Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal

Problemas de Salud

Debido a que la mayoría de niños con TDAH experimentan dificultades para cumplir con las expectativas académicas, sociales y de comportamiento de las escuelas, estas deben de jugar un papel crítico al proporcionar apoyo conductual y académico para ellos. A menos que su hijo tenga comportamientos perturbadores severos además del TDAH o si le diagnosticaron con ciertas condiciones coexistentes o discapacidades, sus necesidades se pueden satisfacer mejor en un salón de clases regular con el tratamiento adecuado y el apoyo apropiado de usted y del maestro. De hecho, la ley federal ordena que los niños con discapacidades, incluyendo los que tienen TDAH, se deben de educar junto con los niños sin discapacidades siempre que el salón de clases regular cumpla con sus necesidades y les permita tener progreso educativo.

Sin embargo, una serie de factores dentro del ambiente del salón de clases regular de su hijo, su configuración física, el sentido de comunidad que los alumnos sienten, los recursos especiales previstos, el enfoque educativo utilizado, la compatibilidad del estilo personal de su hijo y de su maestro y, lo más importante, la experiencia y el compromiso del maestro y demás personal de la escuela, pueden tener un efecto profundo sobre el progreso de su hijo.

Si usted está en una posición de elegir la escuela a la que su hijo va a asistir, o por lo menos tiene información sobre su maestro para el próximo año escolar, a través de la investigación y una elección bien informada puede hacer una gran diferencia para ambos.

El salón de clases de su hijo

"El maestro de primer grado de mi hijo ha tenido muchos problemas con su comportamiento", escribe el padre de un niño con TDAH. "Él tiene dificultad para sentarse quieto y enfocarse en el trabajo de escritorio. El maestro ha estado hablando conmigo sobre las formas de ayudarle a mejorar en esta destreza, pero yo me pregunto si mi hijo podría estar mejor en un salón de clases menos estructurado donde él no tenga que sentarse quieto por mucho tiempo".

Muchos padres de niños con TDAH creen que un salón de clases con un ambiente más fluido les permita aprender más eficazmente, a su manera. De alguna manera, tiene sentido lógico el que un niño que no está restringido por las limitaciones de un salón de clases típicamente organizado podrá hacer uso de sus propias fortalezas únicas de aprendizaje y el estilo a su propio ritmo.

De hecho, los estudios han demostrado que lo opuesto suele ser cierto: Los niños con TDAH suelen avanzar significativamente mejor cuando el salón de clases es cuidadosamente estructurado, es decir, en un ambiente organizado, con reglas claras y límites, refuerzo inmediato y adecuado y rutinas predecibles. La disposición tradicional de los asientos en el salón de clases (pupitres mirando hacia delante) a menudo funcionan mejor que los diseños de planta abierta (estudiantes sentados alrededor de mesas o escritorios dispuestos en un círculo). Este tipo de ambiente en el salón de clases puede ayudar a reducir las distracciones, haciendo de esa manera que sea más fácil que un niño se enfoque y reciba y retenga la información. Al igual que las ruedas de entrenamiento en la bicicleta de un niño pequeño, proporcionan el equilibrio y la estabilidad que un niño con TDAH puede no ser capaz de crear por su cuenta.

El salón de clases más pequeño puede ser otro elemento importante que puede ayudar a prevenir la sobrecarga sensorial y permitir que el maestro proporcione el apoyo individual que su hijo necesita. Cuanto más pequeño sea el salón de clases mejor, en la mayoría de los casos, con no más de unos pocos estudiantes que necesitan servicios de educación especial o conductuales. La estructura en un salón de clases puede afectar el éxito académico y social de su hijo del día a día.

Si los conflictos sociales frecuentes son un problema durante el tiempo de instrucción, es fácil ver cómo estos se pueden evitar si los estudiantes se sientan viendo al maestro en lugar de unos a otros. Si su hijo tiene problema para quedarse sentado o quedarse quieto cuando esto se requiere, entonces se deben establecer límites y reglas claras con comentarios positivos inmediatos por seguir las reglas y algunas consecuencias por el incumplimiento. También puede ser posible realizar algunas acomodaciones en el salón de clases. Si su hijo tiene dificultad para apegarse a una tarea, los elogios y el estímulo frecuentes cuando es persistente le pueden ayudar a extender su enfoque. Por supuesto, al igual que con las técnicas de crianza de la terapia conductual, un ambiente estructurado funciona bien solo cuando está diseñado para guiar y apoyar al niño de maneras positivas en lugar de centrarse en el castigo y las restricciones excesivas. Las rutinas cuidadosamente estructuradas del salón de clases ideal se deben equilibrar con una cierta cantidad de variedad, flexibilidad y humor.

El maestro de su hijo

El miembro más importante del equipo educativo de su hijo es, por supuesto, el maestro, particularmente si su hijo pasa parte o todo su tiempo en un solo salón de clases. Los maestros más eficaces para los niños con TDAH son aquellos que por lo general están informados y actualizados sobre el tema y sobre las mejores formas de manejar sus síntomas conductuales relacionados. Si no hay un maestro como ese disponible, enfóquese en solicitar uno con quien se sienta cómodo y crea que será receptivo a aprender sobre el TDAH a través de usted, del pediatra de su hijo y de otros.

La capacitación y la comodidad en el uso de las técnicas de manejo del comportamiento deben ser una consideración primaria. Un estilo de enseñanza natural, estructurado y consistente es también una ventaja. Finalmente, los maestros que hablan expresivamente y que utilizan una variedad de diferentes enfoques (discursos, discusión en clase, ayudas audiovisuales, computadoras) tienden a llamar la atención de un niño con TDAH con más éxito. Un maestro que es estructurado y disciplinado, pero que también es dinámico, divertido y simpático, es la mejor opción para cualquier estudiante, incluyendo los estudiantes con TDAH.

Si tiene la oportunidad de solicitar un maestro para su hijo, puede ayudarle pedir consejo a los estudiantes mayores y a sus padres en base a su experiencia. También le puede ayudar hacer citas para hablar con posibles maestros sobre su hijo y sus inquietudes, y para tener una idea de su estilo de enseñanza general y su conocimiento práctico sobre los estudiantes con TDAH.

Es esencial que usted y el maestro se sientan cómodos al intercambiar ideas y planificar estrategias. Ustedes van a pasar una cantidad sustancial de tiempo juntos durante el curso del año escolar. Si es posible, elija un maestro que no es solo capaz y eficiente sino con quien usted sienta que se puede relacionar.

A medida que piensa sobre un ambiente escolar ideal descrito en este artículo, se le podría ocurrir que, de muchas maneras, sus pensamientos son similares a lo que todos los padres quieren para su hijo.

  • Clases pequeñas
  • Rutinas regulares
  • Un maestro que es simpático, interesante, divertido y emocionante, que proporciona bastante estructura pero que también puede ser flexible y que es capaz y dispuesto a utilizar múltiples enfoque de enseñanza.

A medida que visita escuelas y habla con maestros le puede ayudar recordar que está buscando por lo que sería lo mejor para cualquier estudiante, pero que este ambiente será especialmente importante para su hijo con TDAH.

 

Última actualización
4/17/2014
Fuente
ADHD: What Every Parent Needs to Know (Copyright © 2011 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.