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Vida Sana

El despliegue es doloroso para todas las familias militares, pero especialmente para las familias que tienen hijos. Mientras mamá o papá intentan asumir ambos roles de crianza y enfrentan el hecho de no tener una pareja por un tiempo prolongado, los niños tienen sus propios problemas de tensión. Johnny, el niño pequeño, posiblemente no comprenderá porque Mamá no está allí para ponerlo a dormir. Brittany, quien está en edad escolar posiblemente se preocupa porque Papá pueda ser lastimado como el padre de su amiga. Y, Billy, quién enfrenta los problemas usuales de los adolescentes, ahora tiene que enfrentar su ira porque Papá tuvo que irse en primer lugar, junto con las nuevas responsabilidades del hogar.

Aunque los despliegues nunca son fáciles, hay algunas cosas que puede hacer para hacer que sea menos estresante para su hijo.

Infórmese

Antes de que el padre se vaya, una de las cosas más beneficiosas que puede hacer es informarse, indica la Coronel Elisabeth Stafford, Doctora en Medicina, FAAP, profesora clínica de pediatría en el Centro de Ciencias de la Universidad de Texas en San Antonio. “Existen muchos programas y otros recursos disponibles para informar a los familiares sobre lo que deben esperar con el despliegue, los posibles sentimientos y reacciones de la persona encargada del cuidado que se queda en casa y los niños cuando empieza el despliegue, y cosas que puede esperar cuando el miembro del servicio regresa del despliegue”, indica.

Si está preparado sobre lo que puede esperar, no se sentirá tan desorientado y estará mejor equipado para manejarlo si usted o su hijo pasan por un momento difícil con el despliegue, dice la Dra. Stafford.

Comparta…y escuche

Probablemente lo más importante que puede hacer para ayudar a aliviar algunas de las tensiones que puede sufrir su hijo relacionadas con el despliegue es hablar con él sobre ello, y escuchar. “Esté dispuesto a responder las preguntas de su hijo de manera tan directa y apropiada para su edad como sea posible”, dice la Dra. Stafford.

Y recuerde, lo que un niño ve es lo que hará. No debe reprimir sus sentimientos, pero “si sus hijos lo ven realmente estresado y descontrolado, eso puede ocasionarles más estrés y ellos podrían imitar su reacción”, indica la Teniente Coronel Molinda Chartrand, Doctora en Medicina, FAAP, pediatra de desarrollo/conducta en la Fuerza Aérea de EE.UU.

Está bien llorar, estar triste o preocupado, pero hable sobre ello con su hijo. “Explíquele que está llorando porque se siente triste porque papá no está, pero también asegúrele al niño que usted lo ama y que siempre estará allí para apoyarlo”, dice la Dra. Chartrand. “Eso envía al niño un mensaje doble sobre que está bien tener sentimientos y, a pesar de que usted se siente triste ahora, estará disponible para apoyar al niño”.

Supervise lo que ven

Los reportajes de noticias sobre bombardeos y muerte, especialmente en áreas donde ellos saben que está su padre, pueden ser estresantes para los niños, así que debe supervisar el acceso a ese tipo de programa.

Con los niños mayores, la Dra. Stafford dice, posiblemente no podrá evitar que estén expuestos ya que posiblemente tendrán proyectos escolares relacionados o podrían escuchar a otras personas hablando sobre el tema en la escuela.

En esos casos, “los padres deben aprovechar la oportunidad para hablar con los adolescentes sobre lo que están leyendo en los periódicos, lo que hablan en la escuela o lo que ven en las noticias”, dice Stafford.

Mantenga la cercanía

Aunque el padre que ha sido desplegado está muy lejos, él o ella pueden permanecer cerca en los corazones de los niños. Un muñeco de felpa, un collar de mamá o una camiseta con la fotografía de papá en ella pueden hacer mucho para ayudar al niño a sentirse más cerca del padre desplegado.

Algunas otras maneras para mantener la cercanía son mostrar en un mapa en dónde está el padre, dejar que el niño le envíe correos electrónicos, tarjetas y cartas al padre, permitirle que le prepare paquetes e incluso anotar la vida familiar y los cambios en el hogar en un diario para mantener actualizado al padre ausente.

Manténgalos ocupados...pero no demasiado ocupados

Si su hijo está acostumbrado a tener citas de juego los martes o ir a la guardería en las mañanas, intente conservar esas actividades. La familia ya está experimentando muchos cambios por el padre desplegado, así que si las rutinas normales también cambian o se detienen, los niveles de estrés pueden aumentar más, indica Stafford.

Solamente no exagere al intentar mantener a su hijo ocupado. Intentar sacar los sentimientos de dolor o las preguntas de la mente de su hijo al  llenar su itinerario no funcionará. Solamente le causará más tensión y desgaste.

Pida ayuda

“Si observa que el comportamiento de su hijo parece muy extremo, parece que dura demasiado tiempo, empeora en lugar de mejorar con el tiempo o usted o su hijo están muy ansiosos, preocupados u obsesionados sobre la seguridad del miembro del servicio que ha sido desplegado y encuentra difícil apartarse a ello, debe buscar ayuda, ya sea de un grupo de apoyo militar, un médico militar, el pediatra de su hijo o un profesional de salud mental”, indica la Dra. Chartrand.

Aunque puede ser difícil admitir que tiene problemas para manejar la ausencia de su pareja, o posiblemente se sienta frustrado debido a que no puede hacer que su hijo se sienta mejor milagrosamente, no deje que esto lo detenga de buscar ayuda. Los despliegues pueden ser estresantes para todos, y obtener la ayuda que se necesita beneficiará a toda la familia.

Consejos rápidos: Síntomas de estrés por el despliegue

Los expertos dicen que los síntomas de estrés varían dependiendo de la edad del hijo. Algunos síntomas pueden incluir:

  • Bebés: Dificultades para comer o dormir, mayor irritabilidad, baja energía
  • Niños pequeños y preescolares: Agresividad, está más aferrado, cambios en los hábitos de alimentación o de sueño, llora con más frecuencia
  • Edad escolar: Regresión (regresar a hablar como bebé o a mojar la cama), cambios en los patrones de alimentación o sueño, quejas de malestar físico como dolor de estómago o dolor de cabeza
  • Adolescentes: Ira, irritación, pérdida de interés en las actividades normales; comportamiento peligroso como fumar, beber, abuso de drogas o actividad sexual.

¿Hogar, dulce hogar?

Aunque puede parecer que el estrés del niño debería desaparecer cuando el padre que fue desplegado regresa a casa, en realidad podría aumentar debido a que el padre podría regresar con problemas de salud mental o física, o el niño posiblemente no querrá acercarse al padre para evitar el dolor de decirle adiós de nuevo si el padre vuelve a ser desplegado, dice la Coronel Elisabeth Stafford, Doctora en Medicina, FAAP, una profesora clínica de pediatría. Si observa que el estrés de su hijo sigue igual o aumenta después de que el padre destacado regresa, la asesoría individual o familiar podría ayudar.

 

Última actualización
11/11/2013
Fuente
Healthy Children Magazine, Summer/Back to School 2009
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.