Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal

Vida Familiar

Algunas familias están compuestas por hijos adoptivos e hijos biológicos. Y eso a veces puede crear conflicto, enojo y herir los sentimientos. Recuerde, todos los niños encontrarán motivos para discutir.

Cada uno de los hijos de la familia debe entender de dónde viene y de dónde vienen sus hermanos y hermanas. Pero independientemente de dónde viene, cada hijo debe recibir el mismo trato de parte suya, su esposo o esposa y los otros hermanos.

A veces, las diferencias académicas o atléticas entre sus hijos parecerán exageradas debido a sus diferentes orígenes. Por ejemplo, si a su hijo adoptivo no le va tan bien en la escuela como a su hijo biológico, sus antecedentes diferentes pueden aumentar la tensión que pueda surgir a causa de los rendimientos escolares respectivos. Tener un hijo con una enfermedad crónica o alguna discapacidad física en la casa puede aumentar el estrés normal de las familias. A veces, el hijo adoptivo puede sentirse "diferente" para empezar, y si los hermanos sobresalen en áreas donde él no, podría sentirse como que no es un miembro pleno de la familia.

Con todos sus hijos -sean adoptados o biológicos- identifique sus fortalezas, y enfóquese en ellas tanto como sea posible. Como una madre le dijo a su hijo: "Sí, te está costando ahora la matemática. Pero sé que podrás aprenderla. Y hay muchas otras cosas que puedes hacer que te hacen muy especial".

En la crianza de su hijo adoptivo, recuerde que los hijos adoptados son, primero y antes que todo, niños. De la misma forma, los padres adoptivos son padres. Criar a los hijos produce mucha alegría y satisfacción, y la relación con su hijo adoptivo puede ser igual de profunda, amorosa y duradera como cualquier relación padre-hijo.

 

Última actualización
10/1/2013
Fuente
Caring for Your School-Age Child: Ages 5 to 12 (Copyright © 2004 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.