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Problemas de Salud

Hepatitis significa "inflamación del hígado". Esta inflamación la puede causar una gran variedad de toxinas, medicamentos y enfermedades metabólicas, así como una infección. Hay por lo menos 5 virus de la hepatitis.

  • La hepatitis A se contrae cuando un niño come alimentos o bebe agua que está contaminada con el virus o tiene contacto directo con una persona que está infectada con el virus. La hepatitis A está presente en la materia fecal tan pronto como 1 o 2 semanas antes de que una persona desarrolle la enfermedad. La infección se puede contagiar en los entornos de cuidado infantil cuando los encargados del cuidado no se lavan las manos después de cambiar el pañal de un bebé infectado o de bebé a bebé debido a que los niños más pequeños no se lavan sus manos o nadie se las lava. El virus también se puede contagiar durante la actividad homosexual masculina El período de incubación es de 2 a 6 semanas.
  • La hepatitis B se contagia a través de la sangre y los fluidos del cuerpo de una persona infectada, incluyendo a través de la saliva y el semen. (Debido a las pruebas de detección de rutina que se le realizan a la sangre donada, es poco probable que su hijo se contagie de hepatitis B por medio de una transfusión de sangre). El virus se puede contagiar a través del contacto sexual íntimo con una persona infectada o al utilizar agujas o jeringas no esterilizadas para uso de drogas, tatuajes o perforaciones en el cuerpo. Una mujer embarazada infectada puede transmitir el virus a su recién nacido durante el parto. La transmisión de persona a persona es muy rara y generalmente limitada a contacto directo a largo plazo con personas con infección de hepatitis B crónica. El período de incubación es de 2 a 5 meses.
  • Las infecciones de hepatitis C se adquieren con más frecuencia de transfusiones de sangre contaminada, aunque el riesgo de su hijo de contraer el virus por esta vía es muy baja debido a las pruebas de rutina que se realizan a la sangre donada. La transmisión sexual y la transmisión entre los miembros de la familia a través del contacto directo son poco comunes. Cuando las infecciones de hepatitis C ocurren en niños y adolescentes, los médicos con frecuencia no pueden determinar cómo se adquiere el virus. El período de incubación es de 2 semanas a 6 meses.
  • La hepatitis D se puede contraer en formas similares que la hepatitis B, incluyendo a través de la sangre, el contacto sexual y el uso de agujas y jeringas no esterilizadas. A diferencia del virus de la hepatitis B, la transmisión de la hepatitis D de madre a recién nacido es poco común. El virus de la hepatitis D causa hepatitis solo en las persona que ya tienen una infección de hepatitis B.
  • La hepatitis E es rara en los Estados Unidos. Los casos que se han registrado en el extranjero están asociados con el agua potable contaminada.

Virus de hepatitis

Tipo

Transmisión

Pronóstico

A

Fecal-oral (de excrementos a boca), comida y agua contaminada

La recuperación es completa.

B

Sangre, agujas, sexual

10% de los niños mayores desarrollan infección crónica.
90% de los recién nacidos desarrollan infección crónica.

C

Sangre, agujas; a menudo poco claro

Expectativas de una infección crónica.

D

Sangre, agujas, sexual

Hace que la infección de la hepatitis B sea más grave.

E

Viajante: fecal-oral, comida y agua contaminada

Expectativas de recuperación, aunque las mujeres embarazadas están en riesgo de una enfermedad grave.

Otras

Una variedad de virus pueden afectar el hígado


Señales y síntomas

Los síntomas de la hepatitis tienden a ser similares de un tipo de virus a otro. Muchos de estos síntomas son como los de la gripe, como fiebre, náuseas, vómitos, pérdida de apetito y cansancio, algunas veces con dolor o sensibilidad del hígado en la parte superior del abdomen. Una infección de hepatitis también está asociada con ictericia, una decoloración amarilla de la piel y un color amarillento en las áreas blancas de los ojos. Esto es a causa de la inflamación y crecimiento del hígado con bloqueo y reserva de la bilis (bilirrubina) en la sangre. Esta reserva también causa que la orina se torne anaranjado oscuro y las evacuaciones sean de color amarillo pálido o arcilla.

Sin embargo, muchos niños infectados con el virus de la hepatitis tienen pocos o ningún síntoma, lo que significa que podría no darse cuenta que su hijo está enfermo. De hecho, los niños más pequeños tienen más posibilidades de no tener síntomas. Por ejemplo, entre los niños infectados con hepatitis A, solo alrededor de 30% de los niños menores de 6 años tienen síntomas y la mayoría de ellos son leves. Los síntomas son más comunes en los niños mayores con hepatitis A y tienden a durar por varias semanas.

