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Problemas de Salud

El LCA (ligamento cruzado anterior) es el ligamento que conecta el fémur (hueso del muslo) y la tibia (hueso de la espinilla) en el interior de la articulación de la rodilla. Los ligamentos son fibras fuertes, que no se estiran y sostienen los huesos. El LCA, junto con el ligamento cruzado posterior (LCP), el ligamento colateral medial (LCM), y los meniscos (cartílagos), ayuda a mantener la rodilla estable y ayuda a proteger la rodilla de moverse, rotar e hiperextenderse al correr, saltar o caer.


Síntomas

Los desgarres del LCA pueden ocurrir por contacto fuerte a la parte delantera o externa de la rodilla o por la torsión o la hiperextensión de la rodilla. Un desgarre del LCA se asocia generalmente con dolor de rodilla y una sensación repentina de que la rodilla cede. Por lo general, las personas con un desgarre del LCA sienten un "chasquido" en la rodilla cuando se lesionan. La inflamación ocurre a menudo dentro de las siguientes 24 horas. Si bien puede haber dolor, limitación del movimiento y una sensación de soltura en la rodilla, algunos individuos con desgarres del LCA tendrán un dolor de menor importancia, inflamación o la limitación de la actividad de carga de peso. Algunos atletas con un desgarre del LCA pueden ser capaces de caminar o correr incluso cuando las lesiones sean graves.

Cuando el LCA se desgarra, es común tener también lesiones en el LCM y el menisco. Los síntomas de un esguince del LCM o un desgarre del menisco pueden ser más intensos que los síntomas de un desgarre solo del LCA.

Cuándo buscar atención médica

Los atletas deben de buscar atención médica si tienen una lesión en la rodilla con un chasquido, inflamación en las próximas 24 horas, movimiento de la rodilla restringido o inestabilidad en la rodilla. La incapacidad de correr, saltar, pivotear o cambiar de dirección también debe garantizar una evaluación médica.

Jugar con un LCA desgarrado

Los atletas que practican deportes que implican el contacto, girar, saltar y movimientos de corte, como el fútbol, el fútbol soccer y el baloncesto, suelen ser incapaces de seguir con su deporte con un desgarre del LCA. Los intentos de continuar jugando con un desgarre del LCA pueden resultar en una mayor lesión al cartílago y los meniscos. La combinación de inestabilidad de la rodilla y daño al cartílago pueden llevar al desarrollo de cambios artríticos prematuros. Los atletas que participan en deportes de bajo impacto y sin pivote como el ciclismo o la natación, pueden ser capaces de continuar practicando su deporte con un desgarre del LCA.

Pruebas

La imagen de resonancia magnética (IRM) es la mejor prueba para confirmar la sospecha de un desgarre del LCA y para verificar otras lesiones tales como un desgarre del menisco. Los desgarres de LCA no se pueden diagnosticar con rayos X. Sin embargo, en los niños que son pre púberes o cuyos huesos todavía están creciendo, una radiografía puede revelar una fractura en el sitio de inserción del LCA. Para una mejor recuperación, este tipo de fractura se debe encontrar y tratar en un plazo de 7 a 10 días después de la lesión.

Tratamiento

El tratamiento para los desgarres del LCA depende de la edad del atleta y de los deportes que practica. El tratamiento conservador incluye la modificación de la actividad, ejercicios de rehabilitación y el uso de un aparato ortopédico durante la actividad. El tratamiento quirúrgico implica crear un nuevo ligamento de un tendón en la rodilla del paciente o de un donante de tejido. Idealmente, la cirugía se realiza después de que el atleta se ha recuperado de los efectos de la lesión inicial. Si la rodilla todavía está inflamada, rígida o débil al momento de la cirugía, todos los beneficios del tratamiento quirúrgico temprano se perderán por los retrasos en la recuperación de la cirugía.

Los atletas jóvenes pueden optar por esperar a realizar la cirugía hasta que sus huesos han terminado de crecer para reducir el riesgo de crecimiento del cartílago por lesiones de la cirugía. Se están desarrollando nuevas cirugías para evitar esto. Es probable que la mayoría de los atletas que participan en correr, saltar, girar o en deportes de contacto necesiten cirugía para seguir practicando sus deportes. Con el tratamiento quirúrgico adecuado, casi el 90% de los atletas son capaces de regresar a sus deportes aproximadamente 6 meses después de la cirugía.

Prevención

Si bien cualquier atleta se puede romper el LCA, los objetivos para los esfuerzos de prevención son las mujeres atletas y los atletas de salto, pivote y deportes de contacto como el fútbol soccer y el baloncesto. Se ha reportado que las mujeres tienen un riesgo 4 a 8 veces mayor de lesiones del LCA que los hombres que practican deportes similares. Se han desarrollado programas de prevención de LCA que tratan sobre técnicas para correr, saltar y caer así como fortalecimiento de la cadera, el tronco y los músculos isquiotibiales. Las rodilleras para los atletas en deportes como el fútbol soccer son ineficaces para reducir significativamente los desgarres del LCA.

 

Última actualización
7/17/2013
Fuente
Care of the Young Athlete Patient Education Handouts (Copyright © 2010 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.