Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal

Problemas de Salud

Muchos adolescentes le dirán que casi todo lo relacionado con la adolescencia es un dolor de cabeza. Pero lo que muchos de ellos y sus padres no saben es que los dolores de cabeza en sí mismos pueden indicar que el adolescente debe ver a un médico.

Lo más importante que se debe comprender sobre los dolores de cabeza de los adolescentes es lo mismo que para los dolores de cabeza de los adultos, es decir que, por lo general, no son nada de que preocuparse. Sin embargo, en algunos casos, los dolores de cabeza pueden significar afecciones más graves que requieren la atención de un médico. Comprender la diferencia entre los tipos de dolores de cabeza puede ayudarlo a determinar si debe buscar atención médica o no.

La anatomía de un dolor de cabeza adolescente

Para los principiantes, un “dolor de cabeza” es un nombre poco exacto. Lo que determina si tenemos un dolor de cabeza o no es realmente la manera en la que percibimos lo que sucede en los nervios, los vasos sanguíneos y los músculos del cuello y los hombros, en lugar de lo que sucede en el cerebro (que no puede sentir dolor). Al igual que los adultos, casi todos los adolescentes tienen dolores de cabeza. Casi el 75% de los adolescentes informan, por lo menos, un dolor de cabeza por mes.

Según Charles J. Wibbelsman, M.D., miembro de la American Academy of Pediatrics (Fellow of the American Academy of Pediatrics, FAAP), Jefe de la Clínica de Adolescentes en Kaiser Permanente, San Francisco: “Los dolores de cabeza más comunes en los adolescentes son los dolores de cabeza por tensión, específicamente relacionados con las tensiones de sus vidas: la escuela, los exámenes, los deportes y las actividades extracurriculares”,

El malestar que causan los dolores de cabeza por tensión, señala Wibbelsman, se siente, por lo general, como el conocido dolor en forma de banda “alrededor de la cabeza”, al igual que en la nuca y en la parte superior de los hombros. “Muchos dolores de cabeza por tensión desaparecen durante el verano, cuando termina la escuela”, dice Wibbelsman mientras ríe.

A menudo, las causas de los dolores de cabeza por tensión pueden buscarse en experiencias y hábitos adolescentes igual de comunes (aunque desafortunados):

  • Quedarse despierto hasta tarde y no dormir lo suficiente.
  • Esfuerzo excesivo o sobreexposición al sol.
  • Tensión en el hogar o en la escuela (la época de exámenes es cuando más dolores de cabeza hay en los adolescentes).
  • Deshidratación o falta de una nutrición correcta.
  • Tabaco, alcohol o cafeína (incluidos los refrescos con cafeína).
  • Música fuerte.
  • “Tiempo frente a la pantalla” excesivo (TV, videojuegos e Internet).

Los dolores de cabeza por tensión que se producen, aproximadamente, una vez al mes (o cuando existen factores externos evidentes, como estudiar “toda la noche” para un examen) no son una causa de preocupación excesiva. Puede ayudar alentando a su hijo adolescente para que modifique los hábitos que contribuyeron al dolor de cabeza en primer lugar.

Además, la mayor parte de los dolores de cabeza por tensión desaparecerán luego de un tiempo bastante corto, como resultado del descanso y, de ser necesario, del uso de medicamentos de venta libre, como el acetaminofeno o el ibuprofeno. Evite la aspirina; los niños o los adolescentes no deben tomarla. En casos poco frecuentes, la aspirina puede causar el Síndrome de Reye, una afección grave y posiblemente mortal.

Cuando se trata de algo más grave

Los dolores de cabeza frecuentes, incluso si son leves, pueden indicar un problema mayor. Si continúan, debe llevar a su hijo adolescente a su pediatra. Si su hijo adolescente tiene dolores de cabeza un par de veces por semana o se despierta con dolor de cabeza, debe visitar a su pediatra.

Las migrañas son menos comunes y más graves. Son mucho más dolorosas y duran más tiempo, desde algunas horas hasta algunos días, que los dolores de cabeza por tensión. Además de ser más intensas, el dolor de una migraña, por lo general, se encuentra en un lado de la cabeza, en lugar de la molestia más leve y generalizada del dolor de cabeza por tensión.

“Es importante obtener un diagnóstico correcto de las migrañas”, señala el Dr. Wibbelsman. “También es importante saber que las migrañas son hereditarias”.

