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Vida Familiar

Aunque la separación y el divorcio son comunes, no es una experiencia "normal" para nadie, particularmente para los niños. Sin importar cuán amigable sea el divorcio, los niños lo ven como una pérdida cuando sus familias se separan. En raras ocasiones, por ejemplo, cuando un padre es físicamente o emocionalmente abusivo con el otro padre o con los mismos hijos, posiblemente los niños le den la bienvenida al divorcio. Pero en la mayoría de los casos los niños no desean que sus padres se separen.

La mayoría de los profesionales de salud infantil consideran que el divorcio es preferible a un matrimonio resentido, agobiado por los conflictos, que pueda tener un impacto terrible para los niños. Por otro lado, algunos niños experimentarán la relación de sus padres como una de felicidad continua, y los niños normalmente se desarrollan en un hogar donde se sienten amados y donde los padres por lo menos se tienen respeto. Independientemente de las circunstancias que llevan a la decisión de los padres de divorciarse, ésta es una alteración mayor en la vida de los niños. Sus respuestas emocionales iniciales pueden variar: Los niños pequeños a menudo describen la tristeza como su principal reacción; los niños mayores dicen que están enojados. Casi todos han experimentado un quebrantamiento de fe y tienen miedo de lo que les espera en el futuro.

Para la mayoría de los niños, la calidad de la relación matrimonial de sus padres y la experiencia de su divorcio es como verán las relaciones y la familia en el futuro. Cuando se convierten en adultos jóvenes, algunos de estos niños experimentan problemas con las relaciones que vinculan con su experiencia de vida temprana dentro de la familia de su niñez.

Sin embargo, existen medidas que los padres que se divorcian o están divorciados pueden tomar para minimizar el trauma que sus hijos experimentan, ayúdelos a adaptarse a sus nuevas circunstancias y ayúdelos a alcanzar relaciones felices y satisfactorias a lo largo de sus vidas. Si usted es divorciado, a pesar de las dificultades que usted y su ex esposa atraviesan, recuerde que aunque ya no comparten un matrimonio, continúan compartiendo la paternidad. Si los dos, solos o con ayuda profesional, pueden poner a un lado los conflictos matrimoniales y seguir con sus vidas, a sus hijos probablemente les irá bien a largo plazo. El indicador más importante de que un niño se adaptará a largo plazo al divorcio es la forma en que  sus padres se adaptan a su separación; específicamente que el divorcio termine con la discordia que el niño estaba experimentando.

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
Caring for Your School-Age Child: Ages 5 to 12 (Copyright © 2004 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.