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Edades & Etapas

Lindy, de dos años y medio de edad, recién empezó a demostrar muchas de las señales que indican que está lista para aprender a ir al baño. Cuando siente que está a punto de mojar su pañal, hace un gesto divertido y a veces se agacha. Cuando está a punto de evacuar, corre y se esconde detrás del sofá. Ya descubrió también cómo quitarse el pañal y le encanta correr por la casa desnuda siempre que puede. Los padres de Lindy están de acuerdo en que parece el momento perfecto para empezar. Sin embargo, cuando le señalan el inodoro en el baño y sugieren que se siente por un rato, ella solo se ríe y se va corriendo. Prefiere arriesgarse a tener un accidente y el enojo de sus padres, que sentarse en el inodoro el tiempo suficiente.

Determinar el mejor momento para empezar el aprendizaje para ir al baño no es siempre fácil, no solo porque el momento ideal ocurre a diferentes edades en diferentes niños, sino porque su hijo podría estar listo en un área del desarrollo pero no en otra. Un bebé de un año que se sienta feliz en el inodoro mientras ve libros de ilustraciones posiblemente aún no entienda el verdadero propósito del inodoro, mientras que un niño de 2 años que sabe para qué son los inodoros podría negarse a usar el suyo a causa de su deseo de permanecer casi en constante movimiento.

En general, la mayoría de los niños están fisiológicamente listos para aprender a ir al baño alrededor de los 18 meses de edad; es decir, su sistema digestivo y la vejiga han madurado hasta el punto en que pueden retrasar la defecación o la micción lo suficiente como para llegar a un inodoro. Pero por lo general no están cognitivamente listos, es decir, no pueden asociar la necesidad de evacuar con el uso del inodoro, no se recuerdan de usarlo y les cuesta evitar la distracción lo suficiente como para completar el proceso, hasta cierto momento después de su segundo cumpleaños. Las destrezas motoras necesarias para llegar al baño, manipular la ropa y sentarse quietos en el inodoro son también claramente importantes.

También lo es la necesidad emocional de la independencia y el autocontrol, así como suficiente madurez emocional para relajar el control lo suficiente para evitar el estreñimiento. La disposición social, es decir, darse cuenta de que las otras personas usan el inodoro y el deseo de imitar su comportamiento, es una fuerza motivadora poderosa para los niños pequeños y los preescolares. Otro factor es la habilidad verbal para entender las explicaciones sobre cómo funciona el inodoro y comunicarle a usted cualquier confusión o ansiedad que sientan.

Como puede ver, una variedad de desarrollos físicos y psicológicos ayudan a respaldar el proceso de aprender a ir al baño. Aunque no es necesario esperar hasta que se ha dado cada uno de estos desarrollos, cada paso aumenta las probabilidades de tener éxito.

 

Última actualización
5/22/2013
Fuente
Guide to Toilet Training (Copyright © 2003 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.