Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal

Edades & Etapas

Estas son las herramientas que necesitará para crear su propio plan de entrenamiento para el baño e implementarlo en el mejor momento para su hijo. Pero hay ciertas reglas universales con relación al entrenamiento para el baño, así como para otros aspectos de la paternidad, que mejorarán su experiencia familiar sin importar el método que elija. Estas incluyen:

  • Sea positivo.Los niños aprenden mejor cuando los elogian por su progreso en lugar de castigarlos por sus errores. Haga lo que pueda para ayudar a su hijo a tener éxito tan a menudo como sea posible, incluso si esto significa adquirir conocimientos gradualmente, un pequeño paso a la vez. Cuando progrese, dele un abrazo, elogios e incluso una pequeña recompensa tangible. Cuando fracase, dígale que usted está seguro de que lo hará mejor la próxima vez y pídale que le ayude a limpiar.
  • Sea consistente.Cree expectativas razonables de acuerdo a las habilidades de su hijo, expréselas con claridad y frecuencia y espere que su hijo al menos trate de seguirlas. Sea lo más consistente posible en cuanto a la rutina del baño, mantenga su inodoro de entrenamiento en el mismo lugar todos los días y la secuencia de las acciones, incluyendo la limpieza y el lavado de las manos, en todo momento. En la etapa de entrenamiento para el baño, elogie a su hijo por cada éxito y por cada fracaso, que las consecuencias sean predecibles y no excesivas (tales como ayudar a limpiar) . Asegúrese de que su método de entrenamiento para el baño sea consistente también con el de los encargados del cuidado de su hijo.
  • Involúcrese y observe.Las necesidades, comportamientos y habilidades de los niños muy pequeños cambian con frecuencia y, hasta cierto punto, de manera impredecible. Los métodos de entrenamiento para el baño que funcionaron hace dos semanas podrían no funcionar hoy y las destrezas que su hijo dominó en el pasado podrían desaparecer temporalmente ante los nuevos retos. Continúe supervisando el comportamiento de su hijo en el baño durante y después del entrenamiento para el baño para poder identificar y resolver rápidamente cualquier problema nuevo que surja.
  • Disfrute. El entrenamiento para el baño es una tarea necesaria, pero, a veces, también puede ser divertida. No tome tan en serio la indecisión, los miedos temporales o la resistencia de su hijo. Tarde o temprano, casi todos los niños aprenden a usar el inodoro y su hijo lo hará también. Haga lo que pueda para quitar la vista, de vez en cuando, de la meta a largo plazo y disfrutar de los momentos encantadores y divertidos a lo largo del camino.

Si le preocupa que sea más difícil crear un plan de entrenamiento que se adapte particularmente a su hijo, que seguir un programa ya desarrollado y estándar, tome en cuenta las ventajas. No se requiere gran esfuerzo para discernir si su hijo prefiere hablar o hacer, si le gusta la rutina impuesta por un adulto o es un alma independiente que prefiere controlar sus propias acciones y, en el proceso de averiguar cómo es, usted y su hijo llegarán a conocerse mejor. Además, su hijo habrá aprendido una nueva destreza de una manera que aumentó la confianza, el sentido de seguridad y la autoestima. ¡Qué maravilloso proceso del que ha sido parte!

 

Última actualización
11/1/2013
Fuente
Guide to Toilet Training (Copyright © 2003 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.