Las indicaciones adicionales de una migraña incluyen las siguientes:

  • Náuseas o vómitos.
  • Sensibilidad extrema a la luz.
  • Dolor punzante que es diferente del dolor más parejo de un dolor de cabeza por tensión.
  • Dolor que empeora con el ejercicio.
  • Dolor de cabeza que no disminuye con el tiempo.
  • Dolor de cabeza que no responde a los medicamentos de venta libre.
  • Antecedentes de migrañas entre otros miembros de la familia (las migrañas pueden ser hereditarias).

Si su hijo tiene alguno de estos síntomas, comuníquese con su pediatra. Este examinará al adolescente y determinará si se trata de migrañas o no. Si bien no existe una cura para las migrañas, se las puede controlar mediante una combinación de medicamentos recetados y de cambios en el estilo de vida. Su pediatra les explicará a usted y a su hijo un plan de tratamiento para la migraña.

Una causa cada vez más común de las migrañas es una actividad conocida para muchos adolescentes. “Cada vez sabemos más sobre las causas de las migrañas -señala el Doctor Wibbelsman- y entre esas causas se encuentran las luces intermitentes y los sonidos fuertes, los tipos de luces y sonidos de los videojuegos”.

Los dolores de cabeza y los problemas emocionales en los adolescentes

Un tercer tipo de dolor de cabeza, menos frecuente, es el dolor de cabeza psicogénico. Este tiene algunos de los mismos síntomas que un dolor de cabeza por tensión, pero es causado por problemas emocionales, como la depresión. Los padres que estén preocupados por los dolores de cabeza frecuentes de los adolescentes deben estar alertas a los signos de depresión y de otros trastornos emocionales, incluidos los siguientes:

  • Cambios en los hábitos de alimentación, incluida la pérdida del apetito.
  • Mal humor excesivo o desinterés en las actividades típicas.
  • Cambios en los hábitos del sueño.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Peor rendimiento en la escuela.

Cualquiera de estos síntomas, ya sea que esté acompañados de dolores de cabeza o no, deben alentarlo a hablar con su hijo adolescente y a determinar si la depresión u otra inquietud emocional son un problema. Naturalmente, si considera que sus inquietudes son justificadas, debe hacer una visita al pediatra. Su pediatra podrá determinar si su hijo debe ver a un terapeuta o a algún otro especialista en problemas emocionales infantiles.

Otras causas del dolor en la cabeza

Existen otras circunstancias y afecciones que pueden causar dolor en la cabeza y deben ser examinadas siempre por un médico de manera inmediata. Estas incluyen dolores de cabeza con:

  • Cualquier lesión en la cabeza, ya sea que el adolescente pierda el conocimiento o no. Incluso una pérdida del conocimiento durante algunos segundos indica una conmoción.
  • Crisis epilépticas y convulsiones.
  • Vómitos recurrentes.
  • Mareos o problemas del equilibrio.
  • Dificultad para ver acompañada de dolor de cabeza.

En esos casos, el dolor de cabeza y los síntomas relacionados pueden significar una conmoción u otro resultado grave de una lesión en la cabeza; afecciones del sistema nervioso o neurológicas (del cerebro y del sistema nervioso central); o problemas que requieran más pruebas y la atención médica de los especialistas.

Está claro que la mayoría de los dolores de cabeza no están relacionados con lesiones ni indican problemas más graves. Sin embargo, hacer esa determinación es  responsabilidad de un médico. “Es muy importante hacer una evaluación médica adecuada de los dolores de cabeza”, indica el Dr. Wibbelsman, quien se desempaña en el Comité sobre Adolescencia de la AAP. “El pediatra podrá evaluar la naturaleza del dolor de cabeza y determinar el tratamiento correcto”.

También remarca que la mayoría de los dolores de cabeza de los adolescentes no son más que simples dolores de cabeza. “Los padres deben saber -señala- que los dolores de cabeza son una parte normal de la adolescencia, así como también lo son de la adultez”

Si cualquier tipo de dolor de cabeza ocurre más de una vez por semana, persiste a lo largo del día o está acompañado de alguno de los síntomas analizados en este artículo, lleve a su hijo adolescente a ver al pediatra. Esa es la mejor manera de asegurarse de que el dolor de cabeza de su hijo adolescente no se convierta en una preocupación para usted.

Este artículo fue publicado en Healthy Children Magazine.  Para ver la edición completa, haga clic aquí.

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
Healthy Children Magazine, Fall 2008
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.