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Problemas de Salud

La amenaza del bioterrorismo ha estado en las mentes de muchos padres, particularmente desde septiembre de 2001. Varios organismos infecciosos tienen la posibilidad de ser utilizados en actos de terrorismo, y los niños se consideran particularmente vulnerables a estos gérmenes. Los niños tienden a ser más sensibles a muchas enfermedades infecciosas y toxinas debido a que su frecuencia respiratoria es más rápida y, dependiendo de su edad, la incapacidad de describir los síntomas a sus padres, lo que puede retrasar el tratamiento apropiado. A continuación se muestran algunos de los gérmenes más comunes, desde el ántrax hasta la viruela que se puede utilizar en un ataque terrorista. 

Ántrax

El ántrax es una infección seria ocasionada por una bacteria llamada Bacillus anthracis. Desde el 2001, cuando se reportaron 22 casos de la enfermedad en los Estados Unidos después de que se enviaron esporas de ántrax por correo, la mayoría de estadounidenses tienen conocimiento de esta infección y su posible uso como una arma biológica. 

Al mismo tiempo, las infecciones de ántrax que ocurren naturalmente en humanos o animales aún son muy raras en los Estados Unidos. En el 2000 y 2001 hubo uno de estos casos de esta forma de ántrax. Estas infecciones naturales en humanos se puede propagar a través del contacto con animales infectados o productos animales contaminados como piel, lana, pelo y carne cruda. 

Señales y síntomas

La bacteria del ántrax se puede contraer de 3 maneras: a través de lesiones en la piel (ántrax cutáneo), al respirarlo (ántrax por inhalación) o al tragarlo (ántrax gastrointestinal). Cada tipo de infección tiene su propio grupo de señales y síntomas.

En el ántrax cutáneo, las esporas de ántrax (formas en seco de la bacteria) entran en la piel a través de un corte o abrasión, ocasionando lesiones inflamadas o protuberancias en la piel que pican. En el transcurso de un día o dos, el centro se vuelve negro. En la mayoría de casos, la lesión no es dolorosa. 

El ántrax por inhalación se desarrolla cuando un niño inhala las esporas de ántrax dentro de sus pulmones. Los primeros síntomas son similares a los de la gripe, incluyendo fiebre, escalofríos, tos, dolor de pecho, dolores de cabeza, dolor muscular y debilidad. De 2 a 5 días después, los síntomas empeoran y es posible que incluyan sudoración excesiva, un tono azulado en la piel por no recibir suficiente oxígeno, serias dificultades para respirar, trastorno mental y shock. 

El ántrax gastrointestinal se puede ocasionar cuando su hijo come carne cruda de un animal infectado. Entre sus síntomas están la náusea, pérdida de apetito, vómitos y fiebre. A medida que empeora la condición del niño, es posible que tenga un severo dolor de estómago, diarrea con sangre y vómitos de sangre. Algunos jóvenes tienen lesiones en la boca y garganta, y sudoración en el cuello. 

A pesar de que las lesiones de la piel son infecciosas, la transmisión de cualquier tipo de ántrax de persona a persona es rara. El período de incubación de todas las formas de ántrax generalmente es menor de 2 semanas, aunque puede ser de hasta meses debido a la variedad de inhalación.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

Si su pediatra cree que existe la probabilidad de una infección por ántrax, talvez debido a que su hijo ha estado expuesto a ántrax o ha desarrollado los síntomas que se describen aquí, es posible que su pediatra solicite exámenes de laboratorio de diagnóstico especiales de la sangre de su hijo, de líquidos respiratorios (esputo) o de las lesiones de la piel. Si se considera que hay ántrax por inhalación, su médico recomendará una película de rayos X pecho o un una tomografía computarizada para observar más detalladamente los pulmones y otras áreas dentro del pecho. 

Su pediatra informará cualquier sospecha de un caso de ántrax a los oficiales de salud pública.

Tratamiento

Cuando ocurre una infección por ántrax, es necesario que su hijo reciba tratamiento de inmediato.

