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Problemas de Salud

A menudo no es fácil obtener un diagnóstico para un niño con trastorno del espectro autista (TEA). A diferencia de otras afecciones, tales como la diabetes o enfermedad celiaca, el TEA no se diagnostica con una prueba de sangre. Actualmente no hay rayos X o pruebas de escáner que puedan detectar TEA. El diagnóstico se realiza con base en la descripción que da el encargado del cuidado acerca del desarrollo del niño, o la observación cuidadosa que llevan a cabo los proveedores del cuidado, expertos en TEA, de los comportamientos característicos. En algunos casos, la senda al diagnóstico inicia con algo tan simple como la corazonada de un padre o el presentimiento de que algo no está bien.

Diagnosticar un TEA es difícil por muchas razones:

  • Cada caso es distinto.
  • Aunque los niños con espectro autista comparten características similares, la manera en que estas se desarrollan variará de un niño a otro.
  • La gravedad del autismo varía significativamente.
    • Algunas personas con TEA tienen una forma leve del trastorno, prácticamente no muestran problemas del habla y son capaces de cumplir de manera independiente con sus necesidades como adultos.
    • A algunas puede considerárseles talentosos y excepcionalmente inteligentes.
    • Otras tienen formas graves del trastorno, con discapacidad considerable y puede que tengan que depender de otros para que cumplan sus necesidades de por vida.
    • Otras tienen trastornos genéticos o afecciones médicamente complejas que requieren estabilización médica previo a que se pueda determinar de manera exacta el estado de desarrollo del niño.

Beneficios del diagnóstico y tratamiento tempranos

Algo que los expertos saben es que el diagnóstico y tratamiento temprano de un TEA es muy importante para determinar qué tan bien vive el niño que lo padece. Aquí está el desafío. Aunque la mayoría de las señales del TEA aparecen a los tres años de edad del niño, muchos niños no son diagnosticados hasta que son mayores.

Edad para el diagnóstico

La edad para el diagnóstico puede depender de dónde se encuentran los niños con el espectro así como de otros factores socioeconómicos. Un estudio halló que la edad promedio de diagnóstico en niños con TEA era 3.1 años de edad, mientras que en aquellos con trastorno generalizado del desarrollo no especificado (PDD-NOS) era 3.9 años de edad. Entre niños con síndrome de Asperger, el promedio de la edad para el diagnóstico era 7.2 años de edad. El estudio también descubrió algunas posibles explicaciones en relación a por qué a algunos niños se les diagnostica antes y a otros después.

Por lo general, a los niños se les diagnostica después si:

  • Viven en un entorno rural
  • Los ingresos de sus hogares son bajos
  • Han consultado a 4 o más médicos distintos de atención primaria
  • Son hipersensibles al dolor
  • Tienen discapacidad auditiva

Por lo general, a los niños se les diagnostica antes si:

  • Tienen un  grave retraso del lenguaje
  • Muestran aleteo de las manos, andan de puntillas y juegan de manera inusual después de un período de tiempo
  • Tienen discapacidad intelectual (o retraso del desarrollo global)
  • Tienen autismo regresivo (por ejemplo, señales de TEA aparecen luego de un período de desarrollo aparentemente normal)
  • Son hombres
    • A los niños, por lo general, se les diagnostica a una edad menor que a las niñas. Es posible que ciertas características en niñas con TEA, tales como retraimiento, puedan ser socialmente más aceptadas y por lo tanto más fáciles de pasar por alto.

Aunque diagnosticar a un niño a tan corta edad es importante para una intervención temprana fundamental para niños con TEA, un estudio nacional ha mostrado que la mediana de la edad para el diagnóstico era 6 años y más de la cuarta parte de niños no eran diagnosticados hasta los 8 años de edad. La buena noticia es que la edad para los casos de diagnóstico temprano está disminuyendo. Según los Centros para el control y la prevención de enfermedades (CDC), los casos más tempranos se diagnosticaron entre los 49 y 66 meses en 2002; en 2006 los casos más tempranos se diagnosticaron entre los 41 y 60 meses y en 2008, la edad de la identificación más temprana de casos fue entre 36 y 59 meses.

Asociación entre padres y pediatras

Los diagnósticos tempranos necesitan de una asociación entre padres y pediatras. En esta asociación usted, como padre, debe tener la confianza de consultar cualquier inquietud que tenga acerca del comportamiento y desarrollo de su hijo, la manera en que juega, aprende, habla y actúa. De igual manera, la función del pediatra de su hijo en la asociación es escuchar y proceder según sus inquietudes.

Durante las visitas de su hijo, el pediatra podrá hacerle preguntas específicas o completar un cuestionario acerca del desarrollo de su hijo. Los pediatras toman estos pasos debido a que ellos entienden la importancia de un diagnóstico temprano y saben a dónde remitirlo si identifican sus inquietudes. La importancia de esta asociación no se puede enfatizar lo suficiente.

Recuerde:

Puede ser difícil darse cuenta de que su hijo tiene una discapacidad de desarrollo de por vida. Naturalmente, usted como padre, así como los encargados del cuidado y familiares cercanos deben condolerse por esto. Indudablemente le preocupará lo que depara el futuro. En estos momentos difíciles, piense que la mayoría de los niños con TEA tendrán un avance considerable en sus funciones generales. Algunos niños con TEA pueden desempeñarse muy bien e incluso permanecer en un aula de educación normal. Muchos tendrán relaciones importantes con familiares y compañeros y lograrán un buen nivel de independencia como adultos.

Es importante recordar que aunque un diagnóstico de TEA pueda cambiar su perspectiva acerca de cómo será su experiencia como padre, ahora sabemos que niños con TEA u otras discapacidades del desarrollo pueden lograr mucho más en la vida siempre y cuando se les brinde el apoyo y las oportunidades adecuadas.

 

Última actualización
5/31/2013
Fuente
Autism Spectrum Disorders: What Every Parent Needs to Know (Copyright © American Academy of Pediatrics 2012)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.