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Vida Familiar

Parece que mi hija no puede hacer sus tareas de la casa sin que la hostiguemos. ¿Cómo podemos evitar esta batalla diaria?

A medida que los niños ingresan y avanzan en sus años escolares, van adquiriendo capacidades para manejar los asuntos como tareas y proyectos escolares por sí mismos. Como consecuencia, cada año deberán tomar más responsabilidades en el aula y en casa. Durante los primeros años de la adolescencia la mayoría de los jóvenes pueden ayudar a limpiar sus habitaciones, arreglar sus camas, recoger sus juguetes y ayudar en la cocina o el jardín. Algunos alimentan y cuidan de las mascotas. Estas tareas diarias de la casa y responsabilidades son una parte importante para aprender que la vida requiere trabajo, no solo juegos.

Por supuesto, normalmente los niños todavía se preocupan por su deseo de divertirse. Aunque pueden colaborar con entusiasmo, particularmente si ayudar les da tiempo para pasar tiempo con sus papás, no es probable que los niños pidan realizar tareas de la casa y los padres con frecuencia necesitan asignarles responsabilidades como parte de pertenecer a la familia. A esta edad, muchos niños consideran difícil seguir y completar sus tareas de la casa, por lo menos al principio. La responsabilidad e iniciativa se aprenden a través del proceso gradual de la guía y recompensa.

Aplazamiento y pérdida de tiempo

A medida que su hijo toma más responsabilidades, probablemente tendrá períodos en los que actúe irresponsablemente, aplace las cosas y pierda el tiempo. La mayoría de los niños lo hacen. Durante estos momentos, necesita imponerse y, con estímulo y una guía adecuada, indicarle la dirección apropiada.

Empiece con expectativas realistas

Algunas veces los padres pueden exigir demasiado de sus hijos o pueden ver un problema en todo lo que sus hijos hacen. Pueden agobiarlos con muchas responsabilidades; una cantidad injusta de tareas de la casa, excesivos horarios para cuidar a los hermanos menores o un horario más riguroso para las actividades después de la escuela. Cuando eso sucede, los niños se pueden sentir agobiados y resistirse a tomar cualquier responsabilidad. Los padres necesitan evitar esta clase de sobrecarga, mientras se aseguran de que sus hijos jóvenes asuman un nivel de responsabilidad apropiado. Por supuesto, los niños difieren en la particularidad y temperamento personal que le agregan a las tareas. Algunos simplemente no son muy persistentes y se distraen a la mitad de las tareas de la casa. Otros tienen dificultad para organizarse. Otros tienen dificultad para cambiar de una actividad a otra. Debería tener una buena percepción del estilo de su hijo y formar sus expectativas adecuadamente.

Los niños necesitan tener obligaciones y tareas dentro de la familia o no aprenderán a aceptar las responsabilidades. En ambientes familiares no estructurados o en familias que son muy permisivas y en donde se espera poco de los niños, los hijos jóvenes están perdiendo algunas experiencias de aprendizaje valiosas y su desarrollo de un sentido de responsabilidad y la iniciativa no aparecerá sino hasta en una etapa posterior de la vida, si es que se desarrolla. Como resultado, cada vez que se les exige algo a estos niños, parecen aplazar las cosas o perder el tiempo, pareciera que nunca aprendieron a empezar a cumplir con sus responsabilidades y terminarlas.

Cómo ayudar a su hijo

Si su hijo aplaza las cosas o pierde el tiempo, especialmente con las responsabilidades y tareas de la casa, a continuación encontrará algunas técnicas simples de administración que con frecuencia son útiles:

  1. Describa cuidadosamente las tareas que su hijo debe realizar. Asegúrese de que comprenda lo que se espera de él a diario o semanalmente. Los gráficos con estrellas o listas de tareas de la casa en la habitación de su hijo joven o en el refrigerador, deberían demostrar claramente cuáles son sus expectativas. Con un hijo en edad escolar, particularmente alguien que no ha tenido responsabilidades anteriormente, deberá introducir una nueva tarea a la vez; si realiza una lista larga, probablemente no la completará o se sublevará.
  2. Los elogios honestos de su parte pueden ser la forma más efectiva de motivar a su hijo y garantizarle el éxito. A medida que su hijo joven completa una tarea regular, elógielo a él y al trabajo que realizó. Iniciar las tareas por sí mismo sin un recordatorio, completar una tarea especial o realizar un buen trabajo inusualmente podría ameritar un reconocimiento de alguna clase. Es posible que también desee considerar recompensas tangibles como mesadas y calcomanías por las tareas de la casa terminadas.
  3. Un recordatorio de las tareas que debe realizar puede ser de mucha ayuda para su hijo, si su vida familiar tiene una estructura y rutinas. Estimúlelo a hacer sus tareas de la casa a la misma hora todos los días. Las rutinas de otras actividades, incluyendo las comidas, tareas, juegos y hora de dormir, también pueden enseñarle a ser organizado y ayudarle a desarrollar el sentido de responsabilidad.
  4. Programe reuniones familiares semanalmente para revisar el progreso de su hijo. Pídale que discuta sus ideas sobre las tareas de la casa y otras responsabilidades. Cree “contratos” nuevos o modifique los que ya existen sobre las tareas de la casa que se espera que realice. Lo más importante, supervise y apoye a su hijo, lo cual es la mejor manera de garantizar que está siendo responsable.
  5. Cuando su hijo joven no completa sus tareas de la casa y otras responsabilidades, puede ser necesario aplicar disciplina. Por ejemplo, puede ser que decida revocar determinados privilegios o actividades especiales que significan mucho para él. Aunque algunos padres pueden sentir que importunar o reprimir a un hijo hasta el punto de empezar una discusión hará que acepten más responsabilidades, este enfoque es raras veces efectivo. Recompensar el éxito y promover el estímulo siempre es mucho más efectivo.

Su pediatra puede ayudarle

En algunos casos, un hijo joven que aplaza las cosas puede recibir ayuda con intervención profesional. Revise sus inquietudes con su pediatra, quien puede estar en la capacidad de garantizarle que su hijo se está comportando normalmente. Por otro lado, el pediatra puede considerar referir a su hijo a un psiquiatra o psicólogo para una evaluación, no solo si su hijo deja de cumplir consistentemente con sus responsabilidades diarias de la casa sino también si la irresponsabilidad es evidente en la escuela.

Esta evaluación también podría ayudar a determinar si existen otros problemas que solo puedan parecer que está aplazando las cosas. Por ejemplo, un hijo joven con déficit de atención puede tener problemas para concentrarse en sus tareas; para este niño, el problema no es que aplaza las cosas. El tratamiento en esta situación deberá enfocarse en manejar el déficit de atención en sí.

Los esfuerzos anticipados para ayudar a los niños que constantemente evitan la responsabilidad son importantes para su éxito futuro.

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
AskthePed: School Age
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.