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Problemas de Salud

Probablemente haya notado que con frecuencia los medios parecen informar acerca de un nuevo tratamiento para TDAH. Si es así, se preguntará porqué existen tantos tratamientos alternativos para TDAH, y por qué ganan credibilidad tan fácilmente con el público en general. Una razón es que, a diferencia de condiciones médicas como la diabetes, los resultados de un tratamiento específico para TDAH son difíciles de medir de manera objetiva, es decir, no se realizan pruebas de sangre, orina u otras pruebas de laboratorio que puedan probar de manera concluyente que el tratamiento ha funcionado. En cambio, como verá, la eficacia de los tratamientos para TDAH se juzga a través de estudios rigurosos de grupos sometidos al tratamiento que se comparan con aquellos que no lo están.

Debido a que los efectos de estos tratamientos se determinan mediante métodos relativamente subjetivos, como cambios que los maestros y padres han observado, y clasificaciones del comportamiento con el tiempo - no por medio de análisis objetivos en sangre, orina o resonancia magnética - con frecuencia es más difícil, incluso con análisis estadísticos minuciosos, para establecer claramente que cualquier norma o tratamiento alternativo propuesto para TDAH está bien fundamentado. Si no se puede probar la eficacia de un tratamiento de manera rápida y objetiva, es más fácil para sus defensores solo decir que funciona. De esa manera, las afirmaciones de un enfoque específico pueden ser muy exageradas y ampliamente divulgadas mucho antes de que se haya estudiado lo suficiente.

Además, hay un proceso estándar y confiable para decidir si un tratamiento es o no eficaz. Este proceso se llama método científico, mediante el cual los investigadores pueden someter cualquier enfoque del tratamiento a una serie de exámenes o estudios confiables para evaluar su eficacia. En la actualidad, existe un gran número de documentos escritos acerca de "medicina basada en evidencia" que es un conjunto de procedimientos, recursos y herramientas de información para evaluar la solidez de la evidencia científica para ayudar a los médicos en la aplicación de los descubrimientos de las investigaciones a la atención de pacientes individuales. La comunidad médica ahora espera que los tratamientos que se recomiendan enfáticamente para el tratamiento de TDAH cumplan estos estándares de medicina basada en evidencia. Los estudios acerca del tratamiento de TDAH realizados de acuerdo con el método científico usan herramientas de investigación, incluyendo observaciones estructuradas, escalas de clasificación y pruebas objetivas del desempeño de un niño, cuando es posible. Están estructuradas de tal forma que los factores externos que puedan influir en los resultados se toman en cuenta y están diseñados de tal forma que otros investigadores puedan reproducirlos para garantizar que se alcancen resultados similares.

De acuerdo al método científico y a la medicina basada en evidencia, podemos confiar solo en los resultados de los estudios relacionados con un tratamiento específico si los investigadores han

  • Formulado una hipótesis clara. El investigador debe exponer lo que quiere determinar mediante el estudio. Por ejemplo, puede exponer la hipótesis, "Ya que se sabe que la dieta y la nutrición afectan el desarrollo del cerebro, una dieta fortificada con vitaminas adicionales tendrá un efecto positivo en los síntomas de TDAH". Esto se probará o desaprobará con un estudio bien realizado.
  • Crear un plan detallado para probar la hipótesis. Luego, el investigador debe definir la naturaleza del tratamiento (por ejemplo, exponer cuáles vitaminas se administrarán, la dosis y con qué frecuencia), cómo se administrarán (por parte de los padres, el médico o los mismos niños), cómo se monitoreará (contando la cantidad de píldoras remanentes en el frasco al final del estudio), y cómo se medirán los efectos (mediante una dosificación diaria, lista de control, informe por parte de los padres, registros médicos, observaciones del maestro, etc.). De este modo, los resultados del estudio se pueden explicar sistemáticamente (tal vez no funcionó porque los niños informaron que tomaban las vitaminas pero no siempre lo hacían, por ejemplo), y otros investigadores pueden confirmar los resultados al usar los mismos métodos con un conjunto diferente de niños.
  • Definir el grupo para las pruebas. Esta es una parte importante y a veces difícil para crear un estudio confiable. ¿Se puede permitir que un niño participe en el estudio solo si a los investigadores les parece hiperactivo? ¿Debe haber sido diagnosticado por el pediatra? ¿O los investigadores hicieron su propio diagnóstico según los criterios rigurosos de la investigación? El grupo bajo estudio debe ser lo suficientemente numeroso para aplicar los resultados del tratamiento a las poblaciones en conjunto; 1, 6 o incluso 100 niños puede que no sea suficiente, dependiendo de la pregunta de la investigación. El grupo que recibe el tratamiento se debe comparar con el grupo que no lo recibe, y con otro grupo o grupos que reciban un tipo de tratamiento diferente para TDAH. De lo contrario, los miembros de los grupos bajo estudio deben ser tan similares como sea posible y los niños que puedan ser afectados por influencias externas, tales como trastornos de convivencia, extremos alto o bajo de inteligencia y circunstancias familiares inusuales, a veces se criban. Dependiendo de la pregunta que se quiera responder, el investigador debe limitar tantas variables como sea posible, aparte del tratamiento bajo estudio.
  • Eliminar el poder de la sugestión. Una manera de probar si un tratamiento es o no eficaz es comparar el tratamiento propuesto con un tratamiento placebo. Con frecuencia, las personas tienden a responder a placebos, medicamentos inactivos o tratamientos que creen funcionan, ya sea si el tratamiento es realmente eficaz o no a largo plazo. A una persona con dolores de cabeza que se le suministra una "píldora de azúcar", creyendo que es un medicamento para el dolor, puede informar que el dolor de cabeza se quitó poco después. En muchos estudios placebo se puede demostrar que son algo o muy eficaces. Una manera de probar si un tratamiento para TDAH es o no eficaz, por ejemplo, es asegurar que los sujetos no sepan si realmente están recibiendo o no el tratamiento propuesto o el placebo. En el ejemplo de la vitamina, entonces, la mitad de los sujetos en el estudio podrían recibir mega vitaminas reales y la otra mitad recibiría una píldora inactiva, neutral pero idéntica en apariencia. Dependiendo del tipo de investigación, es diseño del estudio puede que funcione incluso mejor si se usa un experimento "doble ciego", es decir, si el sujeto, la familia, el maestro y el investigador no saben si se usó la píldora real o una placebo en un paciente en particular hasta que el estudio haya terminado. De esa forma no hay peligro de que el investigador comunique esta información involuntariamente al sujeto, la familia, o maestro, o que malinterprete los resultados debido a lo que sabía. Por supuesto, si un tratamiento tiene efectos específicos, tales como un sabor inusual difícil de imitar en el placebo, puede que sea imposible mantener a todos en la oscuridad acerca de qué persona obtuvo el tratamiento experimental.

