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Edades & Etapas

Ciertamente no parece una manera agradable de pasar la mañana del sábado, pero casi todas las universidades requieren alguna forma de prueba estandarizada. Todo se reduce a un solo número: la puntuación del SAT o ACT de su hijo.

Como en una olla de presión la preocupación incalculable e infinidad de historias entre los estudiantes de secundaria del país, la Prueba de razonamiento SAT (su nombre oficial) y su examen rival estandarizado, ACT, son medidas importantes de la capacidad del estudiante para realizar trabajo escolar a nivel universitario bajo presión. Sin embargo, en una cultura obsesionada con cuantificar el rendimiento como lo es la nuestra, estos se pueden enfatizar aún más. En su libro, Menos estrés, más éxito: Un nuevo método para guiar a nuestro adolescente a través de las admisiones a la universidad y más allá, Marilee Jones, decana de admisiones en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) y el Dr. Kenneth R. Ginsburg, MS Ed, FAAP, plantea que está sobre enfatizado.

“Aunque son muy útiles para los oficiales de admisiones como indicadores de la capacidad del estudiante para desempeñarse bien bajo estrés y para codificar y decodificar, las puntuaciones de SAT no definen su inteligencia, su talento o su valor como persona”, escriben Jones y Ginsburg. De hecho, mientras que los oficiales de admisiones consideran que la prueba es útil, estas puntuaciones estandarizadas no son el único factor que se toma en cuenta para aceptar a los estudiantes para su inscripción. “Nuestra cultura está obsesionada con los números y con cuantificar el rendimiento y, como resultado, muchas personas creen que las puntuaciones de SAT en realidad significan mucho más de lo realmente denotan ”.

Jones y Ginsburg indican que mientras que las puntuaciones de SAT tienden a correlacionarse con el éxito en la universidad, no lo predicen. “Las puntuaciones menores se pueden correlacionar con un buen rendimiento, también”, indican. “Así que si usted es uno de esos estudiantes que se sienten avergonzados por sus resultados en los exámenes de SAT o ACT, no debe permitir que eso defina su autoestima”. Un punto clave que debe recordar, de acuerdo con los autores, es que muchas personas exitosas tuvieron puntuaciones deficientes en las pruebas estandarizadas. “Yo sé que algunos miembros del profesorado de MIT tuvieron puntuaciones SAT en su juventud que se consideran bajas según los estándares de la actualidad”, Jones y Ginsburg indican. “A pesar de eso, se encuentran entre los seres humanos más brillantes y exitosos del planeta”.

¿Por qué sucede eso? “Cuando estudiamos el tema del ‘éxito en la vida’, resulta que las puntuaciones de las pruebas estandarizadas no se relacionan con nada una vez el estudiante se gradúa de la universidad. Los rasgos de carácter como la capacidad de recuperación, el optimismo y el entusiasmo parecen garantizar el éxito sin importar las puntuaciones de la persona en el SAT”.

No hay duda, vale la pena el tiempo que invierta el estudiante en la universidad prospecto para prepararse para la prueba estandarizada. Pero los resultados se deben mantener en perspectiva, escriben Jones y Ginsburg. “Recuerde, hay muchas universidades que lo aceptarán tal como es, sin importar las puntuaciones que tenga”.

 

Última actualización
12/2/2014
Fuente
Healthy Children Magazine, Fall 2006
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.