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Problemas de Salud

¿Quá es la diabetes mellitus?

La diabetes mellitus se da cuando las cálulas especializadas del páncreas (una glándula ubicada detrás del estómago) no producen cantidades adecuadas de la hormona insulina. La insulina le permite al cuerpo procesar los nutrientes (proteínas, grasa y  carbohidratos) para formar tejidos, promover el crecimiento,  producir energía y almacenar energía. Estos nutrientes se descomponen en glucosa, un tipo de azúcar que utilizan las cálulas del cuerpo como una fuente de energía. La glucosa es combustible para que el cuerpo la utilice.

Insulina

En las personas que no tienen diabetes, la insulina transporta glucosa del torrente sanguíneo hacia las cálulas manteniendo los niveles de azúcar en la sangre dentro de un rango ajustado. Las personas con diabetes tipo 1 tienen un suministro de insulina limitado o ninguno en absoluto. Por lo tanto, especialmente despuás de comer, los niveles de glucosa en sangre suben. Los nutrientes en la comida no pueden usarse en las cálulas sino que permanecen en el flujo sanguíneo. Sin una fuente de energía, las cálulas piensan que se están quedando sin alimento. En un intento por nutrir a las cálulas que se están quedando sin alimento, el hígado produce azúcar de las reservas de proteína y grasa del cuerpo. Esto conduce a una párdida de peso y debilidad, porque el músculo y la grasa se  están descomponiendo y el cuerpo no está recibiendo la energía que necesita. Los nutrientes eventualmente se metabolizan en glucosa o "azúcar", y se acumulan en el flujo sanguíneo. Esto se denomina hiperglucemia. El cuerpo intenta eliminar el exceso de azúcar que está circulando en la sangre excretarlo en la orina y aumentar la cantidad de orina con el propósito de deshacerse de la gran cantidad de azúcar. Es por esto que las personas diabáticas orinan con más frecuencia y puede darles mucha sed pues necesitan reemplazar la párdida de líquidos. Sin insulina, la grasa se descompone para formar ciertos tipos de ácidos conocidos como cetonas, que tambián se excretan en la orina.

Causas

En la actualidad no hay forma de prevenir la diabetes  tipo 1 . Aunque hay una predisposición genática para desarrollarla, solo cerca del 30 por ciento de los niños que tiene diabetes tipo 1 (antes conocida como diabetes insulino-dependiente) tiene parientes cercanos con la enfermedad. La destrucción de las cálulas que producen insulina resulta de un proceso en el que el sistema inmunológico del cuerpo ve a estas cálulas como invasoras y prepara una respuesta inmune contra ellas. Este proceso autoinmune comienza años antes de que se hagan visibles los primeros síntomas. El detonador de este proceso puede ser virus u otros agentes en el medio ambiente.

Tipos

La diabetes tipo 2 es mucho más común que la diabetes tipo 1. En la diabetes tipo 2, el cuerpo no produce suficiente insulina y no es capaz de usarla correctamente. A esto tambián se le conoce como resistencia a la insulina. La diabetes tipo 2 suele estar asociada con la obesidad, y está creciendo en frecuencia a medida que los índices de obesidad crecen. Entre los niños diagnosticados con diabetes tipo 2, ochenta y cinco de cada cien son obesos. Los niños que son inactivos, que comen demasiado y que tienen un historial familiar de diabetes tienen el riesgo más alto de desarrollar diabetes tipo 2. Los niños de grupos de minorías tambián tienen una mayor incidencia de diabetes tipo 2. En los últimos años, muchos menores en edad escolar y adolescentes están siendo diagnosticados con diabetes tipo 2.

Síntomas

La diabetes puede aparecer en cualquier momento, incluso en los primeros años de vida. Sin embargo, el diagnóstico tiende a retrasarse en los bebás y niños pequeños hasta que están muy enfermos, porque los síntomas pueden atribuirse a otras enfermedades. Es importante que le informe a su mádico inmediatamente si su hijo muestra cualquiera de las siguientes señales y síntomas de diabetes:

  • Mucha sed
  • Micción más frecuente. Un niño que ya va solo al baño podría empezar a mojar la ropa, o un bebá en pañales necesitará cambios más frecuentes
  • Párdida de peso con más apetito y consumo de comida, o párdida de apetito (más común en los niños más pequeños)
  • Deshidratación
  • Sarpullido grave por el pañal que no responde al tratamiento común
  • Vómitos persistentes, particularmente si están acompañados por debilidad o mareos

Si su hijo visita al mádico y tiene síntomas sospechosos, asegúrese de que se le haga un análisis de sangre o de orina para determinar si sus niveles de azúcar están demasiado altos. Esta simple prueba proporcionará un indicador de diabetes y evitará que haya más deterioro, lo cual puede ser peligroso.

Tratamiento

Cuando los análisis de sangre confirman diabetes, el tratamiento comienza de inmediato, y se aplican inyecciones de insulina. Cuando el niño no necesita líquidos intravenosos para corregir la deshidratación y los vómitos, muchos especialistas no hospitalizan a los pacientes con diabetes, pero los atienden de forma ambulatoria con visitas frecuentes al consultorio.

Un equipo de atención mádica que se especializa en diabetes le enseñará a toda la familia a controlarla. Los miembros del equipo incluyen un mádico, un enfermero y un dietista quienes trabajan todos juntos y se especializan en diabetes. Se les conoce como educadores de diabetes. Aprenderá a medir los niveles de glucosa en sangre a partir de una gota de sangre en una tira reactiva y a aplicar inyecciones de insulina. Aprenderá sobre los alimentos, planificación de comidas y meriendas y sobre actividad y ejercicios. Su equipo le ayudará a determinar cuántas inyecciones de insulina podría necesitar su hijo para controlar el azúcar en la sangre y manejar bien su diabetes.

