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Problemas de Salud

Una conmoción cerebral es una lesión en el cerebro que altera la función normal del mismo en forma temporal o permanente. Generalmente, las conmociones cerebrales son ocasionadas por un golpe o una sacudida a la cabeza. La siguiente es información de American Academy of Pediatrics sobre las conmociones, incluyendo una guía sobre el tratamiento y la prevención.

¿Cuándo ocurre una conmoción cerebral?

Las conmociones cerebrales pueden ocurrir en cualquier deporte, pero con más frecuencia ocurren en los deportes de contacto, como el fútbol, el rugby o el hockey sobre hielo. También son comunes en los deportes de contacto que no requieren cascos, como el fútbol soccer, el baloncesto, la lucha y lacrosse. Sin embargo, una conmoción también puede ocurrir por un golpe contra el suelo, una pared, un poste, o una bola que se ha lanzado, golpeado o pateado. Muchas conmociones cerebrales también ocurren fuera de los deportes organizados. Por ejemplo, un niño montando una bicicleta o una patineta se puede caer y golpear la cabeza en la calle o en un obstáculo.

Síntomas

Los síntomas de una conmoción cerebral van desde sutiles hasta obvios y usualmente se presentan justo después de la lesión pero podrían tardar horas o días en presentarse. Los atletas que sufren conmociones cerebrales pueden reportar sentirse normales antes de que su cerebro se haya recuperado por completo. Con la mayoría de conmociones cerebrales, el jugador no se cae ni queda inconsciente.

Los síntomas de una conmoción cerebral incluyen los siguientes:

  • Dolor de cabeza
  • Náusea y vómitos
  • Mareo o problemas de equilibrio
  • Visión doble o borrosa
  • Sensibilidad a la luz
  • Sensibilidad al ruido
  • Sentirse mareado o aturdido
  • Sentirse mentalmente "vago"
  • Dificultad para concentrarse
  • Dificultad para recordar
  • Confusión u olvido de eventos recientes
  • Lentitud para responder preguntas
  • Cambios en estado de ánimo, irritable, triste, emotivo, nervioso
  • Somnolencia
  • Dormir más o menos de lo normal
  • Dificultad para conciliar el sueño
  • Qué hacer si sospecha de una conmoción

Todas las conmociones cerebrales son graves y todos los atletas que se sospecha sufren de una conmoción cerebral no deben regresar a jugar hasta que consulten con un médico. Un médico puede confirmar el diagnóstico de una conmoción cerebral, determinar la necesidad de cualquier prueba especializada como una tomografía computarizada, MRI o pruebas neuropsicológicas y decidir si está bien que el atleta regrese a jugar. Regresar a jugar prematuramente después de una conmoción cerebral puede ocasionar otra conmoción o incluso la muerte. Un atleta que tiene un historial de conmociones cerebrales puede estar más susceptible a sufrir otra lesión que un atleta que no tiene historial de conmociones cerebrales.

Nadie sabe cuántas conmociones cerebrales se pueden sufrir antes de que ocurra un daño permanente. Las conmociones cerebrales repetidas son especialmente preocupantes, sobre todo si cada uno toma más tiempo para resolverse o si se produce una nueva conmoción por un golpe repentino. El médico debe saber sobre todas las conmociones cerebrales previas, incluyendo las que ocurrieron fuera de un entorno deportivo, con el fin de hacer las recomendaciones adecuadas sobre el regreso al juego y la participación en deportes en el futuro.

Tratamiento

El mejor tratamiento para una conmoción cerebral es descanso completo de toda actividad física y mental. Debe supervisar a los niños con frecuencia pero no es necesario despertarlos para revisarlos. La música alta, la computadora y la televisión se deben limitar o suspender si aumentan los síntomas. Es posible que la asistencia la escuela y el trabajo se deban modificar y aplazar los exámenes y proyectos. Se debe excusar a los estudiantes de la clase de gimnasia o actividades durante el receso. Cualquier empeoramiento de los síntomas de la conmoción cerebral o cambios en el comportamiento (por ejemplo, agitación, somnolencia, desorientación) se debe reportar inmediatamente a su médico.

Regreso a la actividad física

El tiempo de recuperación de una conmoción cerebral varía en cada persona y depende de la gravedad de la conmoción y el historial de conmociones cerebrales previas. Un atleta se puede sentir mejor y querer regresar a jugar antes de que su cerebro se recupere por completo. Teniendo en cuenta el período de tiempo incierto e imprevisible para la recuperación, toda la actividad deportiva se debe suspender hasta que los síntomas hayan desaparecido por completo en reposo. En ese momento, un retorno gradual a la actividad física puede comenzar si el médico del atleta dice que está bien El plan gradual debe ser progresivo e individualizado. Pedir que el entrenador del atleta se involucre en el control de este plan puede ser muy útil. Es importante poner mucha atención al empeoramiento de los síntomas (como aumento del dolor de cabeza, náuseas o mareos). Cualquier síntoma relacionado con la conmoción cerebral que regresa con el esfuerzo es un claro indicador de que la conmoción cerebral no se ha curado. La autorización final para volver a la plena actividad debe estar bajo la dirección del médico.

Prevención

No todas las conmociones cerebrales se pueden prevenir pero algunas se pueden evitar. Se deben usar cascos para cualquier actividad de montar (como montar a caballo, vehículo todo terreno [ATV], moto, bicicleta, patineta o monopatín de nieve) o para deportes de contacto (como el fútbol, el hockey y lacrosse). Los cascos deben quedar bien y estar en buenas condiciones. Se debe enseñar a los atletas sobre técnicas de juego seguras y a seguir las reglas del juego. Lo más importante es que cada atleta tiene que saber lo importante que es dejar que su entrenador, preparador físico, o padre sepan si se han golpeado en la cabeza o si tiene síntomas de una lesión en la cabeza, incluso si esto significa dejar de jugar. Nunca ignore una lesión en la cabeza, sin importar lo pequeña que sea.

"Ante la duda, ¡mándelo a sentarse!"

 

Última actualización
3/28/2014
Fuente
Care of the Young Athlete Patient Education Handouts (Copyright © 2010 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.