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Problemas de Salud

Para muchos niños, las alergias y el asma se interponen para impedir que tengan un año escolar productivo y divertido. Pero si se controlan adecuadamente, el asma y las alergias no deben interferir con las actividades, la escuela o la vida de su hijo.

Cómo salirse del problema

La rinitis alérgica (también conocida como “fiebre del heno”) es ocasionada por una respuesta agresiva del sistema inmune a las sustancias cotidianas que usualmente son inofensivas. Afecta a 40 millones de americanos, ocasionando síntomas como nariz tapada, secreción nasal, picazón de nariz; estornudos, tos y picazón de ojos u ojos llorosos.

El asma es un problema de respiración que afecta a casi 5 millones de niños en los Estados Unidos. Es ocasionada por la inflamación de las vías aéreas, lo cual ocasiona tos, resuello, dificultad para respirar y dolor u opresión en el pecho.

Si no se controlan, estas condiciones pueden limitar las actividades en las que un niño puede participar, así como su capacidad de sentirse bien y estar alerta en la escuela. Estos pueden ocasionar una reacción que pone en riesgo la vida y que requiere un tratamiento de emergencia. Las alergias y el asma con frecuencia son desencadenados por los mismos alérgenos e irritantes, incluyendo:

  • El polvo (contiene ácaros del polvo y partículas de otros alérgenos)
  • Polen (árboles, césped, malezas)
  • Hongos (incluso mohos demasiado pequeños para verlos a simple vista)
  • Caspa (de animales peludos como gatos, perros y otros animales domésticos)
  • Látex (guantes de hule, juguetes, globos)
  • Alimentos (leche de vaca, huevos, maní, nuez de árbol, soya, trigo y pescado)
  • Cucarachas
  • Humo (fuego de leña, tabaco)
  • Resfriados y sinusitis
  • Olores

Limitar la exposición de su hijo a estos alérgenos puede ayudar a reducir e incluso a prevenir las reacciones alérgicas y los ataques de asma.

Despeje el aire

Mientras que no puede hacer que el mundo de su hijo sea 100 por ciento libre de alérgenos, puede ayudarlo a identificar y evitar los desencadenantes que ocasionan que se sienta enferma. Las siguientes sugerencias pueden ayudar:

  1. No fume ni permita que nadie más fume en su casa o auto.
  2. Reduzca la exposición a los ácaros al lavar con frecuencia la ropa de cama, aspirar y sacudir con frecuencia las alfombras y los muebles tapizados, y el uso de los cobertores antialérgicos para los colchones y almohadas.
  3. Retire las alfombras de las habitaciones. Trapee los pisos con un trapeador húmedo en lugar de barrer con una escoba lo que puede levantar los alérgenos por el aire.
  4. Evite mantener animales en la casa. Si no puede evitarlo, entonces bañe a las mascotas con frecuencia y manténgalas fuera de la habitación de su hijo.
  5. Utilice un filtro de partículas de aire de alta eficiencia (HEPA) para limpiar el aire de la habitación de su hijo.
  6. Controle la humedad interior y el moho por medio de ventiladores de escape en los baños y en la cocina y al colocar un deshumidificador en las áreas con alta humedad natural, como los sótanos.
  7. Reduzca la exposición al polen al usar un aire acondicionado, con las ventanas cerradas en la habitación de su hijo. Deje las ventanas y puertas cerradas durante la época de mucho polen.
  8. Reduzca los irritantes interiores al usar productos de limpieza sin aroma y evitar las bolas de naftalina, desodorizantes ambientales o velas aromatizadas.

Para obtener más información sobre las alergias y el asma, visite la sección sobre Alergia e inmunología en el sitio Web de APP en www.aap.org/sections/allergy.

 

Última actualización
5/20/2013
Fuente
Healthy Children Magazine, Fall 2006
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.