El ántrax cutáneo que ocurre de manera natural generalmente se trata con una variedad de antibióticos como penicilina, eritromicina o tetraciclina de 7 a 10 días. En los casos de ántrax asociados con el bioterrorismo del 2001, los médicos con frecuencia prefieren recetar ciprofloxacina oral o doxiciclina. A pesar de que los medicamentos como la ciprofloxacina y la tetraciclina generalmente no se recomienda usarlos en niños, es posible que sean las opciones apropiadas en infecciones serias en las cuales los beneficios de estos antibióticos sobrepasa cualquier posible efecto secundario o real. Sin embargo, los medicamentos como ciprofloxacina o tetraciclina que generalmente se les suministran a los adultos para estas infecciones de ántrax se recetan con más precaución en niños y mujeres embarazadas debido a los problemas de seguridad.

Para las infecciones por inhalación y gastrointestinales, es posible que su pediatra recomiende primero que se suministren los antibióticos por vía intravenosa en el hospital. El tratamiento para estas infecciones más serias generalmente dura 2 meses o más.

¿Cuál es el pronóstico?

Cuando se proporciona el tratamiento para ántrax con anticipación, generalmente es efectivo. Sin embargo, si la infección no se trata, es muy seria y puede ocasionar la muerte. De los 3 tipos de infecciones de ántrax, el ántrax por inhalación es el más peligroso. Se ha comprobado que este tipo de ántrax puede ser mortal en el transcurso de los días después de que aparecen los síntomas en la mitad de las personas que tienen la infección. Por el contrario, el ántrax cutáneo posee un riesgo muy pequeño de muerte. En realidad, la muerte es rara cuando las infecciones de ántrax gastrointestinal se tratan inmediatamente.

Prevención

Una vacuna contra el ántrax se encuentra disponible en los Estados Unidos, pero no está autorizada para utilizarla en niños o mujeres embarazadas debido a que no se han realizados suficientes pruebas en estos grupos. Actualmente, se están estudiando las vacunas contra el ántrax más nuevas y más eficientes.

 No le suministre a su hijo antibióticos como medida preventiva debido a que está preocupado de que pueda estar expuesto al ántrax en algún momento en el futuro. Los antibióticos pueden provocar resistencia, lo que los hace menos efectivos. Algunas veces también pueden ocasionar serios efectos secundarios. Su médico debe recetar estos medicamentos solo si su hijo en realidad ha estado en contacto con la bacteria del ántrax. Si su pediatra considera que su hijo ha estado expuesto a las esporas de ántrax, es posible que el médico considere recetarle antibióticos preventivos con el ántrax por inhalación, aún cuando no se ha autorizado para utilizar este método en niños. Si ocurriera un ataque terrorista, los pediatras decidirán qué antibióticos se deben usar como una medida preventiva.

Fiebres hemorrágicas ocasionadas por arenavirus

Varios virus pueden ocasionar infecciones llamadas fiebres hemorrágicas (sangrado). Una familia de virus llamada arenavirus es la responsable de ocasionar coriomeningitis linfocítica y 5 fiebres hemorrágicas: la boliviana, argentina, la asociada con el virus de la sabia, la venezolana y de Lassa. En algunas partes del mundo, especialmente en Sur América y el continente africano, estas infecciones son mucho más comunes, pero se pueden encontrar en los Estados Unidos. La fiebre de Lassa, por ejemplo, ocurre principalmente en África occidental, pero se ha diagnosticado en los Estados Unidos entre las personas que han viajado a África.

Los roedores son los portadores del arenavirus y se puede propagar entre los humanos que inhalan partículas muy pequeñas del virus o cuando la piel tiene contacto con la orina o la saliva de los roedores. Después el virus ingresa al cuerpo a través de una cortada o un rasguño.

Señales y síntomas

Algunas infecciones de fiebre hemorrágica solo ocasionan enfermedades leves, pero en otros casos, pueden ser mucho más serias. En algunas ocasiones, pueden ser fatales. Una infección con un arenavirus con frecuencia empieza con síntomas como

  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Dolores musculares
  • Inflamación en los ojos
  • Dolor abdominal

Los síntomas del tracto respiratorio, incluyendo un dolor de garganta y pus, pueden ocurrir en las personas con fiebre de Lassa. Las infecciones de arenavirus también pueden ocasionar sangrado en las membranas mucosas (nariz y boca) y puntos rojos y púrpura llamados petequias que indican sangrando debajo de la piel. En la mayoría de infecciones severas, los pacientes pueden desarrollar una parálisis aproximadamente de 7 a 9 días después de que empiece la enfermedad. Entre otros hallazgos serios están las convulsiones, temblores y cambios en el estado de conciencia.

