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Problemas de Salud

Las noticias ocasionales sobre enfermedad de la vaca loca han ocasionado preocupación entre algunos padres con respecto a la compra de carne. Sin embargo, la probabilidad de adquirir la enfermedad de la vaca loca parece ser menor de lo que los padres pueden creer.

Enfermedad de la vaca loca es el nombre que se utiliza generalmente para la encefalopatía espongiforme bovina (BSE). Es una de las diversas enfermedades por priones. Los priones son un tipo de partículas infecciosas. Las enfermedades por priones son infecciones progresivas y degenerativas que afectan el sistema nervioso central del ganado bovino. Se pueden transmitir a los humanos que comen carne bovina de un animal infectado o tienen contacto con los tejidos de animales infectados. El ganado bovino se infecta con la BSE por ingerir alimentos contaminados con el organismo de BSE. El ganado bovino desarrolla una enfermedad cerebral que ocasiona la muerte. Cuando los humanos se contagian con la enfermedad, ésta ocasiona una variación de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ) denominada variante de la ECJ (vECJ), la cual es un trastorno cerebral fatal.

Millones de ganado bovino han sido aniquilados en Europa a partir los primeros casos de la enfermedad de la vaca loca que apareció en 1980. El primer caso de BSE en una vaca lechera en los Estados Unidos lo identificó el Departamento de Agricultura en diciembre de 2003. La Administración de Alimentos y Medicamentos y otras agencias federales tienen regulaciones establecidas para evitar la contaminación de los productos alimenticios de los EE.UU. con BSE. Actualmente, el riesgo de contagiarse de BSE con la carne bovina disponible en los Estados Unidos se considera extremadamente bajo.

En todo el mundo, las enfermedades relacionadas con BSE continúan siendo muy raras en los humanos. Hasta diciembre de 2003, había un total de 143 casos de vECJ reportados en el Reino Unido, más 6 casos en Francia y 1 en cada uno de los Estados Unidos, Canadá, Italia e Irlanda. Una persona también se puede infectar si recibe un trasplante de alguien con la enfermedad o si un niño recibe una hormona del crecimiento que generó de la glándula pituitaria de una persona infectada. Recuerde que las hormonas del crecimiento ahora se fabrican en vez de obtenerlas de los cuerpos humanos.

Señales y síntomas

Las personas con la enfermedad de la vaca loca pueden tener señales y síntomas muy graves, incluyendo cambios de personalidad, rigidez muscular, movimientos musculares involuntarios, demencia y convulsiones. La enfermedad puede afectar a personas más jóvenes que a aquellos con ECJ tradicional (a la mediana edad de 28 años en vECJ, en comparación con los 68 años en la ECJ clásica). La mayoría de casos han ocurrido en adultos, pero se ha observado algún caso ocasional en adolescentes. La forma tradicional de la enfermedad tiene una base hereditaria. Ambas enfermedades implican proteínas anormales que se acumulan en el cerebro.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

Las señales y síntomas de la vECJ ayudarán a su pediatra a realizar el diagnóstico. Sin embargo, la única manera para diagnosticar definitivamente cualquier enfermedad humana por priones es examinar el tejido cerebral en sí.

Tratamiento

No hay ningún tratamiento disponible para retrasar o detener el avance de la enfermedad de la vaca loca u otras infecciones por priones. Actualmente se están realizando estudios para investigar una cantidad de tratamientos experimentales.

¿Cuál es el pronóstico?

La enfermedad de la vaca loca es fatal. El período de incubación de la enfermedad relacionada con la exposición a los tejidos infectados varía entre 1.5 años y más de 30 años.

Prevención

No hay ninguna evidencia de que cocinar carne contaminada destruirá el organismo de BSE. Las regulaciones gubernamentales para la industria de la carne bovina consideran muy poco probable el riesgo de transmisión de BSE a las personas.

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
Immunizations & Infectious Diseases: An Informed Parent's Guide (Copyright © 2006 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.