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Problemas de Salud

¿Qué es la espina bífida?

La espina bífida ocurre cuando las vértebras no cierran adecuadamente durante las primeras etapas de la formación. La espina bífida se presenta con menos frecuencia que el síndrome de Down o aproximadamente en 1 de cada 1,000 nacimientos. Sin embargo, es la malformación congénita más común que deja físicamente inválida a una persona. Los padres que tienen un niño con espina bífida tienen mayor probabilidad (1 en 100) de tener otro igual. Este incremento en la frecuencia parece ser debido a algunos efectos combinados de herencia y entorno. Ahora hay exámenes disponibles para detectar la espina bífida en las primeras etapas del embarazo.

Un recién nacido con espina bífida a primera vista aparenta ser normal, excepto por un pequeño saco protuberante de la columna vertebral. Sin embargo, el saco contiene líquido cefalorraquídeo y nervios dañados que llegan a la parte inferior del cuerpo. En los primeros días, se debe realizar una cirugía para retirar el saco y cerrar la abertura en la columna vertebral. Desafortunadamente, se puede hacer muy poco para reparar los nervios dañados.
 

La mayoría de los bebés con espina bífida desarrollan problemas adicionales más adelante, entre los que se encuentran los siguientes:

Hidrocefalia.

Hasta nueve de cada diez niños con espina bífida desarrollan al final hidrocefalia, provocada por un aumento excesivo de fluido que normalmente protege al cerebro de lesiones. El aumento se debe a que la anormalidad de la espina bífida bloquea la ruta mediante la cual fluye el líquido de manera natural. Esta condición es grave y si no se trata puede ocasionar la muerte.

El pediatra debe sospechar que existe hidrocefalia si la cabeza del bebé crece más rápido de lo esperado. Esta condición se confirma por medio de rayos X computarizados de la cabeza, llamados TC (tomografía computarizada) o resonancia magnética (RM). Si la condición existe, se deberá realizar una cirugía para aliviar la acumulación del líquido.
 

Alergias al látex.

Las personas con espina bífida tienen mayor riesgo de desarrollar alergia al látex. Usted puede reducir las posibilidades de que adquiera sensibilidad al evitar la exposición al látex. Debe saber que muchos productos para bebés contienen látex (biberones, chupones, chupetes, juguetes para la dentición, colchones para cambiar, cobertores de colchones y algunos pañales) por lo que debe evitarlos.
 

Debilidad o parálisis muscular.

Debido a que los nervios que llegan a la parte inferior del cuerpo están dañados, los músculos en las piernas puede ser muy débiles o incluso estar paralizados en niños con espina bífida. Las articulaciones también tienden a ser rígidas, y muchos bebés con este trastorno nacen con anormalidades en las caderas, rodillas y pies. Se puede realizar una cirugía para corregir algunos de estos problemas, y la debilidad muscular puede tratarse con terapia física y equipamiento especial, tales como retenedores y andadores. Muchos niños con espina bífida al final pueden pararse y caminar un poco, aunque el proceso de adquisición de conocimientos es a menudo largo y extremadamente frustrante.
 

Problemas del intestino y la vejiga.

A menudo los nervios que controlan la función del intestino y de la vejiga están dañados en niños con espina bífida. Como resultado, es más probable que estos niños desarrollen infecciones de las vías urinarias y daños en los riñones debido al flujo anormal de la orina. Hay técnicas especiales disponibles para desarrollar control urinario y minimizar las infecciones. Su pediatra le aconsejará.

El control del intestino es también un problema, pero por lo regular, los niños con este trastorno pueden tener éxito. Sin embargo, puede tomar mucho tiempo, paciencia y una administración cuidadosa de la dieta (para mantener la materia fecal suave), y el uso esporádico de supositorios, estimulantes del intestino o enemas especiales.
 

Infección.

Los padres de niños con espina bífida e hidrocefalia o problemas en las vías urinarias deber estar siempre alerta para detectar signos de infección. Afortunadamente, el tipo de infecciones que se presenta en estos casos usualmente pueden tratarse eficientemente con antibióticos.
 

Problemas educativos y sociales.

Siete de cada diez niños con espina bífida tienen discapacidades del desarrollo y de aprendizaje por lo que necesitan algún tipo de educación especial. Muchos también necesitan terapia psicológica y gran apoyo emocional para lidiar con los problemas médicos, educativos y sociales.

Los padres de un niño con espina bífida necesitan más de un médico para controlar la atención médica de su hijo. Además de la atención básica que proporciona el pediatra, este trastorno requiere un enfoque grupal que involucre a neurocirujanos, cirujanos ortopédicos, urólogos, expertos en rehabilitación, terapeutas físicos, psicólogos y trabajadores sociales. Muchos centros médicos cuentan con clínicas para espina bífida, que ofrecen el servicio de estos profesionales en una sola ubicación. El trabajo conjunto de todos los miembros facilita la comunicación para todos y, por lo general, proporciona un mejor acceso a la información y asistencia cuando los padres lo necesitan.


 

Última actualización
1/17/2014
Fuente
Caring for Your Baby and Young Child: Birth to Age 5 (Copyright © 2009 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.