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Edades & Etapas

“¡Mami, tengo que orinar!” Aparte de “los amo, mami y papi”, es posible que estas sean las palabras más dulces que su niño pequeño pueda pronunciar. Aprender a ir al baño es un hito monumental que se encuentra en la lista de deseos de todos los padres que han comprado, cambiado o desechado un pañal.

“Como padres, constantemente estamos estableciendo límites y controlando el universo de nuestros hijos para mantenerlos seguros y estructurar sus vidas”, menciona Andrew Garner, M.D., Ph.D., FAAP, un miembro del Comité de Aspectos psicosociales de la salud familiar y del niño de American Academy of Pediatrics (AAP). “¡Pero ni el mejor de los padres puede hacer que duerman, coman o vayan al baño cuando nosotros deseamos que lo hagan! La educación exitosa se trata de establecer las expectativas apropiadas desde el punto de vista del desarrollo y después proporcionar suficiente refuerzo positivo y modelar para motivarlos y recompensarlos”.

Por lo tanto, ¿cómo sabe cuando su hijo está listo para empezar a usar el inodoro? ¿Cómo puede hacerlo divertido? ¿Qué sucede si ocurren accidentes y cómo puede evitarlos en el futuro? Analicemos brevemente algunos consejos para ayudar a eliminar sus frustraciones.

¿Está listo el pequeño Joe?

Talvez la mejor pregunta es, “¿está usted listo para entrenar a su hijo para que use el inodoro?” Los padres están listos cuando pueden dedicarles hasta tres meses de motivación diaria a su hijo pequeño. A pesar de que no hay ninguna edad establecida para empezar con el entrenamiento para aprender a usar el inodoro, la mayoría de niños empiezan a mostrar interés entre los 18 meses y 24 meses, de acuerdo con la AAP. Algunos niños no están listos hasta que tienen 2 1/2 años, sin embargo, permita que las reacciones de su hijo sean su guía.

“Al igual que aprender a caminar, hablar o montar bicicleta, sucederá cuando un niño pequeño esté listo, y no puede apresurarlo”, menciona Tanya Remer Altmann, M.D., FAAP, Jefe de redacción del libro, The Wonder Years: Helping Your Baby and Young Child Successfully Negotiate The Major Developmental Milestones (Cómo ayudar a su bebé y niño pequeño a negociar con éxito los principales logros del desarrollo).“Si su hijo le tiene miedo al inodoro o si no puede decir que tiene que ir antes de orinarse en su pañal, entonces es mejor que espere para enseñarle a usar el inodoro”.

Entre otras señales que indican que su hijo está preparado está un deseo por usar el inodoro, la capacidad de ayudar a vestirse y desvestirse por sí solo, la capacidad de seguir instrucciones sencillas y un deseo por usar la ropa interior de un “niño grande”. La AAP advierte que aprender a usar el inodoro puede ser más desafiante si hay factores estresantes en el hogar, incluso un traslado reciente o próximo, un nuevo bebé o una muerte, enfermedad u otra crisis que tenga un impacto importante en la familia.

Es un proceso

“A medida que el entrenamiento para aprender a usar el inodoro se acerca, con frecuencia es útil que los cambios de pañal ya no sean momentos cariñosos de cosquillas en los pies ni de sonrisas”, explica el Dr. Garner. “En vez de esto, deben ser ‘como robots’, no enojados, no divertidos, solo una rutina y sin emociones. Los niños entonces comprenderán rápidamente que usando el inodoro reciben mucha más atención de sus padres”.

Para empezar, los padres tendrán querrán usar las siguientes tácticas, recomendadas por la AAP:

  • Decidir qué palabras usar para describir las partes del cuerpo, orina y evacuaciones. Es mejor usar los términos correctos que no ofendan, confundan ni avergüencen a nadie.
  • Escoja una bacinilla.Son logísticamente más fáciles de usar para un niño ya que no hay ningún problema al subirse a la misma y los pies del niño pueden tocar el suelo. Si usa un asiento para niños en un inodoro de adultos asegúrese de proporcionarle un taburete para apoyar los pies para que pueda hacer presión durante las evacuaciones.
  • Ayude a su hijo a reconocer las señales cuando tiene necesidad de usar el inodoro. Si le avisa después del hecho, sugiérale que la próxima vez le avise antes de orinarse o ensuciar su pañal.
  • Haga que ir al baño sea una rutina.Si observa señales que delatan, lleve a su hijo al baño. Explíquele qué quiere que pase.
  • Motive el uso de pantaloncitos de entrenamiento para ayudarle a su hijo a sentirse orgulloso, ya que ésta es una señal de confianza y crecimiento. Esté preparado para los accidentes. Es posible que transcurran semanas, incluso meses, antes de finalizar el entrenamiento para usar el inodoro. “Si ocurre un accidente, simplemente diga, ‘Oops. Tuvimos un accidente. Está bien. Limpiemos y lo intentamos de nuevo más adelante’”, explica la Dra. Altmann.

“Finalmente, la manera más importante de mantener interesado a su hijo en dejar de usar pañal es motivarlo y reforzarlo de manera positiva incluso con pequeños pasos hacia la dirección correcta”, indica el Dr. Garner.

La Dra. Altmann está completamente de acuerdo. “Criticar o recriminarle a su hijo en caso de un accidente o si parece no tener interés generalmente solo tiene consecuencias negativas. Recomiendo a los padres darles a sus hijos muchos abrazos y besos; calcomanías; palabras alentadoras; y que bailen alrededor de la habitación cuando el niño pequeño use el inodoro correctamente. ¡¿Quién no querrá usar el inodoro después de ese tipo de emoción, ovación y muestras de orgullo?!”

¿Debo preocuparme?

Usted ha hecho todo para mantener el interés del pequeño Joe por usar el inodoro, pero parece que nada funciona. “Si tiene alguna inquietud sobre los logros y el desarrollo de su hijo, incluso el entrenamiento para aprender a usar el inodoro, siempre debe hablar con su pediatra”, indica la Dra. Altmann. “Como norma general, los niños están listos para usar el inodoro desde el punto de vista del desarrollo aproximadamente a los 3 años. Sin embargo, recuerde que los niños se desarrollan en diferentes grados y no todos los niños están listos a la edad de 3 años”.

Es posible que se frustre mientras intenta entrenar a su hijo pequeño. Esto es normal, según el Dr. Garner, “pero, con algo de suerte, puede ocultarlo. Si el niño se frustra también, ¡tiene un gran problema!” Al igual que con muchas nuevas experiencias, la paciencia y la constancia son la clave del éxito.

 

Última actualización
12/2/2014
Fuente
Healthy Children Magazine, Fall 2008
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.