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Problemas de Salud

​Mi hijo tiene un virus, ¿qué puedo hacer para que se sienta mejor?

Mientras es posible que pueda evitar que los gérmenes se propaguen, no siempre podrá evitar que su hijo se enferme. Siga estas recomendaciones para proteger la salud de su hijo: 

  • Manténgase las manos limpias. Toda la familia debe lavarse las manos varias veces al día para evitar la propagación de microbios.
  • Evite compartir utensilios, tazas, cepillos de dientes, pañitos para la cara o toallas con alguien que tenga un resfriado o fiebre.
  • Lave los platos y utensilios con agua caliente y jabonosa.
  • No fume alrededor de su hijo. No fume en el auto ni en ningún lugar de la casa.

El pediatra podría recomendarle los siguientes modos de aliviar el malestar de su hijo:

Para aliviar la congestión nasal

  • Use gotas de solución salina para aligerar las secreciones. Pregúntele al pediatra cuáles recomienda. Coloque unas cuantas gotas de la solución salina en cada fosa nasal y a continuación aspire las secreciones con delicadeza, usando una perilla succionadora. Este método es más efectivo en bebés menores de tres meses.
  • Durante el transcurso de la enfermad, use un humidificador o vaporizador de vapor frío en la alcoba del niño. Esto ayuda a humedecer el aire y podría ayudar a despejar las fosas nasales del niño. Recuerde limpiar el humidificador o vaporizador a menudo, siguiendo las recomendaciones del fabricante.

Para aliviar la congestión del pecho

  • La terapia física del tórax puede aflojar la mucosidad y ayudar a los bebés y niños pequeños a expulsar las flemas. Extienda al niño boca abajo sobre sus rodillas, ahueque la mano y dele un golpecito suave en la espalda. Otra opción es sentar al niño en su regazo, inclinarle el cuerpo hacia delante unos 30 grados, ahuecar la mano y darle un golpecito con delicadeza en la espalda.
  • Durante el transcurso de la enfermedad, use un humidificador o vaporizador de vapor frío en la alcoba de su hijo. Esto ayuda a humedecer el aire y podría ayudar a despejar la congestión del niño. No olvide limpiar el humidificador o vaporizador a menudo, siguiendo las recomendaciones del fabricante.

Para aliviar la tos

  • Dele media cucharadita de miel de abeja a los niños de 2 a 5 años de edad, una cucharadita a los niños de 6 a 11 años de edad y dos cucharaditas a los niños de 12 años en adelante. Si le da la miel al niño por la noche, no olvide lavarle los dientes antes de acostarlo. Recuerde que no es seguro darle miel a los bebés menores de un año.
  • Para un niño de cuatro años de edad en adelante, las pastillas para la tos podrían ayudar a aliviar la garganta. Recuerde que no se le deben dar pastillas para la tos a un niño menor de cuatro años porque podría atragantarse. Asimismo, no le dé al niño más pastillas para la tos de las indicadas en el empaque.

Para mitigar la fiebre

  • Dele acetaminofén a un bebé de seis meses o menos. Dele ya sea acetaminofén o ibuprofeno a un niño mayor de seis meses. Pregunte al pediatra cuál es la dosis adecuada para la edad y el tamaño de su hijo. No le dé aspirina al niño puesto que la misma se ha asociado con el síndrome de Reye, una enfermedad poco común pero muy grave, que afecta el hígado y el cerebro.

Acerca de otros medicamentos

  • Los medicamentos para la tos y el resfriado. La Academia Americana de Pediatría recomienda enfáticamente que las medicinas de venta libre para la tos y el resfriado no se administren a bebés y niños menores de dos años de edad, debido al riesgo de efectos secundarios que pueden ser letales. Asimismo, varios estudios indican que los productos para los resfriados y la tos no son efectivos en niños menores de seis años y pueden tener efectos adversos potencialmente graves.
  • Antibióticos. Es posible que el pediatra le recete a su hijo un antibiótico para tratar una infección bacteriana. En el caso de las infecciones virales, el cuerpo debe combatir el virus por su cuenta, ya que los antibióticos no surten efecto.

 

Última actualización
3/31/2014
Fuente
Common Childhood Infections (Copyright © 2005 American Academy of Pediatrics, updated 10/2012)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.