La transmisión de persona a persona a través de los fluidos corporales o secreciones respiratorias no es común pero puede ocurrir. El período de incubación de las enfermedades de arenavirus son de aproximadamente 1 a 2 semanas.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

Los niños y adultos que se considera que padecen de fiebre hemorrágica se les puede realizar un examen de anticuerpos para confirmar si existe el virus.

Tratamiento

Algunas veces un medicamento antiviral llamado ribavirina, suministrado por vía intravenosa, se utiliza para disminuir el índice de muerte entre las personas con fiebre de Lassa severa, especialmente si el medicamento se suministra durante la primera semana de la enfermedad. La ribavirina también puede ser útil para tratar otros tipos de arenavirus. Las transfusiones de plasma de los pacientes que se han recuperado de la infección de arenavirus se proporcionan algunas veces como parte del tratamiento.

Prevención

La mejor manera de evitar el arenavirus es mantenerse alejado de los roedores que pueden portar la enfermedad. Esfuércese por evitar que los roedores entren en su casa y se aniden en las áreas cercanas a las personas.

La fiebre hemorrágica argentina y posiblemente la boliviana se pueden evitar con una vacuna que aún se está estudiando. No hay disponible ninguna vacuna para otras fiebres hemorrágicas asociadas con el arenavirus.

No permita que su hijo tenga contacto cercano con personas ya infectadas con un virus de fiebre hemorrágica.

En caso de un bioataque terrorista que tiene que ver con el arenavirus, siga las instrucciones que proporcionan los oficiales de salud pública para reducir el riesgo de exposición de su familia.

Peste

La que alguna vez se denominó “Peste Negra”, es una peste que mató a millones de personas en épocas anteriores. En los años 1300, por ejemplo, fue responsable de la muerte de 20 a 30 millones de personas en Europa. A pesar de que las mejoras en las condiciones de vida y el control de roedores ha disminuido dramáticamente la cantidad de casos en la actualidad, aún existen 1,000 o más casos en todo el mundo cada año, incluyendo algunos en los Estados Unidos. La bacteria responsable de la peste se denomina Yersinia pestis. Los casos de la peste se han reportado en varios estados occidentales de los Estados

Unidos, principalmente en Nuevo México, Arizona, California y Colorado. La enfermedad ocurre en las áreas rurales y la incidencia tiende a ser mayor en el verano, especialmente aquellos que persiguen los inviernos templados y las primaveras húmedas.

La peste bubónica es la forma más común de la peste que infecta los ganglios linfáticos. Generalmente, se propaga cuando las pulgas que se han alimentado de roedores infectados pican a los humanos (con más frecuencia, ratas) o mascotas como gatos y perros que han tenido contacto cercano con roedores. Se propaga con menos frecuencia cuando los humanos tienen contacto con los tejidos y fluidos corporales de roedores infectados y otros animales, incluyendo mascotas. Los gérmenes generalmente entran en el cuerpo humano a través de una cortada o abrasión en la piel. Algunos casos de peste se transmiten cuando un animal infectado como una ardilla terrestre o perro de la pradera muerde a alguna persona. La transmisión de persona a persona puede ocurrir a través del contacto con el drenaje de los ganglios linfáticos infectados o pequeñas gotas que atrapan los pacientes con infección pulmonar.

Otras formas de la enfermedad se pueden propagar a los humanos de las siguientes maneras:

A pesar de que la plaga septicémica, que afecta el flujo sanguíneo, ocurre con mayor frecuencia como una complicación de una peste bubónica, puede ocurrir de un contacto directo. Una vez que la bacteria invade el flujo sanguíneo, la enfermedad puede ocasionar enfermedades serias.

