuente
Guide to Toilet Training (Copyright © 2003 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.