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Problemas de Salud

Algunas enfermedades infecciosas han llamado la atención pública y han provocado la consternación pública similar a la del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). El virus de la inmunodeficiencia humana es el organismo responsable del SIDA. Esta infección y enfermedad es de gran preocupación para los adultos y también afecta a los bebés, niños y adolescentes.

Aproximadamente, la mitad de todas las nuevas infecciones de VIH en Estados Unidos se presentan en adolescentes y adultos jóvenes, con mucha frecuencia, al igual que una ITS, se trasmite a través de los fluidos corporales como el semen y los fluidos vaginales. También puede contagiarse a través del uso de drogas intravenosas y pocas veces, a través de la sangre, derivados de la sangre, agujas y otros instrumentos filosos contaminados con fluidos corporales y sangre infectados.

Los bebés y niños con frecuencia adquieren la infección de VIH a través de una madre infectada, ya sea durante el parto del recién nacido o hasta antes del nacimiento cuando el VIH se puede transmitir a través de la placenta del feto. También puede contagiarse a través de la leche materna infectada. También se han documentado casos de transmisión debido a masticación previa (compartir alimentos masticados previamente entre las personas encargadas del cuidado y los niños).

El virus no se puede contagiar a través de los abrazos y sentarse junto a una persona que sea VIH positivo, saludarla de mano, jugar con sus juguetes o comer alimentos preparados por la persona con la infección. No se han presentado casos de transmisión en escuelas o centros de cuidados infantiles.

Signos y síntomas

El virus de la inmunodeficiencia humana es una infección que dura toda la vida. Sin embargo, puede ser que los síntomas no aparezcan sino varios meses o años después de adquirir el virus. De hecho, el tiempo de incubación promedio desde que se contrae el virus hasta que se presentan los signos de SIDA en adolescentes y adultos es de 10 a 11 años. Esto significa que es posible que muchos adultos jóvenes no sepan que están infectados y puedan contagiar el VIH a otras personas.

Cuando las personas están infectadas con VIH, el virus ataca su sistema inmunológico. Los signos y síntomas pueden incluir:

  • Hinchazón de los nodos linfáticos
  • Diarrea recurrente
  • Infecciones cutáneas leves
  • Infecciones persistentes de hongos en la boca (aftas)
  • Incapacidad de subir de peso o aumentar de estatura a una velocidad normal
  • Hígado y bazo más grandes

A medida que el sistema inmunológico continúa deteriorándose, se pueden presentar infecciones relacionadas con el SIDA y cáncer.

¿Cómo se hace el diagnóstico?

Existen pruebas de sangre disponibles para diagnosticar la infección de VIH. Estas pruebas detectan la presencia de anticuerpos del virus. El virus en sí también se puede detectar o cuantificar por medio de pruebas de ácido nucleico (carga viral de VIH o PCR ADN).

Si los adolescentes sexualmente activos dan positivo para VIH, se debe avisar a sus parejas sexuales y se deben realizar la prueba inmediatamente y de nuevo varios meses después.

Tratamiento

Existen varios medicamentos contra el VIH aprobados para uso en niños y adolescentes. Cuando se usan juntos, los medicamentos reducen los niveles del virus del VIH en la sangre. Las infecciones relacionadas con el síndrome de inmunodeficiencia adquirida, llamadas infecciones oportunistas, también se pueden tratar.

Aunque existen varias maneras de dar tratamiento contra el VIH, no existe una cura.

¿Cuál es el pronóstico?

El virus de la inmunodeficiencia adquirida es una infección grave que representa un peligro para la vida. Puede dejar a los niños y adolescentes vulnerables a tipos graves de enfermedades contagiosas cuando sus medicamentos contra el VIH no se toman como debe ser. Al cumplir con el régimen de medicamentos, los niños y adolescentes infectados con VIH pueden esperar una vida más plena y prolongada.

Prevención

Una mujer embarazada infectada con VIH puede reducir el riesgo de contagiar el virus a su hijo recién nacido al tomar los mismos medicamentos, que comúnmente se recetan a personas que son VIH positivo. El recién nacido recibe tratamiento durante varias semanas hasta que se aclara si está o no infectado.  Cuando existen alternativas (como fórmula infantil) disponibles, la madre no debe amamantar a su hijo. Cuando un bebé empiece a ingerir alimentos sólidos, no se deberán usar alimentos masticados previamente ya que esto también puede contagiar el VIH.

Si su hijo adolescente es sexualmente activo, deberá practicar sexo seguro, usando un condón de látex durante cada experiencia sexual. Aun cuando los adolescentes infectados con VIH no tengan síntomas, todavía podrían contagiar el virus a otros.

El VIH también se puede contagiar a través de jeringas o agujas, inyectándose accidentalmente con una aguja que contenga sangre de otra persona o al tener contacto con otros fluidos corporales que contengan sangre.

 

Última actualización
7/31/2014
Fuente
Adapted from Immunizations and Infectious Diseases: An Informed Parent's Guide (Copyright © 2006 American Academy of Pediatrics) and updated 2012
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.