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Problemas de Salud

Mi niño de 6 años de edad le gusta practicar los deportes. ¿Está todavía muy pequeño? ¿Cómo me puedo cerciorarme de su seguridad cuando practica los deportes?

Antes de la edad escolar, el mejor modo de que un niño se mantenga sano y físicamente activo es a través del "juego espontáneo" y sin estructura. Para los niños en edad preescolar, las clases "deportivas" que hacen énfasis en la diversión son un modo excelente de incorporar el deporte sin el ánimo de competir. La mayoría de los niños están listos para participar en equipos deportivos organizados a partir de los seis años de edad, aproximadamente. Éste es el momento en que ya son capaces de seguir instrucciones y entender el concepto del trabajo en equipo.

Tenga en cuenta que cada niño es un individuo único y que crece y madura a su propio ritmo. La edad, el peso y el tamaño no deben ser los únicos factores que se deben tener en cuenta al decidir si un niño está listo para practicar un deporte. El desarrollo emocional también es importante. No se debe forzar a un niño a que practique un deporte o competencia para la que no esté física ni emocionalmente listo. Permita que su hijo participe sólo si manifiesta verdadero interés y si usted cree que está preparado para tal actividad. Recuerde: la mayoría de los niños practican un deporte con el único fin de divertirse.

El riesgo de las lesiones deportivas

Todos los deportes tienen riesgos de ocasionar lesiones; algunos más que otros. En general, entre más contacto haya en un deporte, mayor es el riesgo de provocar lesiones.

La llamada "concusión" es una lesión producida por un golpe en la cabeza o el cuello. Suele producirse por contacto cuerpo a cuerpo, contacto cuerpo–objeto (como un balón) o contacto cuerpo–suelo.

La mayoría de las lesiones deportivas afectan a los tejidos blandos del cuerpo, no a los huesos en sí. Sólo alrededor de un 5% de las lesiones deportivas involucran fractura de huesos. Sin embargo, las áreas donde crecen los huesos en los niños son muy susceptibles a lesiones durante la rápida fase de crecimiento de la pubertad.

Los principales tipos de lesiones deportivas son torceduras (lesiones en los ligamentos) y esguinces (lesiones en los músculos). Muchas lesiones se deben al exceso deportivo, es decir cuando el niño exagera (por ejemplo, cuando hace demasiados lanzamientos de pelota). Esto ejerce tensión sobre los tendones, las articulaciones, los huesos y los músculos, con el riesgo de causar daño.

¿Cómo se puede reducir el riesgo de lesiones?

  • Usar el equipo adecuado. El equipo de protección apropiado puede incluir almohadillas (para el cuello, los hombros, los codos, el pecho, las rodillas y las espinillas), cascos, protectores bucales, protectores para la cara, copas protectoras y gafas protectoras.

  • Incrementar la flexibilidad. Los ejercicios de estiramiento antes y después de los juegos pueden ayudar a incrementar la flexibilidad de los músculos y ligamentos que se usan en la actividad deportiva.

  • Fortalecer los músculos. Los ejercicios de acondicionamiento durante los entrenamientos y antes de los juegos pueden ayudar a fortalecer los músculos que se usan en la actividad deportiva.

  • Usar las técnicas apropiadas durante la temporada de juegos.

  • Hacer pausas. Los períodos de descanso son importantes durante los entrenamientos y los partidos para reducir el riesgo de lesiones por sobre uso. Durante el año, se recomienda hacer un receso de dos meses en la práctica de un deporte específico para prevenir las lesiones por sobre uso.

  • Jugar con precaución. Para prevenir lesiones serias del cráneo y la espina dorsal, debe haber reglas estrictas que impidan a los deportistas deslizarse de cabeza (en béisbol y softball), hacer contacto con la cabeza (en fútbol americano), y hacer choque corporal (en hockey sobre hielo).

  • Suspender el ejercicio si hay dolor.

  • Prevenir las lesiones o el malestar causado por calor. Éstas son algunas precauciones al hacer ejercicio en medio de altas temperaturas:

    • Beber cantidad de líquidos apropiados antes, durante y después del ejercicio o juego.

    • Permitir a los deportistas ajustarse gradualmente al ejercicio en climas cálidos o húmedos al incrementar las actividades poco a poco durante las primeras dos semanas de entrenamiento.

    • Reducir o detener el entrenamiento o la competencia durante los períodos en que una combinación de calor excesivo y humedad llega a niveles peligrosos.

    • Usar ropa liviana.

  • Detener el juego si se detectan relámpagos en un radio de seis millas a la redonda (siguiendo la regla de "5 segundos por milla").

  • Jugar en campos de juego seguros. Inspeccionar los campos antes de los entrenamientos y juegos. Recoger los escombros y rellenar los agujeros y las superficies disparejas.

 

También es importante ceriosarse de que su pediatra le haga un examen médico a su niño antes de participar en un deporte. La mayoría de los equipos que practican deportes organizados requieren un examen antes de que su hijo pueda participar. El fin de estos examenes no es poner un obstáculo a su participación sino asegurarse de que los niños tienen buena salud y pueden jugar con seguridad.

 

 

Última actualización
5/13/2014
Fuente
Sports and Your Child (Copyright © 2010 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.