Incluso a una edad muy temprana, los niños que tienen diabetes pueden jugar una parte importante en el manejo diario de la enfermedad. Los medidores de glucosa en sangre son fáciles de usar. Vienen en todos tamaños, formas y colores. Tambián hay disponibles bolígrafos de insulina, lo que hace que se fácil y conveniente administrarla.

La terapia con bomba es una alternativa para manejar la diabetes de su hijo. Algunos padres y niños junto con su equipo de atención mádica eligen una bomba de insulina en lugar de las inyecciones para administrar la insulina. Una bomba de insulina es un dispositivo del tamaño de un buscapersonas que se puede usar debajo de la ropa o en un cinturón. Este proporciona un abastecimiento continuo de insulina a travás de un pequeño tubo que se coloca debajo de la piel. Cuando su hijo come, presiona unos botones para administrar insulina adicional para cubrir la comida. Las bombas tienen muchas ventajas sobre las inyecciones, incluyendo una mayor flexibilidad y se elimina la necesidad de llevar frascos o bolígrafos de insulina.

El rágimen de insulina de su hijo debe ofrecer flexibilidad, conveniencia y un buen control de glucosa en la sangre. Aprenderá a adecuar la insulina a los alimentos y la actividad de su hijo, así como a las necesidades de su cuerpo. Usar un mátodo llamado conteo de carbohidratos es la forma más fácil de lograrlo. A pesar de que hay muchos alimentos sanos que contienen carbohidratos, los carbohidratos elevan el azúcar en la sangre. Una relación de carbohidratos e insulina que le proporcionará su equipo de atención mádica le permitirá usar este mátodo, ofreciendo una variedad de opciones de alimentos al mismo tiempo que se obtienen buenos azúcares en la sangre.

Dieta

Debido que los niños con diabetes tienen las mismas necesidades nutricionales de crecimiento y desarrollo que otros niños, no necesitan una dieta especial. El plan de alimentación de su hijo es una de las partes más importantes del manejo de la diabetes. Tambián puede ser una de las más desafiantes para los niños y sus familias. Los dietistas que son educadores en diabetes trabajan con los niños y sus familias para ayudar a preparar un plan de alimentación saludable, y para adaptar las preferencias individuales de alimentos del niño y la familia, así como programar las horas de comida.

Una buena dieta para niños de cualquier edad que tienen diabetes es la misma que se recomienda para todos. Esto incluye: abundantes carbohidratos complejos, como panes integrales, pastas integrales, papas, frijoles y arvejas; alimentos no procesados como cereales de salvado, avena, y frutas y vegetales frescos. Las meriendas son importantes ya que la mayoría de los niños requiere comidas frecuentes para satisfacer las calorías necesarias para crecer. Las meriendas tambián podrían ser necesarias en niños activos para evitar la hipoglucemia (bajo nivel de azúcar en la sangre). Algunas buenas opciones de meriendas incluyen fruta fresca, fruta seca, galletas con queso, galletas con mantequilla de maní, yogur, galletas de vainilla, galletas de granos, o barras de granola si se tiene planeado hacer ejercicio agotador. Estas meriendas tambián se usan para tratar los síntomas leves de hipoglucemia (bajo nivel de azúcar en la sangre) despuás del tratamiento inicial con jugo de naranja o tabletas de glucosa para elevar rápido el nivel de azúcar en la sangre. Los postres que son buenos para toda la familia incluyen fruta fresca, yogur bajo en grasa, pudín y gelatina.

Cuidado infantil y la escuela

El personal del centro de cuidado infantil y de la escuela debe estar enterado de la diabetes de su hijo, el programa de insulina y sus necesidades de meriendas. El personal de la escuela tambián debe poder reconocer y tratar la hipoglucemia. Deben saber cómo medir el azúcar en la sangre y tener normas para administrar insulina y medir cetonas en la orina.

Automanejo

Hacer que los niños participen todo lo que puedan en el manejo de su diabetes les da cierta medida de control. Los niños menores de tres años pueden elegir cuál dedo pinchar para las pruebas de azúcar en la sangre o quá lugar usar para la inyección de insulina.

Los padres deben manejar el tratamiento de una forma práctica pero afectuosa, y la La American Academy of Pediatrics sugiere que todos los adultos de la familia compartan la responsabilidad de las inyecciones de insulina y las pruebas de sangre. Los niños de cuatro a siete años pueden ayudar con el control de azúcar en la sangre y con las inyecciones.

Apoyo

El apoyo emocional para toda la familia es muy importante. Puede obtener este apoyo y aprender más sobre la enfermedad, en Juvenile Diabetes Research Foundation.

Mientras más aprenda sobre la diabetes y la afronte de forma práctica, mejor es la probabilidad de que a su hijo le vaya bien. Las herramientas y los recursos que hay disponibles hoy en día, hacen que sea posible que usted y su hijo, junto con el equipo de atención mádica, manejen la enfermedad. Con un mejor control de glucosa en la sangre, reducirá el riesgo de que su hijo sufra complicaciones de los ojos, riñones, nervios y problemas cardiovasculares, y le permitirá crecer y llevar una vida productiva y gratificante.

 

Última actualización
5/21/2013
Fuente
AskthePed: Birth to 5
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.