La peste neumónica primaria que infecta los pulmones se propaga cuando una persona inhala las partículas aerotransportadas de una persona o animal infectado con la peste. Como su nombre indica, puede provocar neumonía. En los últimos años, ha aumentado la preocupación con respecto al posible uso de Y pestis en el bioterrorismo debido a que se puede propagar a través del aire.

Señales y síntomas

La peste bubónica empieza con síntomas como

  • Fiebre
  • Ganglios linfáticos inflamados y dolorosos denominados bubones

Los bubones tienden a desarrollarse en el área inguinal o en las regiones de la axila o el cuello. Entre otros síntomas comunes asociados con la peste bubónica, así como otras formas de peste, se encuentran

  • Escalofríos
  • Dolor de cabeza
  • Cansancio o debilidad extrema

Cuando una persona tiene la peste que infecta el flujo sanguíneo (septicémica) y se propaga a través del cuerpo, puede ocasionar serios problemas como presión baja y dificultades respiratorias. La peste neumónica puede tener serias complicaciones también, como tos, dificultades respiratorias y esputo con sangre.

El período de incubación de la peste bubónica siempre es menos de una semana y posiblemente solo 2 días.

Cuándo debe llamar a su pediatra

Comuníquese con su pediatra si un roedor muerde a su hijo o si desarrolla síntomas como los que se describen en esta sección. 

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

La peste generalmente se diagnostica con exámenes de laboratorio que pueden detectar la Y pestis, incluyendo las evaluaciones de las muestras del esputo y los ganglios linfáticos, así como muestras de sangre.

Tratamiento

Los niños con la peste con mayor frecuencia reciben tratamiento con antibióticos como estreptomicina o gentamicina suministrada en una inyección. En algunos casos, es posible que en vez de estos se elijan otros medicamentos. Este tratamiento generalmente continúa de 7 a 10 días o hasta varios días después de que desaparece la fiebre. También es posible que su médico recomiende drenar el pus de los ganglios linfáticos en los niños con peste bubónica.

¿Cuál es el pronóstico?

Si el tratamiento se suministra inmediatamente, puede evitar que la peste empeore. Sin embargo, si no recibe el tratamiento correcto, la enfermedad puede ocasionar la muerte relacionada con las infecciones en los pulmones y flujo sanguíneo.

Prevención

Si vive en áreas de Estados Unidos en donde se ha reportado la peste, como en el suroeste, tome las medidas necesarias para disminuir los riesgos de la enfermedad. No deje afuera comida de mascotas que pueda atraer a los roedores. Retire los cepillos y pilas de piedras que pueden servir como lugares para que aniden los roedores. Use insecticidas para eliminar las pulgas. Trate constantemente a las mascotas de la familia para eliminar las pulgas. Se les debe indicar a los niños que eviten cualquier contacto con animales enfermos o muertos.

Si su hijo tuvo contacto cercano con una persona contagiada con la peste, comuníquese con su pediatra si desarrolla una fiebre u otro síntoma que pueda indicar que está infectada. En estos casos se pueden recetar antibióticos como medida preventiva (profiláctica).

A pesar de que la peste no se ha utilizado como una arma bioterrorista, los oficiales gubernamentales han percibido su posible uso de esta manera. Si la amenaza alguna vez se vuelve realidad, se pueden emitir los lineamientos sobre los pasos que se deben seguir para proteger a su hijo. No hay ninguna vacuna actualmente disponible para protegerse contra la peste.

Viruela

Muchos estadounidenses crecieron en una era en la cual aparentemente no existía ningún peligro de contraer viruela. En realidad, en 1980, la Organización Mundial de la Salud declaró que la viruela se había erradicado en todo el mundo. En los Estados Unidos, los médicos dejaron de suministrar las vacunas de rutina contra la viruela a los niños en 1971. Sin embargo, después de los ataques terroristas de septiembre de 2001, la preocupación con respecto a la viruela surgió nuevamente debido a que la enfermedad se considera una posible arma en un bioataque terrorista. Como resultado, aún cuando la vacuna contra la viruela no se recomienda para uso universal, los oficiales de salud pública están elaborando las recomendaciones para cuando se deba suministrar dicha vacuna.

