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Problemas de Salud

Al igual que los bulímicos, los comedores compulsivos acaban con enormes cantidades de comida en un corto período de tiempo, luego se arrepienten de haberlo hecho. Sin embargo, no se purgan a sí mismos después de eso, ni hacen ayuno, ni hacen ejercicio, ni intentan de ninguna manera compensar por los cientos de calorías que acaban de ingerir.

Aproximadamente una de cada tres adolescentes que buscan tratamiento para su  peso son comedoras compulsivas. Comparado con otros adolescentes con sobrepeso, aquellos diagnosticados con trastorno por atracones están más preocupados por su peso y figura. Al mismo tiempo, es mucho más probable que fracasen en todas las dietas. Las comidas de bajas calorías los pueden dejar hambrientos, y son más propensos a comer de más cuando están enojados, tristes, aburridos, ansiosos o deprimidos. El trastorno por atracón afecta mucho más a los jovencitos que la anorexia o la bulimia; más de un tercio de los comedores compulsivos son hombres.

Señales de comportamiento

  • Preocupación con la comida
  • Depresión
  • Sentimientos de fracaso
  • Pasan menos tiempo con la familia y amigos; se aíslan más, se retiran y son más reservados

Señales físicas

  • Generalmente con sobrepeso u obesos
  • Luego de los atracones: indigestión, hinchazón, diarrea, dolores por gas, calambres abdominales
  • Con frecuencia duermen durante muchas horas después de los atracones de comida

El comedor compulsivo se enfrenta a menores consecuencias de salud inmediatas que los anoréxicos y bulímicos, pero a menos que busque tratamiento para su obesidad, puede estarse preparando para un futuro con diabetes, enfermedades cardiovasculares, enfermedades de la vesícula biliar y determinados cánceres.

Un diagnóstico de un posible trastorno de atracón se basa en estos siete criterios:

  1. Los atracadores de comida recurrentes lo hacen por lo menos dos veces a la semana durante seis meses o más.
  2. Durante los atracones, el adolescente siente que no puede controlar el comer en exceso. 
  3. Come a pesar de que no siente hambre. 
  4. Con frecuencia come hasta que se siente incómodamente lleno. 
  5. Tiende a comer solo para no sentirse avergonzado por la cantidad de comida que tiene delante.
  6. Después del atracón, el adolescente se siente culpable, deprimido o decepcionado de sí mismo.
  7. El adolescente se siente angustiado por su comportamiento, pero no puede detenerse.

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
Caring for Your Teenager (Copyright © 2003 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.