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Problemas de Salud

El síndrome maníaco-depresivo , que ya no es el término médico preferido para esta enfermedad mental, describe claramente sus efectos. El trastorno bipolar envía un vaivén de estados de ánimo de una persona de arriba abajo, desde los máximos eufóricos (la fase maníaca) a mínimos de opresión (la fase depresiva), con períodos normales en el medio.

Al menos dos millones de estadounidenses y quizá uno de cada cien adolescentes sufren con el trastorno bipolar o una forma más leve denominada ciclotimia. “Las personas con trastorno bipolar pueden ser encantadoras cuando están maníacos”, indica el Dr. Charles Irwin, rememorando un paciente en particular. “Era increíblemente exitoso: presidente de su clase de secundaria, asistió a una Universidad Ivy League, se graduó en menos de cuatro años. El alma de la fiesta. Pero cuando cayó, cayó de muy mal”. El jovencito, que nunca buscó tratamiento, terminó suicidándose tiempo después. El suicidio es un problema muy real que sufren los adolescentes que padecen del trastorno maníaco-depresivo.

Se pueden observar otros dos patrones. En el trastorno bipolar II, un estado de ánimo es dominante; ya sea depresión frecuente y manía ocasional o lo contrario. La depresión y la manía que ocurren juntos se denomina como un estado bipolar mixto.

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
Caring for Your Teenager (Copyright © 2003 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.