Los niños infectados con los virus de la hepatitis B y C a menudo no presentan síntomas o solo tienen una enfermedad leve.

Cuándo debe llamar a su pediatra

Si su hijo presenta cualquier síntoma relacionado con la hepatitis, incluyendo ictericia, o si ha tenido contacto con alguien que tenga hepatitis (por ejemplo, en un centro de cuidado infantil), llame a su pediatra.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

Si su pediatra sospecha que su hijo tiene hepatitis, realizará un examen físico y revisará minuciosamente el historial médico para determinar si su hijo puede estar en riesgo de contraer la infección. Además, su médico posiblemente ordene un examen de sangre simple que puede determinar si su hijo está infectado con el virus de la hepatitis y de ser así, qué tipo de hepatitis.

Tratamiento

En la mayoría de los casos, no se da un tratamiento específico para hepatitis grave. El propio sistema inmune del niño peleará y vencerá el virus de la infección. Su pediatra recomendará cuidado de apoyo para su hijo, lo que puede incluir, descansar, una dieta bien balanceada y muchos líquidos. No le dé a su hijo acetaminofén sin primero consultar con su pediatra, existe un riesgo de toxicidad debido a que posiblemente su hígado no esté funcionando completamente. Además, su pediatra puede recomendar la revaluación de las dosis de cualquier otra medicina que esté tomando su hijo. Posiblemente se deban ajustar debido a los cambios en la capacidad que tiene el hígado para manejar las dosis actuales.

Si un niño desarrolla la hepatitis B o C crónica, su pediatra probablemente lo envíe a un especialista en gastroenterología o, en algunos casos, un especialista del hígado (hepatología). Las medicinas como interferón y ribavirina se utilizan en los adultos con hepatitis crónica, pero existen pocos estudios de estos fármacos en niños. Posiblemente su médico recomiende realizar un estudio utilizando estas medicinas u otras.

¿Cuál es el pronóstico?

La mayoría de los niños con hepatitis se recuperan completamente. Los síntomas leves de la hepatitis A, por ejemplo, tienden a resolverse por sí solos en un período de un mes o menos y su hijo regresará a la normalidad. Las infecciones crónicas son extremadamente raras.

Algunos niños con hepatitis B aguda, particularmente quienes la contraen antes de los 5 años de edad, desarrollan una infección crónica. Estos niños pueden convertirse en portadores del virus de por vida. En ciertos casos, la infección crónica en el hígado causa daño progresivo, lo que lleva a la cicatrización (cirrosis) y al cáncer de hígado.

Las infecciones de hepatitis C se convierten en duraderas en al menos la mitad de los niños que desarrollan esta infección. En los adultos, la hepatitis crónica produce cirrosis en 60% a 70% de los pacientes, mientras que en los niños es poco común (menos del 5%).

Prevención

Existen vacunas para proteger a los niños de la hepatitis A y B. La vacuna de la hepatitis A está aprobada solo para niños de 2 años o más. Las vacunas de la hepatitis A, sin embargo, no están recomendadas para todos, pero deben administrarse a niños que viven en comunidades de los EE.UU. con altos índices de hepatitis A. Otros grupos considerados de alto riesgo, incluyendo ciertos viajeros, también deben vacunarse contra la hepatitis A. Cuando es necesaria la protección inmediata tras un contacto directo con una persona con hepatitis A, es posible que su médico recomiende una inyección de globulina inmune (gamma).

La vacuna de la hepatitis B es parte del grupo de inmunizaciones recomendadas para niños empezando en el nacimiento. Su hijo debería recibir un total de 3 dosis de la vacuna contra la hepatitis B.

Aunque no existe una vacuna específica para la hepatitis D, la vacuna de la hepatitis B debería proteger contra la hepatitis D. La hepatitis D no se puede desarrollar a menos que ya exista una infección de hepatitis B.

Para disminuir el riesgo de su hijo de contraer hepatitis, debe tener buena higiene y evitar comida y agua contaminada. Recomiende a su hijo que lave las manos antes de comer y después de ir al baño. Si su hijo se queda en una guardería, asegúrese de que el personal tenga la costumbre de lavarse bien las manos, especialmente después de cambiar los pañales y cuando les prepare y sirva la comida a los niños.

Antes de viajar con su hijo a países extranjeros, pregunte a su pediatra sobre el riesgo de exposición a la hepatitis y cualquier precaución que su familia deba tomar. En algunos casos, su pediatra puede recomendar que su hijo reciba la vacuna de hepatitis A o una inyección de globulina gamma, o ambas, antes de viajar al extranjero. Precauciones generales de comida que los viajeros deben observar.

 

Última actualización
3/4/2014
Fuente
Immunizations & Infectious Diseases: An Informed Parent's Guide (Copyright © 2006 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.