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Problemas de Salud

Para crear un proceso uniforme para diagnosticar el TDAH entre los niños de edad escolar, la AAP ha creado una lista de lineamientos estándar para que los pediatras sigan al evaluar a un niño que se ha reportado como distraído, hiperactivo, impulsivo, con bajo rendimiento académico o con problemas de comportamiento.

Estos lineamientos se basan en una revisión sistemática de la evidencia más reciente acerca de la prevalencia del TDAH, condiciones coexistentes y los procedimientos de diagnóstico utilizados más comúnmente. Debe esperar que el pediatra de su hijo siga estos pasos recomendados o un procedimiento muy parecido.

El proceso de evaluación probablemente requerirá por lo menos 2 o 3 visitas al médico, posiblemente sesiones más largas con el pediatra de lo que usted puede estar acostumbrado y completar una variedad de cuestionarios, listas de verificación y otras herramientas de diagnóstico estándar. Es posible que el pediatra de su hijo también le pida que reenvíe los cuestionarios o le pida al maestro que escriba una breve declaración sobre el comportamiento y la adquisición de conocimientos de su hijo en la clase antes de su primera visita para que a entrevista inicial sea más productiva.

El pediatra de su hijo empezará al escuchar sus observaciones y experiencia con el comportamiento de su hijo y las dificultades que ha observado que él tiene, junto con sus explicaciones de porque usted considera (o no considera) que pueden estar relacionados con el TDAH. Además de examinar los informes escritos de los maestros, consejeros escolares o cuidadores, es posible que le pida que les cuente lo que le han dicho acerca del comportamiento de su hijo en la escuela y en sus otros entornos cotidianos fuera de casa. En muchos casos, las opiniones de los padres y maestros acerca de un niño difieren significativamente. Esto está bien y no es inesperado. El pediatra de su hijo estará preparado para esta posibilidad y escuchará cuidadosamente los informes de ambos “lados”. Es posible que le pida hablar con otros adultos en la vida de su hijo (su cónyuge o pareja, maestros anteriores, entrenadores u otras personas en su comunidad) para obtener una impresión más amplia de los tipos de problemas que su hijo puede estar experimentando.

No se sorprenda si el pediatra de su hijo parece confiar mucho más en estos informes que en su propia observación de su hijo. Los niños con TDAH no necesariamente muestra síntomas del trastorno mientras está en la oficina del médico, así que no esperará verlos. (Tenga en cuenta que el TDAH, un trastorno de atención, usualmente se manifiesta en situaciones de rutina o monótonas y las visitas a la oficina del médico tienden a ser estimulantes y fuera de las rutinas usuales del niño.

De la misma manera, a pesar de que el pediatra realizará un examen físico, no confiará en esto para indicar si existe TDAH porque no hay hallazgos físicos que verifiquen el TDAH por sí mismos, pero observará si hay signos de condiciones médicas que se puedan asociar con los síntomas del TDAH. Su médico revisará cuidadosamente el historial médico de su familia y de su hijo para ver si hay TDAH, trastornos relacionados y otras condiciones médicas que pueden tener síntomas parecidos a los del TDAH. Debido a que el TDAH ha demostrado ser hereditario, el descubrimiento de que usted u otros parientes han experimentado síntomas similares o específicos del TDAH puede ayudar a indicar el camino hacia un diagnóstico más preciso.

Una vez el pediatra de su hijo ha recopilado tanta información sobre su hijo como usted puede proporcionar y ha tomado el historial familiar, ella pasará al primero de lo que será una serie de preguntas estructuradas, listas de verificación y procedimientos de evaluación para identificar sus problemas específicos. Es posible que le pida su autorización para hablar con el maestro de su hijo y completar algunas escalas de clasificación también. Esto se debe motivar debido a que el mejor programa de tratamiento empezará a partir de una visión tan completa de su hijo como sea posible en muchos entornos de la vida. Otros profesionales médicos o de salud mental con quienes lo ha referido el pediatra de su hijo también pueden administrar partes de la evaluación.

La AAP aconseja a los profesionales empezar a determinar si los comportamientos de su hijo coinciden con los que se requieren para hacer el diagnóstico de TDAH. Los comportamientos que comprenden el “criterio de diagnóstico” para TDAH se establecen en el Manual de trastornos mentales estadísticos y diagnóstico, (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders), Cuarta Edición, Revisión de texto (DSM-IV-TR), desarrollado por la American Psychiatric Association. Este manual se considera actualmente como el estándar de oro para los profesionales que realizan los diagnósticos de trastornos emocionales y conductuales.

