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Problemas de Salud

Parece que mi niño sufre muchos resfriados. ¿Es normal?

Su niño probablemente tendrá más resfriados o infección de las vías respiratorias altas que cualquier otra enfermedad. Solo en los primeros dos años de vida, la mayoría de niños pequeños tendrá de ocho a diez resfriados. Y, si su niño asiste a una guardería o si hay otros niños de edad escolar en su hogar, puede tener todavía más, pues los resfriados se contagian fácilmente entre los niños que están en contacto estrecho unos con otros. Esas son las malas noticias, pero hay algunas buenas noticias también: La mayoría de resfriados desaparecen solos y no provocan nada peor.

Cómo se contagian los resfriados

Los resfriados son ocasionados por virus, que son organismos infecciosos extremadamente pequeños (mucho más pequeños que una bacteria). Un estornudo o toser pueden transferir directamente un virus de una persona a otra. El virus también se puede contagiar indirectamente, de la manera siguiente.

  1. Un niño o adulto infectado con el virus al toser, estornudar o tocarse la nariz, puede transferir parte del virus a su mano.
  2. Entonces toca la mano de una persona sana.
  3. Esta persona sana se toca la nariz con la mano recién infectada, introduciendo de esta manera el agente infeccioso a un lugar en donde se puede multiplicar y crecer, la nariz o la garganta. Los síntomas de un resfriado se desarrollan rápido.
  4. El ciclo se repite, el virus se transfiere de este niño o adulto recién contagiado al próximo susceptible, etc.

Señales y síntomas de un resfriado

Cuando el virus está presente y se multiplica, su niño desarrollará los síntomas y señales ya conocidos:

  • Secreción nasal (primero una descarga transparente, más adelante una descarga más espesa y con color)
  • Estornudos
  • Fiebre leve (101–102 grados Fahrenheit [38.3–38.9 grados Celsius]), particularmente por la noche
  • Disminución del apetito
  • Dolor de garganta y, talvez, dificultad para tragar
  • Tos
  • Irritabilidad intermitente
  • Glándulas ligeramente inflamadas
  • Pus en las amígdalas, especialmente en niños mayores de tres años, puede indicar una infección por estreptococos.

Si su niño tiene un resfriado típico sin complicaciones, los síntomas deben desaparecer después de siete a diez días.

Tratamiento

Un niño más grande con resfriado usualmente no necesita que lo vea el médico a menos que la condición empeore. Sin embargo, si tiene tres meses o menos, llame al pediatra a la primera señal de la enfermedad. Con un bebé muy pequeño, los síntomas pueden ser confusos y los resfriados pueden llevar rápidamente a enfermedades más serias como bronquitis, crup o neumonía. Para un niño de más de tres meses, llame al pediatra si:

  • Las fosas nasales se abren con cada respiración, la piel sobre o debajo de las costillas se contrae con cada respiración (se retrae) o su niño respira muy rápido o tiene dificultad para respirar.
  • Los labios o las uñas se vuelven azules.
  • La mucosa nasal persiste más de diez a catorce días.
  • La tos no desaparece (dura más de una semana).
  • Tiene dolor en el oído.
  • Tiene temperatura de más de 102 grados Fahrenheit (38.9 grados Celsius).
  • Está excesivamente somnoliento o irritable.

Es posible que su pediatra quiera ver a su niño, o puede pedirle que lo vigile y le informe si no mejora cada día y no se recupera completamente después de una semana del inicio de la enfermedad.

Desafortunadamente, no hay cura para el resfriado común. Puede usar antibióticos para combatir las infecciones bacteriales, pero estos no tienen efecto en los virus, de manera que lo mejor que puede hacer es que su niño se sienta cómodo. Asegúrese de que descanse suficiente y que beba muchos líquidos.

Si tiene fiebre y está muy molesto, dele acetaminofén o ibuprofeno de un solo ingrediente. El ibuprofeno está aprobado para utilizarse en niños mayores de seis meses; sin embargo, nunca debe administrarlo a niños que están deshidratados o que vomitan repetidas veces. (Asegúrese de seguir la dosis recomendada para la edad de su niño y el intervalo de tiempo para dosis repetidas).

Es importante notar, sin embargo, que las medicinas para el resfriado y la tos que se venden libremente no se deben administrar a niños menores de dos años debido al riesgo de efectos secundarios que ponen en riesgo la vida. También, varios estudios demuestran que los productos contra el resfriado y la tos no funcionan para niños menores de seis años y pueden tener efectos secundarios potencialmente severos. Además, recuerde que la tos aclara las mucosas de la parte inferior del tracto respiratorio y generalmente no hay razón para suprimir esto.

Si su niño tiene problemas para respirar o beber debido a la congestión nasal, despeje su nariz con gotas nasales o aerosol de solución salina (agua salada) que está disponible sin receta. Esto puede ser seguido de una succión con una bomba de succión de goma cada pocas horas o antes de cada alimentación o de la hora de dormir. Para las gotas de la nariz, use un gotero que haya lavado con agua y jabón y enjuagado bien con agua. Coloque dos gotas en cada fosa nasal quince a veinte minutos antes de alimentarlo, después succione inmediatamente con la bomba. Nunca use gotas para la nariz que contengan medicamento pues puede absorber cantidades excesivas. Use solamente gotas para la nariz de solución salina.

Cuando use la bomba de succión recuerde apretar la parte de la bomba de la jeringa primero, introduzca suavemente la punta de hule en una fosa nasal y suelte lentamente la bomba. Esta pequeña cantidad de succión extraerá la mucosidad atrapada de la nariz y debe permitirle respirar y alimentarse al mismo tiempo de nuevo. Puede darse cuenta que esta técnica funciona mejor cuando su bebé tiene menos de seis meses de edad. A medida que crece, se resistirá a la bomba, haciendo más difícil succionar la mucosa, pero las gotas de solución salina aún funcionan.

Colocar un humidificador de rocío fresco (vaporizador) en la habitación de su niño le ayudará a mantener las secreciones nasales más líquidas y a que se sienta más cómodo. Colóquelo cerca de su bebé (pero de manera segura donde no pueda alcanzarlo) para que obtenga los beneficios completos de la humedad adicional. Asegúrese de limpiar y secar bien el humidificador todos los días para evitar la contaminación bacterial o moho. Los vaporizadores de agua caliente no se recomiendan pues pueden ocasionar escaldaduras o quemaduras severas.

Prevención

Si su bebé tiene menos de tres meses de edad, la mejor prevención contra los resfriados es mantenerlo alejado de las personas que los tienen. Esto es especialmente cierto durante el invierno, cuando hay más circulación de virus que ocasionan el resfriado. Un virus que ocasiona una enfermedad leve a un niño más grande o a un adulto puede ser más severo con un infante.

Si su niño está en una guardería y tiene un resfriado, indíquele que tosa y estornude lejos de los demás y que use un pañuelo para cubrirse la boca cuando tose y para limpiarse la nariz. Hacerlo puede evitar que contagie el resfriado a los demás. En forma similar, si su niño va a estar en contacto con otros niños que están resfriados y si es conveniente para usted, manténgalo alejado de ellos, por todos los medios a su alcance. También enséñele a lavarse las manos regularmente durante el día; esto cortará la contaminación por virus.

A propósito, el uso de un pañuelo es preferible a que su niño se tape la boca con la mano cuando tosa o estornude. Si el virus llega a su mano se puede transmitir a cualquier cosa que toque, un hermano, un amigo, un juguete.

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
AskthePed: Birth to 5
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.