El virus de la variola, parte de una familia de virus llamada Poxviridae, ocasiona la viruela. Es altamente contagioso y se propaga a través de partículas aerotransportadas de la saliva de una persona infectada. En un menor número de casos, se puede propagar a través del contacto directo con una lesión ocasionada por la viruela, la ropa o la ropa de cama. Solo los humanos pueden contraer viruela.

Señales y síntomas

Un niño con viruela desarrollará la enfermedad después de un período de incubación de 7 a 17 días. Se enfermará con tanta gravedad que estará postrado en cama con síntomas como

  • Una fiebre alta (de 102° F a 104° F o de 38.9° C a 40.0° C)
  • Severos dolores de cabeza
  • Dolor de espalda
  • Dolor abdominal
  • Cansancio físico excesivo
  • Vómitos
  • Convulsiones

Después de aproximadamente 2 a 5 días, el niño desarrollará ampollas o úlceras en la boca o en la garganta. En este momento, se contagiará y se podrá propagar la infección. En las siguientes 24 horas, se desarrollará una erupción, la cual generalmente empieza en la cara y se propaga rápidamente a los antebrazos, torso y piernas. Esta erupción se desarrollará como protuberancias y después en ampollas llenas de pus que pronto se volverán costrosas. Pocas veces, las ampollas se llenarán de sangre. Se formarán costras, las cuales se caerán aproximadamente de 3 a 4 semanas después, dejando cicatrices algunas veces.

Aproximadamente de 3 a 4 semanas después de que aparece la erupción por primera vez, las costras se separarán. En este momento, el niño ya no contagiará.

Cuándo debe llamar a su pediatra

Si su hijo desarrolla esta enfermedad, especialmente una erupción con fiebre, comuníquese con su pediatra.

Al principio la varicela se puede confundir con la viruela, pero las erupciones son muy diferentes. Las ampollas de la varicela se concentran más en la cara y en el torso que en los brazos y piernas. Las erupciones aparecen en oleadas en vez de aparecer todas a la vez y se encuentran en diferentes etapas de desarrollo a la vez (por ejemplo, protuberancias, ampollas, costras). La varicela es más delicada y parece estar más sobre la piel que dentro de la piel.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

Un médico considerará que es viruela si existen los síntomas descritos anteriormente, particularmente las erupciones características asociadas con la infección. Los exámenes de diagnóstico de la viruela, que incluyen el líquido de la erupción y de las ampollas para analizar, solo se pueden llevar a cabo en los Centros para Control y Prevención de Enfermedades.

Si considera que un niño o un adulto tiene viruela, se debe comunicar inmediatamente con los departamentos de sanidad.

Tratamiento

Actualmente, ningún tratamiento efectivo está disponible para la viruela. Un medicamento antiviral denominado cidofovir puede ser útil pero no se ha probado en casos reales. A los niños y adultos con la infección se les proporcionará algún tratamiento de apoyo como líquidos intravenosos en el hospital, así como medicamentos para controlar la fiebre y otros síntomas. Los pacientes y sus contactos cercanos se colocarán inmediatamente en aislamiento para que no contagien la infección a otras personas.

¿Cuál es el pronóstico?

Se ha reportado una tasa de mortalidad que alcanza el 30% con la viruela, especialmente en bebés antes de sus primeros años y adultos mayores de 30 años. Sin embargo, la mayoría de niños y adultos con esta enfermedad se recuperan, aunque es posible que queden con cicatrices asociadas con las erupciones.

Prevención

Las vacunas contra la viruela no se recomiendan actualmente para el público en general, y la vacuna no está disponible con su pediatra. El personal militar y los primeros que responden como los conductores de ambulancias, técnicos médicos de emergencias, algunas enfermeras y los médicos han recibido la vacuna. En Estados Unidos, el gobierno ha almacenado grandes suministros de la vacuna contra la viruela que se utilizarán en una emergencia, incluyendo un ataque terrorista relacionado con la viruela, si ocurriera alguna vez. La vacuna puede reducir la gravedad de una infección de viruela o incluso evitarla si se administra en el transcurso de 4 días después de que la persona se ha expuesto al virus de la variola. Sin embargo, la vacuna en sí tiene efectos secundarios potencialmente serios.

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
Immunizations & Infectious Diseases: An Informed Parent's Guide (Copyright © 2006 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.