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Problemas de Salud

Puede ocurrir casi en cualquier momento. Mientras habla por teléfono, cuando se está bañando, cuando está realizando sus diligencias, sin su conocimiento y tal vez nunca lo llegue a saber, su hijo con sobrepeso puede empezar a comer a escondidas. Cuando sea mayor, puede darse el gusto en las casas de sus amigos, o cuando tenga dinero , puede comprar sus propios antojitos.

¿Por qué se está comportando su jovencita de esta manera? Después de todo, posiblemente en realidad desee perder peso, entonces, ¿por qué está comiendo a escondidas? Existen muchas posibles explicaciones. Su hija puede sentir ansiedad con respecto a problemas con sus amigos, y la comida le puede parecer tranquilizante y reconfortante. Puede estar aburrida o cansada. O es posible que este triste o sola. En muchos casos, puede interpretar estas emociones como hambre, y asaltará la despensa cuando nadie la está viendo.

En la mayoría de familias, esta manera de comer a escondidas no pasa desapercibido durante mucho tiempo. Puede observar uno cuantos platos sucios en su habitación. Posiblemente faltarán productos de comida notorios en el refrigerador. Tal vez encontrará envoltorios de dulces en su bote de basura. En casos como este, ¿qué debe hacer?

Primero, no entre en pánico ni reaccione fuertemente. Plantéele el problema a su hija. Sin acusarla ni enojarse o amenazarla con castigarla, dígale que observó que a veces come en su cuarto cuando cree que nadie la está viendo. Explíquele que está enterado de su comportamiento. Indíquele que es contraproducente para sus objetivos de pérdida de peso. Luego acepte ayudar a su hija a trabajar con el problema.

A algunos padres les parece útil establecer una norma en la que sus hijos tienen que pedirle (o a sus cónyuge) la comida. En lugar de decirle simplemente a su hijo, “¡No comas a escondidas!” motívelo a que pida la comida cuando la desee. Explíquele que la ayudará a tomar buenas decisiones nutritivas sobre qué y cuándo comer. Puede orientarla para que coma a escondidas con menos frecuencias y tome mejores decisiones de comida cuando tenga que comer.

Por ejemplo, le puede decir, “¿Qué de alimentos ha estado comiendo a escondidas?” Su hija puede responder, “Estoy comiendo patatas fritas muy tarde en la noche”. Puede darle seguimiento al preguntarle, “¿Dónde las conseguiste?” “Las compro en la máquina dispensadora de la escuela”.  “Bien, cuando creas que quieres comer, ¿puedes tomar mejores decisiones en vez de optar por las patatas fritas? La próxima vez que desees algo de comer, pídemelo. Elegiremos las comidas juntas que puedan mantener tus esfuerzos por perder peso en la dirección correcta”.

Una vez que su hija empieza a pedirle la comida, recompénsela por hacerlo (¡aunque obviamente no la recompense con comida!). A un niño pequeño, proporciónele una calcomanía o estrella cada vez que le pida algo de comer, o léale una historia para dormir adicional. También puede acumular puntos para adquirir suministros para la escuela o juguetes baratos. Para un niño más grande, tal vez puede acumular puntos para un boleto al cine el domingo por la tarde o un día en la pista de patinaje o en el zoológico.

 

Última actualización
3/31/2014
Fuente
A Parent's Guide to Childhood Obesity: A Road Map to Health (Copyright © 2006 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.