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Problemas de Salud

Algunos niños obesos tienen que enfrentar más cosas que simplemente perder el exceso de peso. También son blanco de burlas, a menudo despiadadas, en la escuela debido a su obesidad. Con el tiempo, estas burlas pueden tener repercusionesemocionales en cualquier joven, particularmente a medida que pierden amigos y autoestima. Algunos de estos niños finalmente llegan a tener miedo de ir a la escuela. De hecho, las investigaciones muestran que es más probable que los niños que reciben intimidaciones falten a clases. Algunos, incluso, dejan de ir a la escuela por completo.

En muchos casos, estas provocaciones aumentan con el tiempo. A medida que se intensifican, estos niños pueden sentirse aterrorizados. Incluso, pueden llegar a temer por su seguridad física. Para los padres, puede ser descorazonador ver esta situación.

Cómo deben responder los padres y los niños    ante este tipo de intimidaciones

  • Contarle a un adulto.
  • Mantenerse en grupo.
  • En la mayor medida posible, no reaccionar frente a las provocaciones. Si el bravucón de la escuela ve que el niño se preocupa o, incluso, que empieza a llorar, es probable que las burlas empeoren. Aliente a su hijo para que mantenga la compostura, se dé vuelta y se retire de la situación.
  • Si la intimidación continúa, su hijo puede, si se siente seguro, intentar ser firme y hacerle frente a su torturador. En algunos casos, una afirmación firme neutralizará el enfrentamiento. Puede ser algo como: “¡deja de fastidiarme!”. El bravucón podría reaccionar volviendo su atención a una “presa más fácil” que no luchará contra él y que parezca más vulnerable a los ataques verbales.
  • Informe al maestro de su hijo sobre el acoso al que está siendo sometido su hijo. Es posible que el maestro pueda intervenir para ponerle fin. Si las burlas continúan, pídales al director de la escuela o al consejero de la escuela de su hijo que intervengan. Es posible que a su hijo le avergüence que usted hable con el director, pero usted no puede dejar que lo sigan maltratando. De hecho, muchas escuelas ahora tienen políticas contra las intimidaciones. Generalmente, es mejor dejar que el maestro y el director manejen la situación, antes que comunicarse usted mismo con el bravucón o con los padres del bravucón.
  • Convenza a su hijo de intentar formar un vínculo más cercano con los amigos sí que tenga en la escuela. Si anda con un grupo en el área de juego o parque de recreo, o en la sala de almuerzo, es menos probable que lo elijan para maltratarlo.
  • Agregue una actividad fuera de la escuela en la que su hijo con sobrepeso pueda participar, en la que pueda desarrollar un nuevo grupo de pares que tal vez estén menos inclinados hacia las burlas. Inscríbalo en una clase de karate o en los niños exploradores o niñas exploradoras.
  • Pase más tiempo con su hijo y trátelo como una persona importante. Ayude a mantener la autoestima de su hijo demostrándole respeto y aceptación, y transmitiéndole el mensaje “creo en ti”.

Cuando  la intimidación se produce en el hogar

Cuando esté evaluando las burlas que sufre su hijo con sobrepeso, no pase por alto lo que puede estar sucediendo en su propio hogar. Tristemente, algunos jóvenes obesos reciben burlas de sus propios hermanos. Incluso algunos padres dirigen comentarios negativos a su hijo con sobrepeso, a menudo con afirmaciones como: “te estoy diciendo qué hacer, ¿por qué no lo haces?”. Si esto está sucediendo en su hogar, usted debe ponerle fin. Analícelo con la familia y establezca algunas reglas sensatas para relacionarse entre sí de una manera más positiva.

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
A Parent's Guide to Childhood Obesity: A Road Map to Health (Copyright © 2006 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.