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Vida Familiar

Si usted y su hijo están peleando cada vez más entre sí, creando más estrés en el hogar, es posible que no tenga a nadie más para que le apoye, ahora que su ex cónyuge ya no está en casa. Si está empezando a sentirse abrumado con esta situación, aquí hay una estrategia para recuperar el control:

Deje de pelear. Deje a un lado el problema actual e intente entender cuál es realmente el problema entre usted y su hijo. Entonces, sin volver a tocar el tema del desacuerdo, intente comprender con su hijo qué es lo que está evitando que ustedes se lleven bien entre sí.

Quizá los cambios en las circunstancias de la familia los empuja a adaptarse. Explique calmadamente la nueva situación ahora que el padre de su hijo ya no vive con usted. Por ejemplo: "Ya no podemos pagarle a una persona que nos ayude en casa, así que necesito de tu ayuda para que mantengas limpio tu cuarto". O bien, "Ya no podemos enviarte al campamento de fútbol soccer este verano, pero podemos reunirnos con tus amigos en el centro de recreación del vecindario".

Evite pelear sobre situaciones en las cuales no hay opción. Su hijo puede quejarse que no puede ir al campamento de verano al que le gustaría, pero su presupuesto sencillamente no le permite ninguna otra opción posible. Es necesario que comprenda que todos en la familia deben adaptarse a las nuevas demandas que significa tener una familia monoparental. Ayúdelo a que sea parte de la solución del problema; use estos momentos de prueba como experiencias de aprendizaje.

Los padres con frecuencia se sienten mal con ellos mismos cuando no pueden darles a sus hijos todo lo que ellos quisieran y ese sentimiento de frustración puede ocasionar tensión en el hogar. Es posible que las madres y padres solteros necesiten ajustar sus expectativas sobre lo que necesitan sus hijos para ser felices, manteniendo sus expectativas reales con el fin de reducir la cantidad de estrés en sus vidas.

Los niños se pueden adaptar bien y superarán el acontecimiento si les da la oportunidad. Entre más seguido se puedan sentar y platicar usted y su hijo, mejor. Involúcrelo en las discusiones sobre qué les gustaría que sucediera en el futuro, tomando en cuentas sus circunstancias en cambio. Es mejor hablar con regularidad, así como también en el momento en que surgen problemas, en lugar de gritarse entre sí cuando llegan a un callejón sin salida.

Como un padre soltero le dijo a su hijo: "Cuando tu y yo no estemos de acuerdo en algo, sentémonos e intentemos comprender acerca de qué se trata nuestro desacuerdo. Luego ambos esforcémonos para buscar a una solución".

 

Última actualización
7/29/2014
Fuente
Caring for Your School-Age Child: Ages 5 to 12 (Copyright © 2004 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.