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Problemas de Salud

Algunas veces se denomina fiebre de los conejos, la tularemia la ocasiona la bacteria Francisella tularensis. Se propaga en los humanos a través de las picaduras de insectos infectados, con más frecuencia, pulgas, mosquitos y moscas de venado. También se pueden transmitir a las personas mediante el contacto directo con animales infectados, incluyendo conejos, gatos, liebres y ratas almizcleras. Su hijo puede adquirir la tularemia al consumir agua o alimentos contaminados, comer carne cocinada inadecuadamente o al respirar la bacteria. No se puede transmitir de persona a persona.

Los síntomas generalmente empiezan después de un período de incubación de 3 a 5 días, pero existe la posibilidad que sea hasta 21 días.

Según el Centro para el control y prevención de enfermedades, aproximadamente 200 casos humanos de tularemia se reportan al año en los Estados Unidos, principalmente en las regiones rurales. La mayoría de los casos ocurren durante los meses de verano, de manera similar a la temporada de garrapatas.

Señales y síntomas

La tularemia puede ocasionar enfermedades que varían dependiendo de cómo se propaga la infección. Generalmente, se desarrolla una úlcera dolorosa en la piel en el sitio de la picadura del insecto, con ganglios linfáticos agrandados y sensibles en la ingle o en la axila. Algunas veces los ganglios se pueden agrandar sin ninguna picadura aparente.

La infección por alimentos o agua empieza en la boca con un fuerte dolor de garganta, aftas y el agrandamiento de los ganglios linfáticos del cuello. Con esta forma de la enfermedad, su hijo puede desencadenar vómitos, diarrea y dolor abdominal.

La enfermedad por la inhalación de la bacteria provoca principalmente fiebre, escalofríos, dolores musculares y una tos seca. Cuando la infección entra a través de los ojos, ocasiona el enrojecimiento e inflamación de los ojos con ganglios linfáticos sensibles en la parte delantera de las orejas. En muchos casos, la tularemia se considera una combinación de varios de estos síntomas.

Cuándo llamar a su pediatra

Llame inmediatamente a su pediatra si su hijo desarrolla una enfermedad que pueda tener alguna señal de tularemia, especialmente si tiene fiebre, escalofríos, una úlcera en la piel o ganglios linfáticos agrandados. El tratamiento a tiempo es muy importante con esta infección.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

Su pediatra tomará muestras de la sangre de su hijo y las enviará al laboratorio para examinar los anticuerpos contra la tularemia. Algunas veces la bacteria se puede desarrolla en la sangre o en sitios infectados.

Tratamiento

El médico tratará a su hijo con un antibiótico como estreptomicina o gentamicina. El tratamiento generalmente se lleva a cabo durante un período de 10 días, aunque algunas veces más tiempo para los casos más serios. El tratamiento a tiempo de la infección es importante.

¿Cuál es el pronóstico?

Cuando los niños reciben el tratamiento con los antibióticos apropiados, su infección desaparecerá rápidamente, aunque ocasionalmente ocurren reincidencias. Sin embargo, si la infección no recibe ningún tratamiento, en algunos casos puede ser un peligro mortal.

Prevención

Puede proteger a su hijo de las picaduras que ocasionan la tularemia asegurándose que utiliza ropa de protección.  Así mismo, inspeccione frecuentemente si su hijo tiene garrapatas y retire cualquier que pueda tener adherida a su piel o cuero cabelludo. El uso de repelentes contra insectos, particularmente aquellos que contienen el químico DEET, también se recomiendan. El uso de guantes, mascarillas y anteojos al desollar o acicalar animales salvajes.

Entre otras medidas preventivas están:

  • Enséñele a su hijo a no manipular animales enfermos o muertos.
  • Asegúrese de que todas las carnes se cocinen completamente antes de alimentar a su hijo.
  • Asegúrese de que el agua potable venga de una fuente no contaminada.

No hay ninguna vacuna disponible para proteger contra la tularemia, aunque el interés en el desarrollo de la vacuna ha aumentado desde que surgió la preocupación sobre el uso de la bacteria F tularensis como un arma bioterrorista. Este organismo se puede propagar a través de una ruta aérea, en la cual este se puede respirar y será necesario tratarlo rápidamente con antibióticos.

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
Immunizations & Infectious Diseases: An Informed Parent's Guide (Copyright © 2006 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.