El DSM-IV-TR enumera 9 comportamientos típicos que aplican a cada uno de los 2 subtipos de TDAH: tipo predominantemente distraído y tipo predominantemente hiperactivo-impulsivo. Un niño cuyos síntomas son significativos y coinciden con por lo menos 6 de los 9 comportamientos que se describen para cada subtipo para los que está en riesgo y se puede diagnosticar que tiene ese trastorno. Un niño con 6 o más coincidencias en ambas categorías para las que se encuentra en riesgo y eventualmente puede ser diagnosticado como tener un tercer subtipo de TDAH: tipo combinado.

Los niños y adolescentes solo se pueden diagnosticar como que tienen TDAH si

  • Algunos de sus síntomas estaban presentes antes de la edad de 7 años.
  • Se ha observado que los síntomas interfieren con el funcionamiento del niño en 2 o más entornos principales, como en la guardería o en la escuela.
  • Los comportamientos deterioran significativamente la capacidad del niño para funcionar en situaciones académicas o sociales.
  • Los síntomas no se pueden justificar mediante otra condición, ya sea física o mental, como un traumatismo de la cabeza, abuso físico o sexual, depresión, abuso de sustancias o un estrés sicológico mayor en la familia o la escuela. Los síntomas han estado presentes por 6 meses o más y son más pronunciados que en la mayoría de niños en el mismo nivel de desarrollo.

Por supuesto, todos los niños muestran muchos de estos comportamientos algo del tiempo. Todavía, al considerar la medida en que dichos comportamientos interfieren con la capacidad del niño para funcionar en casa, en la escuela y en los entornos sociales, el pediatra de su hijo u otros profesionales de la salud pueden empezar a obtener una mejor idea de si el TDAH es la mejor explicación para los problemas.

Cómo usted ha aprendido, es necesario diferenciar el comportamiento que es apropiado para la edad del comportamiento que sugiere firmemente un diagnóstico completo de TDAH. Según lo considere usted y su pediatra, estas descripciones detalladas de diferentes tipos de comportamientos, usted puede desarrollar una mejor idea sobre si estos comportamientos son típicos para su edad, representan problemas que se deben tratar o indican la probabilidad de TDAH. Los pediatras y otros expertos confían en el conocimiento sobre cómo los comportamientos de tipo TDAH se expresan a diferentes edades.

Saber que los comportamientos de su hijo cumplen con los criterios para TDAH no necesariamente señala las áreas que causan sus mayores dificultades en su funcionamiento cotidiano. Sí, utilizar el criterio para hacer el diagnóstico es importante, pero establecer el diagnóstico de TDAH es solo el primer paso. Un segundo objetivo principal de una evaluación es describir los problemas ocasionados por los comportamientos de TDAH de manera suficientemente específica para que se puedan traducir en un plan de tratamiento. Su pediatra hará preguntas específicas sobre usted y su hijo para determinar el “deterioro funcional”; es decir, el impacto de la condición en su vida diaria. Los impedimentos funcionales asociados con el TDAH incluyen dificultades para interactuar positivamente con los miembros de la familia; conservar amistades; problemas con las destrezas sociales, logros académicos y seguir reglas del hogar; problemas relacionados con la autoestima y auto percepción; y problemas con lesiones accidentales. Las recomendaciones de su pediatra para un programa de tratamiento para su hijo dependerán en gran medida de estas dificultades funcionales y se convertirán en los “objetivos” principales para el tratamiento.

A medida que el pediatra de su hijo analiza estas descripciones detalladas de los diferentes tipos de comportamientos, las áreas de problema de su hijo se vuelven cada vez más claras. Algunas de estas pueden salirse de las dificultades usuales esperadas como resultado del TDAH solo. Los pediatras, padres, maestros y otros miembros del equipo de apoyo de su hijo deben considerar cuidadosamente otros factores ambientales, situacionales y emocionales que pueden influenciar u ocasionar estos comportamientos.

 

Última actualización
5/21/2013
Fuente
ADHD: What Every Parent Needs to Know (Copyright © 2011 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.