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Problemas de Salud

La adolescencia es el momento de la vida cuando millones de niños y niñas tienen miopía. "La miopía es el problema ocular más común de la adolescencia", menciona el Dr. Harold P. Koller, un oftalmólogo pediatra de Meadowbrook, Pennsylvania, y profesor clínico de oftalmología en la universidad Thomas Jefferson en Philadelphia, Pennsylvania.

“En los niños programados genéticamente para ser miopes”, explica, “el globo ocular crece demasiado de la parte delantera hacia la parte trasera, generalmente durante crecimiento repentino”. Por lo tanto, los rayos de luz que forman las imágenes ópticas convergen muy cerca de la retina, la “pantalla” en la parte trasera del ojo. Una persona miope puede ver claramente de cerca, pero los objetos distantes parecen borrosos.

Hipermetropía los adolescentes tienen el problema opuesto: visión normal de las cosas que están lejos, dificultades para ver lo que pueda estar enfrente de ellos. Eso se debe a que sus globos oculares son anormalmente cortos, ocasionando que la imagen se enfoque detrás de la retina. No es inusual que los niños desarrollen hipermetropía antes de los cinco o seis años. A medida que crecen, el globo ocular “alcanza” al resto del cuerpo. Si requieren lentes correctivos para la hipermetropía, es posible que puedan dejarlos durante varios años, talvez permanentemente. Una pequeña cantidad de hipermetropía se considera normal en la niñez. La miopía generalmente se vuelve más severa durante la adolescencia, después se empieza a estabilizar cuando una persona joven llega a los veinte años.

Entre los síntomas que sugieren una miopía están:

  • Dolores de cabeza recurrentes
  • Frotación incesante de los ojos
  • Torcer los ojos en un intento de ayudar a la visión
  • Una caída no determinada en su desempeño en la escuela

Cómo se diagnostica la miopía

La miopía se diagnostica con un examen del ojo y una evaluación de la visión realizada por un oftalmólogo o un optometrista.Un oftalmólogo posee un diploma en medicina (M.D. o D.O.) y ha recibido una capacitación adicional de tres a cinco años en el diagnóstico y tratamiento de todos los desórdenes de la vista. Eso incluye realizar cirugías. Un optometrista tiene un grado en optometría (O.D.) y está calificado para recetar y ajustar anteojos y lentes de contactos, y para filtrar y tratar ciertos problemas de visión. Un oculista está capacitado para ajustar anteojos y lentes de contacto, a pesar de que la prescripción la debe escribir un M.D., D.O. u O.D.

Cómo se trata la miopía

Lentes correctivos:

Los marcos de los anteojos, una vez que sean simplemente funcionales, se han convertido ahora en algo suficientemente sofisticado que sirven como moda. Por lo tanto, algunos adolescentes están autoconscientes con respecto al uso de los anteojos, y por lo tanto no lo hacen, dejándolos en cada oportunidad. Para ellos, los lentes de contacto pueden ser la selección preferida. Pero solo bajo tres condiciones, advierte el Dr. Koller:

“Número uno: Los adolescentes no tienen condiciones médicas que le impidan utilizar lentes de contacto, como ojos secos, alergias severas y frecuentes infecciones de ojos. Números dos y tres: El adolescente tiene que ser lo suficientemente maduro y debe estar motivado para manipular y cuidar los lentes correctamente”.

Los lentes de contacto blandos relativamente no tienen problemas, pero es necesario limpiarlos y desinfectarlos cada vez que se utilicen. No practicar una higiene adecuada puede ocasionar desagradables infecciones en los ojos. A continuación se encuentran otras precauciones que los adolescentes deben recordar:

  • Nunca coloque lentes de contacto cuando los ojos están rojos e inflamados.
  • Después de insertar los lentes en los ojos, enjuague el estuche plástico con agua caliente y déjelos secar.
  • No olvide retirar los lentes en la noche.
  • Mantenga un par de lentes de contacto de repuesto y un par de anteojos de repuesto para las emergencias.

 

Última actualización
10/1/2013
Fuente
Caring for Your Teenager (Copyright © 2003 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.