    Los tratamientos con placebo son más difíciles de crear cuando el tratamiento involucra un procedimiento, tal como psicoterapia, en lugar de una píldora. Aún así, los investigadores deber realizar todo el esfuerzo posible para lograr que el tratamiento real y el placebo convenzan igualmente al sujeto. Contar con evaluadores independientes que no sepan acerca del tratamiento que se está usando, llamado ciego, para ver si el tratamiento es la mega vitamina o la preparación del placebo mejora la exactitud del estudio.
  • Proveer un medio válido de evaluar los resultados. Algunos resultados de tratamientos son más fáciles de evaluar que otros. Como ya leyó, en el caso de TDAH, los resultados pueden ser difíciles de juzgar debido a que no pueden medirse mediante pruebas de laboratorio precisas u otras medidas completamente objetivas. Aún así, los investigadores pueden estandarizar los resultados de las pruebas mediante técnicas tales como cuantificar los comportamientos (que los maestros informen cuántas veces al día interrumpió el niño una conversación, se levantó de su asiento sin permiso o no escuchó a alguien que le hablaba), usar escalas de clasificación estándar, comparar el rendimiento que los sujetos tienen en el estudio contra otro en el estudio que recibe tratamientos diferentes y medir los cambios en los comportamientos que se están estudiando a intervalos predeterminados el todo el curso de la investigación. Los tratamientos se pueden evaluar mediante exámenes estandarizados (tales como el rendimiento en pruebas estandarizadas de matemática), así como en términos del rendimiento de un niño en el mundo real (medidas del comportamiento en el aula o mejora en la relaciones familiares). Las técnicas estadísticas rigurosas se usan luego para encontrar cualquier diferencia importante en los resultados entre los grupos en estudio. Otros expertos en el campo revisan los métodos y los resultados de cualquier estudio. Este proceso, llamado revisión por pares, es necesario antes de publicar el estudio en un diario científico respetable. Si se demuestra que el tratamiento es exitoso, también es útil darles seguimiento a los niños en tratamiento por un tiempo más prolongado que el del estudio para asegurarse de que los resultados beneficiosos continúan y no provocan efectos secundarios graves en el largo plazo.

¿Qué tratamientos han demostrado que funcionan?

Los tratamientos para TDAH que cuentan con evidencia más fuerte son los medicamentos estimulantes y las técnicas de terapia conductual, que con frecuencia se usan juntos. Estas formas de tratamiento han sido las más estudiadas y validadas por el tipo de investigación científica rigurosa descrita previamente. Por esta razón, los pediatras se sienten seguros en recomendar estos enfoques como tratamientos probados, seguros y eficaces, basados en evidencia y primarios para TDAH.

Muchas otras formas de tratamiento para TDAH se han probado en estudios utilizando el método científico. A través de investigaciones convincentes, se ha demostrado que algunos, tales como la psicoterapia tradicional y terapia cognitiva, no muestran resultados positivos para tratar los síntomas centrales de la condición. Otro grupo de tratamientos potenciales para TDAH se han probado hasta cierto punto, pero los estudios han sido pocos en número, se realizaron con algunos fallos en el diseño del estudio, o el resultado fue muy ambiguo para probar que el tratamiento funciona. La evidencia de la eficacia de un tratamiento puede ser insuficiente si

  • Los estudios involucran pocos sujetos, de tal forma que los resultados no puedan generalizarse para todas las poblaciones con TDAH
  • La "prueba" depende de una evidencia anecdótica, como el testimonio de los padres o la experiencia de un médico con sus propios pacientes, en vez de depender en un grupo grande que ha sido parte de un estudio científico bien diseñado
  • Los resultados del estudio no han sido sometidos al escrutinio de expertos que hubiesen revisado el estudio previo a la publicación para identificar cualquier posible falla en el diseño del estudio o en los resultados

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
ADHD: What Every Parent Needs to Know (Copyright © 2011 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.